lunes, 29 de febrero de 2016

Grandes evoluciones de la opinión pública europea (I)

El Parlamento europeo ha publicado un Estudio Exploratorio acerca de las grandes evoluciones de la opinión pública europea desde que en 1973 se creó el Eurobarómetro. Desde entonces, la Unión Europea ha sorteado grandes retos en su historia de construcción institucional y política. Internamente se ha enfrentado a las primeras elecciones al parlamento europeo, a la firma de varios tratados, a las sucesivas ampliaciones, a la apertura de fronteras entre los Estados miembros y a la entrada en vigor de la moneda única, como los más señalados. Externamente han sucedido múltiples acontecimientos que han influido en su evolución: la caída del bloque soviético, conflictos internacionales, varias crisis del petróleo, periodos de inestabilidad monetaria y a partir de 2008 una crisis financiera y económica de dimensiones mundiales, de la que todavía no hemos salido.



En esta primera entrada, resumen del Estudio Exploratorio 2015, titulada LA UNIÓN EUROPEA, SU POLÍTICA Y SUS INSTITUCIONES, podemos destacar las siguientes conclusiones:

- En un primer tiempo, la Unión Europea aparece como una muralla frente a la crisis. Los indicadores de apoyo a la UE no mejoran, pero resisten.

- Los europeos reaccionan cuando los efectos de estas crisis parecen más concretos y son susceptibles de afectarles directamente. Las opiniones respecto a la UE han empeorado sensiblemente en los periodos de inestabilidad monetaria en los años 70 y 90, y después de 2008, cuando la crisis económica y financiera deviene en una crisis de la deuda con una fuerte subida del paro en ciertos Estados miembros, lo que registra un incremento de la opinión negativa sobre la UE

- A la inversa, el año 2007, con la adhesión de Rumanía y Bulgaria y en un contexto económico más favorable, es un año de récords de mayor apoyo y confianza en la UE

- En los grandes momentos institucionales el apoyo a la UE se incrementa, si bien previamente disminuye. Se puede ver esta oscilación en las ampliaciones sucesivas y en las elecciones al Parlamento europeo


- El año 2005, marcado por los debates que han rodeado la ratificación del tratado constitucional, representa una excepción a los grandes momentos institucionales

- El impacto de la moneda única sobre los indicadores de opinión acerca de la UE no ha sido de manera única: en la víspera de la puesta en circulación de la moneda única en 11 países de la zona euro, los indicadores tienden a mejorar, si bien en la primavera de 2002 la imagen de la UE mejora, mientras las opiniones sobre la pertenencia al país resisten, pero la confianza en la UE disminuye

- De manera transversal se nota, en los periodos estudiados -desde el otoño de 1997 por la confianza, y desde la primavera de 2000 por la imagen de la UE- una degradación neta de estos dos indicadores clave de apoyo a la UE. La confianza en las instituciones va estrechamente ligada al contexto de crisis económica, y los europeos atribuyen a la UE las debilidades económicas.

- Por último y a pesar del contexto de crisis, los europeos continúan asociando la UE con temáticas positivas: beneficios de pertenencia -al más alto nivel desde 1983- y alto sentimiento de ciudadanía a la vez nacional y europea. 

domingo, 28 de febrero de 2016

La Innovación Social está entrando con más fuerza en las empresas


El pasado 25 de febrero el Foro Económico Mundial (FEM)  hizo público un nuevo informe: “La Innovación Social: Una Guía para Conseguir el Valor Corporativo y Social”. Presenta el perfil de empresas que ayudan a comunidades desatendidas y muestra por qué la innovación social está siendo una estrategia relevante a seguir en las empresas.





El Consejo de la Agenda Global del FEM define la Innovación Social como “la aplicación de los enfoques innovadores, prácticos, sostenibles, y basados en el mercado, para beneficiar a la sociedad en general, y a las poblaciones con bajos ingresos o marginadas.”

El informe, hecho en colaboración con la consultoría Oliver Wyman del Reino Unido,  ilustra en qué consisten las estrategias de innovación social y los modelos de negocios, cuál es el abanico de oportunidades, y qué beneficios pueden sacar las empresas en procurarlas. También abarca las mejores prácticas de las empresas de cómo se implementan mejor tales modelos de manera que soporten los objetivos empresariales. Se basa en los resultados de talleres de trabajo y de entrevistas con más de 30 ejecutivos de grandes multinacionales y compañías líderes, y con el asesoramiento del Consejo de la Agenda Global del Foro Económico Mundial con el fin de ofrecer recomendaciones para las empresas.

Se han estudiado casos específicos de empresas que crean nuevos productos, servicios o canales de distribución. Y de otras que están trabajando en iniciativas para reforzar sus cadenas de suministro aumentando al mismo tiempo los ingresos de sus suministradores, incluyendo pequeños campesinos. También compañías que invierten en mejorar el acceso a la educación y la empleabilidad por caminos que aseguran y diversifican sus  reservas de talento actuales y futuras. Y compañías que usan la financiación para crear un impacto social y al mismo tiempo construir negocios rentables.

En el comunicado de prensa del FEM, Jennifer Blanke, Economista Jefa de este organismo dijo: “Hoy muchos países sufren de una desigualdad alta y creciente, con muchos ciudadanos que son incapaces de beneficiarse plenamente del progreso económico. Evidentemente esto es una preocupación importante de los gobiernos en todo el mundo, pero el mundo de los negocios también tiene que asumir un papel importante para afrontar este desafío. Este informe presenta una herramienta importante para nuestras discusiones sobre cómo las empresas pueden soportar un proceso de crecimiento que es al mismo tiempo inclusivo y sostenible.”

Pero “la innovación social está todavía en una fase temprana de desarrollo”, opina Simon Cooper, Socio y Jefe de la Práctica del Impacto Social de la consultora Oliver Wyman. “Hay ejemplos de éxitos, pero estas empresas a menudo han tenido que seguir un camino desafiante hecho a medida para conseguirlo”, dice, “No creemos que hay una solución estándar hecha a medida de todos para iniciar o escalar en la innovación social, pero estudiando los que lo han conseguido hemos identificado los hilos conductores clave de los que pueden aprender todas las empresas. Esperamos que al presentar este marco, y haciéndolo real mediante estudios de casos prácticos, más empresas puedan identificar y perseguir su propio camino único hacía las oportunidades socialmente innovadoras.”

El FEM recuerda que las naciones unidas han relanzado recientemente los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ofreciendo un marco oportuno para que muchas más empresas adopten iniciativas parecidas, junto a los líderes de la sociedad civil, los gobiernos y los emprendedores sociales. Las empresas pueden usar la información de los ejemplos y de las mejores prácticas que se comparten en este informe, para diseñar iniciativas que contribuyan a un número de Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con la reducción de la pobreza o con el acceso a la alimentación, la salud, la educación, la energía u la sanidad.



El informe se puede descargar aquí

viernes, 19 de febrero de 2016

El bajo rendimiento en la escuela: severas consecuencias para los estudiantes y el conjunto de la sociedad

Acaba de publicarse en estos días el informe de la OCDE "Estudiantes de bajo rendimiento: Por qué se quedan atrás y cómo ayudarles a tener éxito". Además de las preocupantes consecuencias que supone para el futuro de los propios estudiantes, la principal conclusión que podemos extraer de su lectura es que el crecimiento a largo plazo de un país puede verse comprometido cuando una alta proporción de su población carece de los conocimientos y habilidades básicos. 


  • En 2012, 24% de los estudiantes de España tuvo un bajo rendimiento en matemáticas (media OCDE: 23%), un 18% en lectura (media OCDE: 18%), un 16% en ciencias (media OCDE: 18%), y un 10% en las tres materias (media OCDE: 12%).*
  • Más de 95.000 estudiantes españoles de 15 años tuvieron un bajo rendimiento en matemáticas, y unos 42.000 estudiantes tuvieron un bajo rendimiento en las tres asignaturas (matemáticas, lectura y ciencias).
  • Aproximadamente un 29% de los estudiantes de 15 años en España asiste a escuelas donde un 30% o más de los estudiantes tienen un bajo rendimiento en matemáticas y un 6% asiste a escuelas donde la mitad o más de los estudiantes tienen un bajo rendimiento.
PISA define estudiantes de “bajo rendimiento” como aquellos que puntúan por debajo del Nivel 2 en la pruebas de matemáticas, lectura y ciencias de PISA. El Nivel 2 es considerado como el nivel básico de conocimiento que se requiere para participar plenamente en una sociedad moderna. Los estudiantes que puntúan en el Nivel 1 pueden responder preguntas con instrucciones claras y relaciones sencillas que requieran utilizar una sola fuente de información, pero no pueden enfrentarse a la resolución de problemas que requieran razonamientos complejos



El bajo rendimiento no es el resultado de un solo factor de riesgo, sino de la combinación y acumulación de varias barreras y desventajas que afectan a la vida del escolar. De media en los países de la OCDE, la probabilidad de tener un bajo rendimiento en matemáticas es mayor para los estudiantes socio-económicamente desfavorecidos, las chicas, los estudiantes de origen inmigrante, los que hablan una lengua en casa distinta a la utilizada en la escuela, los que viven en hogares monoparentales, los que asisten a escuelas en zonas rurales, los que no han recibido educación preescolar (o han recibido un año o menos), los que han repetido curso y también los matriculados en formación técnico-profesional. 

En España, la probabilidad de tener bajo rendimiento en matemáticas es mayor para las chicas, los estudiantes socioeconómicamente desfavorecidos y de origen inmigrante y para los que no han recibido educación preescolar (o solo un año o menos), han repetido un curso y están matriculados en Programas de Cualificación Profesional Inicial (PCPI).    
  • Un 40% de estudiantes socio-económicamente desfavorecidos en España tuvo un bajo rendimiento en matemáticas en 2012, mientras que solo un 8% de los estudiantes favorecidos no alcanzó el Nivel 2.
  • Un 52% de los estudiantes que han repetido curso en España tuvieron un bajo rendimiento en matemáticas, mientras que sólo un 9% de los estudiantes que nunca han repetido curso tuvieron un bajo rendimiento
En España, al igual que de media en la OCDE, los estudiantes de bajo rendimiento pierden clase con mayor frecuencia, dedican menor tiempo a hacer deberes, y son menos perseverantes que los estudiantes con mejor rendimiento.
  • En 2012, un 43% de los estudiantes de bajo rendimiento en matemáticas en España perdieron un día entero de colegio al menos una vez (media OCDE: 23%); este es uno de los porcentajes más altos de entre todos los países y economías que participaron en PISA 2012. Entre los estudiantes que puntúan por encima del nivel básico de aptitud (Nivel 2), un 24% perdió al menos un día de colegio (media OCDE: 12%).
  • En 2012, los estudiantes españoles de bajo rendimiento en matemáticas dedicaron de media 4.7 horas a la semana a hacer deberes (media OCDE: 3.5 horas/semana), mientras que los estudiantes con un rendimiento por encima del nivel básico de aptitud (Nivel 2) dedicaron 7 horas a la semana (media OCDE: 5.3 horas/semana).
Los estudiantes en España tienen una menor probabilidad de tener bajo rendimiento cuando asisten a colegios concertados y socioeconómicamente favorecidos.
  • En España, los estudiantes de colegios socioeconómicamente desfavorecidos tienen una probabilidad 2.6 veces mayor de tener un bajo rendimiento que los estudiantes de colegios favorecidos (media OCDE: 11.3 veces más probable), después de ajustar por el estatus socioeconómico de los estudiantes.
  • Un 29% de los estudiantes en España que asisten a colegios públicos tuvieron un bajo rendimiento en matemáticas; un 15% de los estudiantes en colegios concertados tuvieron un bajo rendimiento en matemáticas; y un 10% de los estudiantes en colegios privados tuvieron un bajo rendimiento.
Países tan diversos económica y culturalmente como Brasil, Alemania, Italia, México, Polonia, Portugal, la Federación Rusa, Túnez y Turquía han reducido su proporción de estudiantes de bajo rendimiento en matemáticas entre 2003 y 2012. ¿Qué tienen estos países en común? No demasiado: el porcentaje de estudiantes de bajo rendimiento en 2003 era muy distinto entre estos países, así como su crecimiento económico durante ese período. Precisamente ahí radica la lección: todos los países pueden mejorar el rendimiento de sus estudiantes, siempre y cuando existan la voluntad de poner en práctica las políticas educativas adecuadas.
El primer paso para los gobiernos es hacer del bajo rendimiento una prioridad educativa – y convertir esa prioridad en recursos adicionales. Dado que el perfil de los estudiantes de bajo rendimiento varía mucho entre los países, enfrentarse al bajo rendimiento requiere una acción múltiple, adaptada a las circunstancias de cada sistema educativo. 

Un plan para reducir el bajo rendimiento, puede incluir las siguientes medidas: 
  1. Desmantelar las múltiples barreras de aprendizaje.
  2. Crear un entorno de aprendizaje en las escuelas que sea exigente y ofrezca apoyo a los estudiantes.
  3. Ofrecer refuerzo escolar tan pronto como sea posible.
  4. Animar a los padres y las comunidades locales a involucrarse en la vida escolar.
  5. Inspirar a los estudiantes para que saquen el mayor rendimiento posible a las oportunidades educativas.
  6. Identificar a los estudiantes de bajo rendimiento y diseñar una estrategia adecuada a su perfil.
  7. Ofrecer refuerzo individualizado a los colegios y las familias desfavorecidas.
  8. Ofrecer programas de refuerzo especiales para los estudiantes de origen inmigrante, que hablen una lengua minoritaria o que provengas de zonas rurales.
  9. Atacar los estereotipos de género y dar apoyo a las familias monoparentales.
  10. Reducir las desigualdades en el acceso a la educación preescolar y limitar la separación de los alumnos por nivel académico.
  11. Políticos, profesores, padres y los propios estudiantes todos tienen un papel importante que jugar.          
         - en matemáticas aumentó 1 punto porcentual entre el 2003 y 2012 en España; 
         - en lectura el porcentaje se redujo en 3 puntos porcentuales entre 2003 y 2012; 
         - en ciencias el porcentaje se redujo en 4 puntos porcentuales entre 2006 y 2012.


Para saber más, ver…
OCDE (2016), Low Performing Students: Why They Fall Behind and How To Help Them Succeed, PISA, OECD Publishing, Paris, http://dx.doi.org/10.1787/9789264250246-en


Según una estimación reciente de la OCDE, si todos los estudiantes españoles de 15 años alcanzasen por lo menos el nivel básico de rendimiento en PISA, el PIB de España en 2095 podría ser un 15% más elevado. OCDE (2015), Universal Basic Skills: What Countries Stand to Gain, OECD Publishing. http://dx.doi.org/10.1787/9789264234833-en

jueves, 4 de febrero de 2016

Cambios sociales y el empleo en la juventud en España: una mirada hacia el futuro

A finales de 2014 desde el Centro de Estudios Económico Tomillo y la FundaciónTomillo llevaron cabo un grupo de trabajo relativo al estudio “Cambios sociales y el empleo de la juventud en España: Una mirada hacia el futuro”, promovido por el Instituto de la Juventud (INJUVE), en el marco del cual NSF tuvo el placer de participar.

Este informe, del cual hoy nos hacemos eco, ahonda en esa mirada a futuro, que ateniéndonos a éste, a otros informes, y a nuestra propia mirada al entorno, no es muy optimista.

Y es que la situación de la juventud en el mercado laboral español ha sido extensamente analizada, nosotras mismas aquí y aquí, y el panorama no deja nunca de ser sombrío.

Los/as compañeros/as de la Fundación Tomillo realizan este estudio apoyándose “fundamentalmente en fuentes secundarias, en un análisis cuantitativo sobre los sectores y ocupaciones con mayor potencial de creación de empleo en comparación con otros países del entorno europeo previamente seleccionados, y en el establecimiento de grupos de trabajo con personas expertas de reconocido prestigio en el campo del análisis de los jóvenes en diversos ámbitos y disciplinas”.

Esa mirada a futuro la enfocan en el horizonte de 2025 “con especial atención a los procesos educativos y a otros elementos que influyen y son influidos por las dinámicas del mercado de trabajo”.

Tal y como la metodología del análisis prospectivo establece, no existe un “futuro” sino varios “futuros”, y que alguno de ellos se produzca depende de la capacidad de las sociedades de organizarse y formular e implementar los pasos adecuados para alcanzarlos.

4 son las conclusiones a las que llega esta investigación:

1.       Rechazan las opiniones que se vierten sobre escenarios futuros irreversibles, ya que “no conduce a transformar la sociedad y la economía en aras de un mayor bienestar”.

2.       Sin embargo cabe aventurar una mejora coyuntural revertirá positivamente en la mayor parte del mercado laboral, para las personas jóvenes 2025 les espera con los mismos problemas estructurales. Si bien sus niveles de cualificación y empleo tenderán a mejorar pero sus condiciones de trabajo y sus posibilidades de autonomía económica seguirán siendo significativamente vulnerables.

3.        Se observan determinadas ramas y empleos con posibilidades de generación de puestos de trabajo significativas: construcción especializada, actividades sanitarias y de servicios sociales, perfiles técnicos, ... pero será necesario el despliegue de herramientas para que pasen de la posibilidad a la realidad.

4.       Y finalmente refuerzan la idea de la necesidad de interpelar a las y los que actualmente se encuentran en posición de tomar decisiones.


Así nos parece especialmente relevante la síntesis final sobre escenarios exploratorios y escenarios alternativos que plantean para las variables de empleo (modelo productivo, desempleo, condiciones laborales, regulación, políticas públicas: activas y regulatorias) la educación (abandono escolar, fenómeno ni-ni, polarización, desajuste de competencias, formación dual, igualdad de oportunidades y fracaso escolar) y otros ámbitos de interés como la demografía,  la pobreza, la emancipación, los cambios tecnológicos, los empleos verdes y la participación.


















martes, 2 de febrero de 2016

Inteligencia colectiva | Gabriel Mª Otalora


 La Gestión del Conocimiento ha tomado relevancia y popularidad desde la década de los noventa, cuando Peter Senge desarrolla la organización que aprende. Hoy, la fuerza del trabajo se basa en gran medida en el capital intelectual, no ya para liderar sino para sobrevivir innovando el valor añadido. El concepto de conocimiento que se está desarrollando en las organizaciones se encuentra en plena evolución centrándose ahora en la importancia que tiene la inteligencia colectiva.

Las ideas de Peter Druker sobre que el conocimiento es un activo de la organización tan importante como el capital o la propiedad, se ha hecho realidad con las nuevas tecnologías que rompen las barreras geográficas. A finales de los años noventa, la gestión del conocimiento comenzó a incidir en la organización como sujeto que crea conocimiento y que aprende para que la experiencia sea el mejor profesor de la empresa. En poco tiempo, se ha pasado de poner en valor el conocimiento explícito y la experiencia a valorar estratégicamente los conocimientos colectivos. 

Las organizaciones se han dado cuenta que habían ignorado el conocimiento más importante, llamado "tácito", porque supone la mayor parte del conocimiento empresarial y se encuentra en la mente de los empleados y clientes. Y que la mayoría de los conocimientos de la organización son dinámicos y cambian con rapidez. Y lo que es más importante, que el conocimiento es en gran medida social y se desarrolla mucho mejor en equipos de personas que se dedican juntas a las tareas fomentando sus conocimientos. El conocimiento más potente proviene de los grupos que aprenden en comunidad. Se busca, por tanto, valorar los conocimientos colectivos, de una manera más estratégica.

Lo que sirve para la terapia personal y familiar, sirve para la empresa: el proceso utilizado para mejorar los conocimientos colectivos se basa en la conversación, en compartir ideas y pensamientos de manera regular y ahora con una visión estratégica. Los líderes no pueden tener todas las respuestas, por lo que su papel está cambiando para facilitar el diálogo y la circulación de conocimientos para generar colaboración y valor: el liderazgo de servicio sobresale como un lirio necesario en un campo de barbecho utilitarista. A las empresas no les vale con utilizar las posibilidades de las redes sociales, web y nuevas herramientas on line para mejorar el conocimiento colectivo; necesitan de personas y actitudes para optimizar todos los recursos con el objetivo de que fluya el conocimiento con una actitud colaboradora capaz de que se incremente la innovación y con ella, el valor agregado.

Esos nuevos estilos de liderazgo participativos buscan que todos puedan contribuir con sus ideas en forma horizontal, en todo momento y sin restricciones (Anita Williams Woolley). Los resultados vienen en forma de capacidad de gestionar en tiempo real también la  motivación, de sentirse cada uno parte de las decisiones. Los grupos humanos conformados en equipos son un espacio privilegiado para desarrollar el conocimiento, La transferencia de conocimientos está relacionada con las nuevas formas de coaching y los principios básicos de la motivación para el intercambio y circulación de conocimiento en las organizaciones. Colaboración y cooperación se han convertido en cruciales en la construcción de conocimientos.

Por tanto, es prioritario: a) el desarrollo de nuevos modelos mentales de colaboración que favorezcan y potencien el factor de inteligencia colectiva; b) el desarrollo de un nuevo liderazgo distribuido que fomenta la sensibilidad social con la posibilidad que todos contribuyan con sus ideas. c) la cultura de ser una organización que aprende continuamente aumentando la inteligencia de las personas y de los equipos de trabajo en tiempo real.

Volviendo a Anita Williams Woolley investigadora del Carnegie Mellon University, Tepper School of Business, es una convencida de que los equipos de personas como tales tienen una inteligencia propia, que ella denomina “inteligencia colectiva” (El País, 31 de enero de 2016). Y curiosamente, llama la atención sobre los equipos cuyos miembros contribuían mejor a crear esta inteligencia como tales grupos: se caracterizan sobre todo porque cuentan con más mujeres funcionando, mejor que aquellos equipos con más hombres. Y los miembros contribuían de forma más repartida a las discusiones en grupo, en lugar de dejar que las dominaran una o dos personas.

¿Cómo podemos cultivar esas relaciones de calidad, necesarias para que los equipos puedan llevar la inteligencia colectiva a la práctica con objetivos óptimos a largo plazo? Al final, volvemos siempre a la asignatura pendiente de la inteligencia emocional ya que las formas de comunicación que cada uno recibe de los demás influyen mucho en su satisfacción y su interés (motivación) para optimizar esos grupos on line que han desbaratado las barreras geográficas. Tendremos pues que seguir desarrollando nuestra capacidad de fomentar relaciones interpersonales de alto valor, en esta ocasión para que sean productivas en la Red. Ya no bastan las tecnologías que ayuden a mejorar la inteligencia colectiva en organizaciones virtuales mucho más amplias y eficaces en el desarrollo del talento tácito de la inteligencia. Lo que ahora se necesita es profundizar en las actitudes que hagan eficaces y eficientes dichos medios tecnológicos.

Gabriel Mª Otalora 

lunes, 1 de febrero de 2016

Riesgos globales: ¿realmente no son económicos?

Andrés Ortega, investigador asociado del Real Instituto Elcano, hace un análisis sobre las interconexiones de los riesgos globales: castástrofes naturales, ecosistema colapsado, crisis alimentaria, catástrofes medioambientales provocadas por el hombre, crisis del agua, inestabilidad social, precio de la energía, grandes migraciones involuntarias, ataques terroristas, ciberataques, desempleo, crisis fiscal, deflación, colapso de los estados, fallos de gobernanza, conflictos interestatales.... 
Global Risks Interconnections Map 2016. How are global risks interconnected? Fuente: The Global Risks Report 2016, World Economic Forum. Blog Elcano
Global Risks Interconnections Map 2016. How are global risks interconnected? Fuente: The Global Risks Report 2016, World Economic Forum
Y, a pesar de que el director de la revista Foreign Policy dice que “Davos es la factoría donde se fabrica la sabiduría convencional”, el investigador del Real Instituto Elcano cree que a menudo esta “sabiduría convencional” no acierta. De ella forma parte la prospectiva que se proyecta desde el Foro Económico Mundial y en su última versión, la 11ª, sobre los riesgos globales, los que ve para 2016 y a más largo plazo, no solo individualmente sino también en sus interconexiones, no es que acaben no coincidiendo con la realidad, sino que en la gran reunión en ese famoso pueblo suizo alpino se ha acabado hablando de otras cosas. 
Como era de esperar, las cosas de las que se ha hablado han sido esencialmente de la marcha de la economía y de las bolsas –aunque, desde Francfort, Draghi les diera un cierto respiro–, con la preocupación de la desaceleración china que está repercutiendo en los emergentes y en los desarrollados, y una bajada en el precio del petróleo que no sólo tiene que ver con lo anterior pero que empieza a resultar desestabilizador (“irracional”, lo ha descrito Arabia Saudí). El FMI ha recortado por tercera vez consecutiva en un año sus perspectivas de crecimiento global, al 3,4% este año y al 3,6% en 2017.
China, cuya estrepitosa caída de la bolsa marcó el inicio del año, ha anunciado la semana pasada que está creciendo a “sólo” un 6,9% anual, cifra que ya quisiéramos los demás, y supone que aporta cada año al mundo el equivalente a la economía de algunos países del G-20. Pero hay dos problemas: no hay confianza en las estadísticas chinas (muchos en Davos pensaban que en realidad China está creciendo a un 4% o 5%, lo que tampoco está mal) y, sobre todo, que está cambiando de modelo –de la inversión al consumo interno–, a la vez que hay dudas sobre si las instituciones chinas son las adecuadas para gestionar esta transición que supone el abandono de muchas empresas estatales tradicionales. También se ha hablado mucho en Davos de los peligros de una descomposición de la UE.
Sin embargo, a diferencia de informes anteriores, entre los cinco principales riesgos globales en términos de impacto para 2016, sólo el último es realmente económico: que haya un shock grave en el precio de la energía. Los demás, por orden de importancia, son fallos en la mitigación de y adaptación al cambio climático, las armas de destrucción masiva, posibles crisis de agua e inmigración involuntaria a gran escala (tema que, efectivamente, está socavando a la UE). 
A más largo plazo, 10 años, la visión de los riesgos globales es algo distinta, pues dominan las cuestiones medioambientales: en primer lugar, la crisis del agua, seguidas de los citados fallos en la mitigación del cambio climático, acontecimientos meteorológicos extremos, crisis de alimentos e inestabilidad social profunda. Estas últimas podrían tener que ver con lo que pretendía ser el tema estrella de esta edición del Foro de Davos, la cuarta Revolución Industrial (fruto de la conjunción de la Inteligencia Artificial, la robótica y no ya la automatización sino la creciente autonomía de las máquinas o programas, la impresión 3D, la nanotecnología, etc.). Otro informe del propio Foro sobre El futuro de los empleos, señala que la creciente automatización y la Inteligencia Artificial pueden llegar a destruir 7,1 millones de empleos en los próximos cinco años (otros estudios pronostican mucho más), y sólo se crearán dos millones de nuevos trabajos. Es decir, que la Revolución Industrial 4.0 puede destruir muchos más puestos de trabajo de los que genere. Con un impacto preocupante: el “desempoderamiento del ciudadano”, empoderado por alguna tecnología, pero en pérdida de control sobre la toma de decisiones que le afectan, todo lo cual lleva a riesgos de inestabilidad social.
El primero de los informes consagra otra parte a los riesgos de seguridad a 15 años vista (2030), es decir, lo que define como “cambios transformativos en el poder político y económico –acelerados por la innovación tecnológica, la fragmentación social y los cambios demográficos– que tendrán profundas consecuencias para el orden la seguridad internacional”. Es decir, ya no son sólo cuestiones militares o puramente geopolíticas. La seguridad depende de muchos otros factores. Ni siquiera el terrorismo yihadista figura de forma prominente. El informe plantea tres escenarios o tres futuros: el de un mundo constituido por ciudades amuralladas (walled cities), por regiones fuertes y, como tercera opción, que caiga en un gran conflicto armado que vuelva a definir el orden mundial. Frente a todos ellos, hace un llamamiento al “imperativo de resiliencia”, es decir, a saber resistir los embates y recuperarse. Con un aviso claro: los riesgos más profundos vienen de las propias sociedades y de los efectos de la acción de los seres humanos sobre la naturaleza.