domingo, 15 de marzo de 2015

CÓMO HABLAR EN PÚBLICO – o el arte de transmitir tus conocimientos a tu audiencia

Cuando, terminados los estudios, uno se incorpora en una empresa, organización o institución, es muy posible que en algún momento tenga que hablar a un público. El saber hablar en público es una aptitud importante para muchos profesionales.

Lo que sigue es el resumen de una conferencia sobre este tema, de Juan Alberto González, Presidente de la Comisión de Eméritos del Colegio de Economistas Vascos, Socio Senior de SECOT Bizkaia y conferenciante experto.

 (En la foto: Juan Alberto González dando una conferencia en una Jornada de Emprendimiento en el Colegio de Jesuitas de Durango ante 150 estudiantes)

Existe un miedo generalizado en las personas a hablar en público, especialmente en aquellas que tienen conocimientos suficientes en su área de competencia para poder transmitir esos conocimientos a los demás. El motivo puede ser que aunque saben mucho del tema también saben lo que ignoran y quizá tengan miedo a que esa parte que no conocen pueda quedar en evidencia.

Cada persona tiene un estilo propio de comunicación que, en principio, no es mejor ni peor que los demás por lo que en general no es necesario cambiarlo pero sí puede ser interesante conocer algunas técnicas para mejorar la exposición y corregir posibles errores.
A mi modo de ver una de las cosas fundamentales que el orador debe mostrar ante su público es la credibilidad de lo que dice. Yo lo resumiría en estas cuestiones:
  • Saber de lo que se habla.
  • Creer lo que uno dice.
  • Estar convencido de lo que se dice.
  • Disfrutar con lo que se hace y dice.
  • Hablar con seguridad.
  • Estar cómodo durante la intervención, lo que produce confianza en los que escuchan.

El éxito de un conferenciante o profesor estriba en disfrutar con lo que hace y hacérselo disfrutar a los que le escuchan. Si además consigue que los que han asistido hayan aprendido algo nuevo, si es interesante y práctico mejor, habrá conseguido su objetivo. Nunca hay justificación para dar una conferencia aburrida. Cuanto más árido, en teoría, sea el tema a tratar más hay que intentar que sea ameno.

Es muy importante saber cómo empezar y cómo acabar una conferencia o charla. Por decirlo de una forma breve, la apertura indica lo que se va a decir y la conclusión resume lo que se ha dicho.

Todo lo anterior se puede resumir en estos consejos:

1.- EL PRINCIPIO. Es importante prepararse el comienzo de una intervención, sobre todo para captar la atención del público, y el final para dejar una buena impresión. Conviene añadir a la charla algún contenido práctico, ameno o vivencial. Algunos de los mejores discursos de la historia han sido breves.

2.- PREPARAR EL TEMARIO. Si se desconoce el tema del que se va a hablar hay que informarse y documentarse, aludiendo siempre a algún asunto en el que se sea experto.

3.- EVITAR BLOQUEOS. Uno de los miedos más habituales en la oratoria tiene que ver con quedarse en blanco frente a un auditorio. En este caso, lo mejor es realizar un ejercicio mnemotécnico y tratar de recordar alguno de esos temidos momentos que, salvo excepciones, no suelen producirse. Y si se llega a producir se puede utilizar como recursos la emoción, la creatividad, la sencillez o el sentido del humor.

4.- LENGUAJE CORPORAL. Se puede cambiar el ceño fruncido por una sonrisa. La espalda siempre recta y la barbilla ligeramente elevada.

5.- EL SILENCIO. Se trata de un lenguaje, ya que algunos silencios pueden comunicar. Otros son evocadores. No saber qué decir, a veces, es síntoma de distanciamiento.

6.- CREDIBILIDAD AMENA. La memoria es selectiva y suele recordar lo que nos interesa. Conviene añadir a la charla algún contenido práctico, ameno o vivencial que llegue a los oyentes, recomienda la experta.


(En la foto: Sabino Ayestarán, coordinador de ICARO Think Tank, manteniendo el contacto directo con los participantes en uno de los seminarios de este grupo de pensamiento de la Fundación Novia Salcedo)

7.- LOS TIEMPOS. Importante es sentir que el tiempo no se nos escapa sin haberlo aprovechado. No hay que improvisar pensando que se tiene clara la duración aproximada de la intervención. Nunca hay que dejar ninguna pregunta sin responder. Tampoco hay que anticipar el final del discurso con falsas promesas. Si se anuncia que se termina, se termina.

8.- ACONTECIMIENTOS SOCIALES. Controlar las efusiones desorbitadas, huir de los tópicos y de los cultismos sin venir a cuento y que suenen a pedantería. Nunca se critica a quien no está presente y no puede defenderse.

9.- LA IMAGEN. Al margen de las marcas, hay que cuidar el aseo personal y la limpieza en el atuendo, pero siempre con una ropa con la que se sienta uno cómodo. El desaliño reduce el encanto de una persona.


(En la foto Juan Alberto González dando una conferencia en la Feria Nagusia en el BEC)

10.- EL ENSAYO. La preparación y la práctica han de ser las estrategias fundamentales para transformar un contratiempo en una oportunidad. Se puede cerrar un discurso con una cita, pero no plagar una intervención de frases célebres.

11.- ANTICIPAR LA IDEA PRINCIPAL. Desarrollarla y ampliarla y Resumirla y sacar conclusiones.

12.- NO SE NACE SABIENDO HABLAR. Se aprende con la práctica.

13.- SI PUEDES HABLAR EN PRIVADO TAMBIÉN LO PUEDES HACER EN PÚBLICO. El miedo a hablar en público se puede superar.

14.- ELEGIR UN TEMA CONOCIDO Y CON EXPERIENCIA. Seguir un guión, mejor con apoyo visual.

15.- CONCRECIÓN: El tiempo es limitado.

16.- JAMÁS LEER LO QUE SE VA A ENTREGAR. Se supone que los asistentes ya saben hacerlo. Si se facilita la documentación aunque sea a posteriori no habrá que tomar apuntes y se estará atento a la exposición.


El texto completo de la conferencia se puede leer aquí.

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