martes, 20 de enero de 2015

La visión europea de Donald Tusk

En la segunda parte de su discurso pronunciado ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, el 13 de Enero 2015, Donald Tusk, Presidente del Consejo Europeo, sale en defensa de la Unión Europea.


Distinguidos miembros,

No tenemos el privilegio de vivir en tiempos aburridos. Estos son tiempos políticos difíciles. Este es el momento en el que día a día se decide sobre la Europa que heredarán nuestros hijos.

Por eso, en primer lugar, debemos tener claro nuestros valores fundamentales: la solidaridad, la libertad, la dignidad humana, incluso el derecho a vivir libres de miedo. Eso también significa luchar contra los enemigos de estos valores - sean quienes sean y estén donde estén.

En segundo lugar, necesitamos una fuerte determinación para poner fin a la crisis económica, especialmente para reducir el desempleo.

Por todas estas cosas, todas las instituciones europeas deben trabajar juntas por el bien común, respetando el papel que cada uno debe jugar aquí.

Vamos a conquistar los desafíos a los que nos enfrentamos, con energía y optimismo, o ninguno en absoluto. Ciertamente, ninguna nación europea, ningún estado individualmente, puede conquistarlos solos.

No creo que Europa sea vieja, ojerosa o estéril. No tengo ninguna duda: Europa es joven, dinámica y vital. Nuestro continente sigue siendo el mejor lugar del mundo para vivir. Y creo que la Unión Europea es la mejor organización política en su historia. Una organización política, lo que significa que es una herramienta en nuestras manos, no un déspota ni un destino.

Hay algunos aquí que no desean mucho la Unión. Tal vez yo podría decir que lo respeto, pero no lo hago. Si deshacemos la Unión Europea, nadie será más libre. Nadie estará mejor. Nadie estará más seguro.

Yo creía en Europa cuando el movimiento polaco Solidaridad nació en 1980. Yo creía en Europa cuando cayó el Muro en 1989. Yo todavía creía cuando hablé aquí como primer ministro en 2011. Queridos miembros, creo todavía en la Europa de hoy.

Quiero una Europa de ciudadanos libres, unidos, internamente seguros, a salvo de las amenazas externas y confiados en su futuro. Debemos recordar que Europa es una verdadera comunidad de naciones y pueblos. Es por eso que no hay que tener miedo de las tensiones entre nosotros. A menudo son productivas y creativas.

Igualmente, a menudo estamos mejor cuando estamos de acuerdo en no estar de acuerdo.
Estoy seguro de que en esta sala tenemos una diferencia de opinión sobre las caricaturas de Charlie Hebdo. Pero como europeos compartimos la visión fundamental de que nadie tiene el derecho de usar la violencia o de asesinar a personas porque tienen una religión diferente o un sentido del humor diferente.

Al igual que, por ejemplo, tenemos en esta sala diferentes puntos de vista sobre Rusia e intereses diferentes con Rusia. Pero nadie aquí, creo profundamente, jamás aceptará que un estado invade y ocupe el territorio de otro estado, o mata a sus ciudadanos. (La Unión se creó justamente para evitar esto)

La política tiene que ver con el desacuerdo que permitimos que se juegue sobre la roca de nuestros principios.

Sin embargo, nunca vamos a llegar a ninguna parte sin reconocer que los destinos de los europeos, de todos nosotros, están fundamentalmente ligados.

Es por lo que estoy aquí hoy.

Gracias.


¿Convencerá Donald Tusk a los euroescépticos de lo que pueden perder si la Unión se deshace? El futuro de Europa no dependerá solo de los políticos. Como decía Gaston Berger, padre de la prospectiva: El futuro no es sólo lo que puede suceder o lo que es más probable que ocurra. Es también, en una proporción que va en aumento, lo que queríamos que fuera.

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