martes, 27 de mayo de 2014

Sobre el resurgimiento de la extrema derecha en Europa

"Al principio la quema de los cadáveres no iba muy bien. No querían arder. Se observó, no obstante, que los de las mujeres ardían mejor que de los hombres, y los obreros trataron de sacar ventaja de ese hecho intercalándolos para que los cuerpos de los varones ardieran mejor (...). Si se hace infinitamente duro leer esto, el lector debe creerme que también es infinitamente difícil escribirlo. Es el deber del escritor contar esta terrible verdad y el deber civil del lector es conocerla". 
Entrada a Treblinka. / Google
De esta manera describía Vasili Grossman -autor de Vida y Destino- uno de los más crueles apartados en la historia de la humanidad tras la experiencia vivida por éste en el campo de concentración Treblinka. Qué pensaría hoy en día este 'Escritor en Guerra' al observar el seísmo político que ha supuesto la irrupción de los partidos con claros síntomas de xenofobia y racismo en Europa. Reino Unido, Grecia, Holanda y lo que es peor, Francia. Qué fragilidad tiene la memoria del ser humano. Prácticamente era ayer cuando se abrían las puertas de los campos de los horrores que por toda Europa Hitler promovió o cómo los principales responsables políticos de estos actos eran juzgados, encerrados y colgados en la horca por crímenes contra la humanidad.
Le Pen y Geert Wilders. / EuPress
Pese a todo, 100 europarlamentarios de extrema derecha se sentarán en los sillones de las instituciones europeas que ellos mismos rechazan y caricaturizan. La irrupción de estos partidos puede marcar un antes y un después en la construcción del sistema comunitario europeo. Ya lo ha advertido el euroescéptico británico Nigel Farage que en caso de que su partido hubiese cosechado estos mismos resultados en las elecciones para el Westminster, éste impulsaría un referéndum para romper con la Unión Europea. 

¿Acaso los europeos han olvidado ya 'el siglo de las catástrofes' y todas las barbaridades acometidas? ¿Qué futuro nos espera a este viejo continente si ni siquiera aún personificando los aciertos y errores de la humanidad seguimos mirando al pasado y al presente en vez de al mañana? Parece que lo que expuso Eric Hobsbawm es extrapolable para Europa: "es más fácil amar a la humanidad en general que al vecino".


lunes, 26 de mayo de 2014

Begoña Etxebarria "En el mundo sigue imperando la cultura de la fuerza, en detrimento del respeto inherente a la vida"

El pasado 15 de mayo Begoña Etxebarria, directora de Fundación Novia Salcedo, recibía el premio de la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Bizkaia. Hasta allí nos acercamos el equipo técnico, patronato y amigos/as para acompañar a Begoña en este merecimos reconocimiento a sus muchos años de trabajo en favor del empleo juvenil y la Innovación Social. A continuación podéis leer el sentido discurso de agradecimiento que realizó.




Imagen de Begoña Etxebarria pronunciando el discurso
"Es para mí un motivo de alegría recibir este reconocimiento de la Asociación de Empresarias y Directivas de Vizcaya, asociación que conozco y sigo desde hace más de 20 años, viendo cómo trabaja desde su origen por dar una mayor visibilidad y reconocimiento a las mujeres en los puestos de responsabilidad. Gracias por ello a todas las socias,  y de manera especial a sus representantes Presidenta de Honor Olga Algar  y Presidenta actual Matilde Elexpuru. Habéis sido y sois en nuestro entorno una referencia. Gracias por  vuestra generosidad y cariño al proponer mi candidatura, y a los miembros del  Jurado por aceptarla. Asímismo felicidades a Marisa Lavín y a la Diputación de Bizkaia por su premio.

Victoria Camps señaló a principios de este año en una conferencia en la Biblioteca Nacional que uno de los grandes retos del feminismo para este comienzo de siglo es el de una  mayor presencia femenina en los puestos de responsabilidad. Creo que esta es ya una idea compartida por muchas personalidades de distintas procedencias en todo el mundo: El Papa Francisco aboga por el "genio femenino",  "No habrá una cultura de paz hasta que la mujer no tenga mayor influencia en la toma de decisiones" confesó Nelson Mandela a Federico Mayor Zaragoza durante una reunión en Pretoria. Un estudio de la UNESCO había reflejado en 1996 que la presencia de la mujer en los puestos de responsabilidad no llegaba al 5%; es decir, el 95% de la toma de decisiones procedía de los hombres. Hoy, 18 años después, esta presencia ha avanzado hasta el 18%, y posiblemente este dato sea una de las razones  que puedan explicar el por qué en el mundo sigue imperando la cultura de la fuerza e imposición, en detrimento de la del diálogo y el respeto inherente a la vida.

Yo pienso que si, de verdad, queremos implantar definitivamente en esta sociedad este cambio cultural, debemos considerar a las mujeres como uno de los pilares donde sustentar este nuevo proceso . Y para ello, es necesario que comencemos  por  cambiar nosotros mismos, nuestras empresas e instituciones haciendo de ellas lugares mucho mas interesados por lo humano y lo creativo. Lo digo  por propia experiencia, dirijo un equipo de "composición  80% femenino" ,  conozco sus capacidades, requerimientos y aspiraciones,  mas centradas en responsabilizarse de  los retos  desde estilos de liderazgos máéticos y compartidos,  que  nos  permitan  a todos  poder equilibrar carrera profesional  y familia;  por cierto, tan importante esta última que hizo que en 1993 las Naciones  Unidas, declararan  el día de hoy 15 de mayo año internacional de la familia, por su  contribución a los objetivos del milenio y el desarrollo humano.

Decía que tenemos  desafíos  especialmente  difíciles  en  estos momentos que vivimos de crisis y destrucción de empleo, que afecta a  3 millones de jóvenes en España, 6 en Europa  y 74,5  en el mundo. Pero, precisamente por ello, es la oportunidad para cambiar . En  esta dura tarea he centrado mi compromiso como responsable de la Dirección de una Fundación como la nuestra, orientada a contribuir de manera constructiva a que la certeza de un trabajo digno para nuestros jóvenes se haga realidad, con el sueño de que entre todas y todos podamos aportar las  capacidades  necesarias para conseguirlo.

No quisiera terminar estas palabras sin resaltar que hoy yo  no recibiría este reconocimiento como directiva, sin el apoyo de otras personas , ya que en la base de todo está"el aprender a cooperar"  , "el aprender a construir proyectos compartidos", ideas, acciones y afectos.

Lo primero, hoy no estaría aquí, si no hubiese crecido en el  entorno familiar generoso y emprendedor que crearon mis padres, y que me permitió   tener confianza en mí misma, y   en  los demás .Tampoco estaría aquí sin el apoyo y la fuerza que me dan cuantos forman hoy conmigo la familia Novia Salcedo, mis queridas compañeras y compañeros de trabajo a quienes les debo la vivencia de lo que es capaz de lograr  la sinergia de un equipo, la magia de saber construir juntos, combinando  el  competir con el cooperar.Nuestro Presidente de Honor, quien me ofreció como primera oportunidad de trabajo la dirección de la Fundación cuando yo era una joven madre de 25 años con"poca experiencia" y no muchos conocimientos de gestión;  a  los anteriores Presidentes, y al actual, a los patronos  eméritos y a los actuales, a mis amigos y a mis hijos (que son mi pasión) brindo  este reconocimiento,  que es de todos.  

Para finalizar, a lo largo de todos estos años, he podido descubrir que desarrollar una empresa de forma sostenible y  a largo plazo tiene mucho que ver con  el espíritu competitivo y el afán de superación . Porque en la empresa, como en la vida, y en la bicicleta, nunca hay nada llano. Y en esa tesitura,  hay que esforzarse, para alcanzar metas y toca sufrir y aguantar. 

Y esta mentalidad se la debo a mi marido. Nadie como él en esto."
  

viernes, 23 de mayo de 2014

La Innovación Social como proyecto

Un artículo de Sabino Ayestarán
Coordinador del Icaro Think Tank de Novia Salcedo
                                                                                  Catedrático Emérito de Psicología Social

Ander Gurrutxaga es uno de los grandes maestros de la UPV/EHU en el área de las ciencias sociales. En su libro “Voces y argumentos de la innovación social” analiza con mucha autoridad los “Dilemas y paradojas de la innovación social”. Formula con claridad su posición frente a los estudios sobre la innovación social. “La impresión es que en los estudios sobre innovación hay un olvido de los condicionamientos estructurales y materiales, como si estuviésemos ante procesos ciegos que se mueven siguiendo reglas donde los condicionamientos materiales y estructurales no juegan papel alguno”.

Yo creo que si queremos entender el significado de la innovación debemos partir del  proceso de individualización de la cultura postmoderna o de la segunda modernidad, como prefiere llamar Ulrich Beck. Escuchando y leyendo al sociólogo Ulrich Beck y al filósofo Gianni Vattimo, comencé a entender y valorar el movimiento de la innovación social: un proyecto cooperativo de individuos que se sienten libres de las ataduras de los grupos (familia, iglesias, partidos políticos, sindicatos etc…) pero, al mismo tiempo, amenazados por el capitalismo neoliberal de la derecha política, económica y religiosa.

El cambio comienza en la mente y en la motivación de las personas que se sienten libres y responsables de su propia existencia. En los años 60 del siglo pasado, Guilford y Torrance presentaban la creatividad como “pensamiento divergente”. Era la capacidad de pensar de las personas “fuera de la caja del grupo dominante”. Creatividad significaba autonomía de pensamiento, libertad para pensar por sí mismo. Más tarde, en los años 90, explicábamos la creatividad recurriendo a los sombreros de De Bono. La creatividad significaba “flexibilidad mental” de las personas, capacidad de analizar la realidad social desde ángulos diferentes. Hacia finales del siglo XX, la palabra de moda era la del “emprendimiento”. Se asoció la creatividad con la motivación y decisión de las personas para iniciar un proyecto nuevo. A partir del 2005, aparecen las publicaciones sobre la creatividad como característica de los equipos: la creatividad significa  integración de ideas, valores y proyectos diferentes. Aquí, la creatividad desemboca en la innovación social: autonomía de pensamiento, flexibilidad mental, participación, competitividad e integración de diferencias. La creatividad desemboca en la “memoria transactiva” y la “negociación creativa”. Son términos que se utilizan mucho en los equipos de innovación. Memoria transactiva es la memoria del grupo sobre lo que sabe hacer bien cada uno de sus miembros y la negociación creativa es la capacidad del grupo para construir nuevos conocimientos, nuevos valores y nuevos proyectos compartidos desde la diferencia de intereses de los miembros del equipo. Este cambio en las personas modifica el funcionamiento de las organizaciones. Se refuerzan los procesos “de abajo hacia arriba” (procesos Bottom-Up) que enriquecen los procesos de arriba hacia abajo (procesos Top-Down). De la integración de los procesos de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba nace la innovación organizacional. Estoy hablando de empresas que apoyan la participación de los trabajadores en la toma de decisiones, en la creación del conocimiento compartido y en los resultados económicos.

La innovación social significa cambio en las personas y en las instituciones en dirección hacia una mayor cooperación interpersonal e intergrupal, mayor participación de las personas en la gestión de las instituciones y reforzamiento de la cohesión social. Sin embargo, no es posible este cambio sin modificar la jerarquía de valores en la cultura de cada sociedad. Cada sociedad tiene que definir los bienes básicos de su cultura y aprender a poner los valores económicos al servicio de dichos bienes básicos. En esta tarea, tienen una importancia capital los medios de comunicación social. Son los agentes más importantes en la construcción de las representaciones sociales sobre los bienes básicos de una cultura.

La innovación social significa autonomía de las personas, pero significa, igualmente, capacidad de llegar a construir ideas, valores y proyectos compartidos. Las personas y los grupos compiten por el logro de sus intereses, pero, al mismo tiempo, aprenden a escuchar a quienes presentan perspectivas e intereses diferentes. Descubren que, cooperando desde la divergencia,  pueden acabar ganando todos. Cooperando, las personas y los grupos pueden modificar las dinámicas de las instituciones y de la sociedad. Los miembros de ICARO pensamos que la innovación social debe dirigir la innovación económica y la innovación tecnológica.  Santiago García Echevarria ha desarrollado el modelo de una economía social de mercado, orientado al desarrollo de las personas y al bien común. Juanjo Goñi, con las “Escuelas de Diseño Social”,  está proponiendo una tecnología orientada, desde el principio, al desarrollo de las personas y de la cohesión social.

En el viejo dilema “estructura/agencia” de la sociología, acentuamos la agencia de las personas, pero no olvidamos las estructuras sociales, económicas y políticas. El cambio comienza en las mentes y en los corazones  de las personas. Aprenden a cooperar para avanzar hacia una sociedad participativa, generosa y  creativa. El éxito futuro de la humanidad radica en su capacidad de construir algo nuevo desde la integración de las diferencias.

La innovación social es un movimiento que se está construyendo. No se ha plasmado todavía en una nueva estructura social. Estamos en la fase de “descongelación” de viejas estructuras psicológicas y sociales. Comienzan a aparecer nuevas formas de hacer política y formas más democráticas de gestionar las instituciones políticas, económicas y religiosas. Es el poder de la ética humanista e innovadora que se enfrenta  al capitalismo neoliberal y explotador de las personas. Lucha de David contra Goliat.



jueves, 22 de mayo de 2014

¿Qué le piden los jóvenes a Europa?

En las próximas elecciones europeas del domingo 25 de mayo Europa se juega su futuro en las urnas. Las encuestas han pronosticado que la participación ciudadana será una de las más bajas en la historia contemporánea de España. Es comprensible la desafección que sienten los europeos por la política, especialmente en aquellos lugares donde la crisis se ha cebado con un amplio espectro de la sociedad como puede ser el caso de España.

Desde Novia Salcedo comprendemos la importancia de estas elecciones, especialmente para los jóvenes, porque como hemos venido recalcando en varias entradas dedicadas al viejo continente – Europa I y II, EYE2014-, las iniciativas que nos ayuden a tener un porvenir mejor a las nuevas generaciones no vendrá desde Madrid, si no desde Bruselas y Estrasburgo. Por ello Novia Salcedo ha decidido salir a la calle y preguntar a los jóvenes qué políticas concretas demandan a la Unión Europea. El resultado ha sido el siguiente:

Más transparencia. / NSF

Contad con los jóvenes. / NSF

Trabajo. /NSF

No a la exclusión social. / NSF

Más becas. / NSF

Igualdad. / NSF

Más salud pública. / NSF

Cooperación transnacional. / NSF

Más justicia, menos corrupción. / NSF

Ética. / NSF

miércoles, 21 de mayo de 2014

El modelo de Europa: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar" (II)

Esta célebre frase del poeta Antonio Machado encaja a la perfección a la hora de explicar el proceso de construcción de la Unión Europea. A continuación, cumpliremos con lo prometido en el primer post,  profundizando en su proceso de elaboración y volveremos a dedicar un espacio a los jóvenes.

En primer lugar, el Tratado de Roma firmado en 1957, es un pacto sin el cual no se entiende la propia Unión Europea. Fue una de las piedras angulares de este proyecto que pretendía traspasar las fronteras nacionales. El acuerdo consistió en una unión meramente económica entre Francia, Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Italia y la República Federal Alemana -en la órbita occidental-. Este tratado supuso un gran impulso para el viejo continente y materializó el sueño de Konrad Adenauer y Robert Schuman sentando las bases de una Europa unida y cooperativa. Cabe destacar que este compromiso sólo planteaba lazos netamente económicos, dejando de lado aspectos como la unión política, identidad europea, ayudas sociales...

Fase de desarrollo
Tras el Tratado de Roma, se abre una etapa de lento desarrollo que culmina con la aprobación del  Tratado de Maastricht (1992). Entre los Estados miembros van acercando posturas, llegando incluso a atravesar ciertos momentos tensión. En la década de los 60, se crea la PAC (Política Agraria Europea) un acuerdo en materia agraria y, se aprueba la Carta Social Europea, una de las primeras iniciativas para la defensa de los derechos socio-laborales: remuneración del trabajo,  la baja por maternidad... De esta manera, el espíritu de la Declaración Schuman va tomando forma y confirma una de las afirmaciones de Ortega y Gasset: "El europeo no puede vivir a no ser que se embarque en una empresa unificadora",  tal y como se menciona en European Youth Event2014.

A pesar de estos avances durante la década de los 70, se sufrió la llamada euro-esclerosis” un periodo derivado de la Crisis del Petróleo. Los países exportadores de petróleo (OPEP) subieron los precios del crudo afectando a los países de medio continente. Europa ha ido sorteando y saliendo adelante de diferentes aprietos, por eso nosotros -los jóvenes- no debemos dejarnos influir por este panorama desolador que está desplazando el sueño de las nuevas generaciones.

Esta segunda fase, continúa con el Acta Única Europea (AUE) rubricada en el año 1986. En primer lugar el AUE, es el primer tratado que modifica el de Roma, y su denominación pasa de Comunidad Económica Europea a Comunidad Europea. Este cambio implica extender la cooperación económica a otras áreas, como la social o la política. Se empieza a trabajar en Europa como un proyecto político único y crear su propia identidad. Como hemos comprobado a lo largo de las entradas, Europa va adquiriendo mayores competencias cada año. Esta mayor capacidad de influencia, se materializa con la firma del tratado de Maastricht en 1992, que establece la creación de la ciudadanía Europea y la instauración de una moneda única, el euro. Estos dos tratados (AUE y Maastricht), considerados dos hitos según la propia de la UE, reflejan el fortalecimiento y las intenciones de la Unión Europea.


Queremos ser presente
Maastricht comienza a sentar las bases de la actual Europa: que cada vez adquiere más peso y poder. Por eso, los jóvenes, debemos percibir que nuestros intereses no se encuentran en Madrid -que también- como ha venido sucediendo, sino que las políticas para impulsar a los jóvenes y los problemas que nos afectan como tal, emanan en los últimos tiempos desde Bruselas y, eso es un dato que debemos de tener presente no sólo en las próximas elecciones europeas, también en el día a día para tener una mejor perspectiva de lo que puede ser Europa.

Representamos el futuro y el motor del continente para afrontar con garantías los nuevos desafíos que se avecinan. En una Europa cada vez más envejecida, donde las nuevas generaciones tendremos que sostener todo un sistema de pensiones. Esta generación, la mejor preparada, está pidiendo paso, y sentimos que la puerta está cerrada cada vez que la tocamos. Esto significa fuga de capital humano, y no hay nada más desolador que invertir en la educación de una persona, para después echarla sin aprovechar su potencial o simplemente que otras naciones indirectamente se beneficien de la situación. La inversión que el estado ha hecho en nuestra educación ha sido grande y nosotros los jóvenes, queremos devolver todo ese esfuerzo invertido, con nuevas aportaciones al mundo laboral y a este ilusionante proyecto llamado Europa.



Así lo hemos comprobado en el reciente encuentro European Youth Event 2014  que ha tenido lugar en Estrasburgo donde más de 5.000 jóvenes han participado poniendo de manifiesto sus necesidades e inquietudes. Estamos en un punto en el que pedimos a Europa que nos apoye, que haga uso del excelente capital humano del que dispone, y que no se puede permitir el lujo de perder.

Más de la mitad -1 de 2- de los jóvenes no encuentra trabajo en España, y los que lo tienen apenas si llegan a los 1.000 euros. ¿Acaso ahora los jóvenes tenemos que conformarnos con ser mileuristas? Parece que los jóvenes en los últimos tiempos, nos ponemos de acuerdo únicamente para quejarnos de nuestra situación y, parece, que cada uno aboga por escoger unos derroteros sin percatarse de que sólo dando una sola voz a nuestros problemas podremos comenzar a remar todos en la misma dirección. Por eso, desde la Fundación Novia Salcedo queremos unir a todos esos jóvenes bajo un mismo techo, el Proyecto Pegasus. La unión hace la fuerza y ahora más que nunca los jóvenes necesitamos proyectos de este cariz, dando cabida a toda una nueva generación. Porque no sólo servimos para que nos mencionen en los discursos, nosotros somos -sin duda alguna- el futuro pero, todo ello pasa porque nos dejen ser parte del presente.


miércoles, 14 de mayo de 2014

European Youth Event 2014; El futuro del viejo continente pasa por los jóvenes

El 9,10 y 11 de Mayo tuvo lugar un encuentro para los jóvenes europeos (European Youth Event 2014) en Estrasburgo. Auspiciado por la Unión Europea y la plataforma que aglutina los Consejos Nacionales de Juventud de los respectivos Estados miembros (Youth Forum), el evento pivotó en torno a cinco áreas: el paro juvenil, la revolución digital, el futuro de la Unión Europea, la sostenibilidad y los valores Europeos. La mayoría de las ponencias tuvo lugar en el edificio Louise Weiss –activista francesa por los derechos de las mujeres, periodista, política y escritora-, sin duda una construcción que simboliza la complejidad a la que se ha visto expuesto el viejo continente y las instituciones que lo representan. Una estructura que se asemeja a la torre de Babel y que su forma, aparentemente inacabada, evoca la idea de que Europa, al igual que Roma, no puede construirse de la noche a la mañana.

Dado que era un evento para los jóvenes, la organización dispuso de un ‘Village’ con workshops que a lo largo de los tres días expusieron diferentes proyectos o debates concretos. También hubo un espacio más ameno dedicado a eventos musicales para la socialización de los jóvenes, que contó con la colaboración del Consistorio estrasburgués. He de resaltar que la organización fue todo un éxito y fue de agradecer que los promotores aprovecharan cada espacio para ofrecer a los asistentes no sólo un intercambio de ideas entre ciudadanos europeos venidos de todas partes del continente si no también, momentos para el ocio, conociendo otras personas y canjear opiniones sobre la coyuntura económica y política actual.

Momento de la inauguración del evento. / EYE2014

“Rising up over giving up”

Como no podía ser de otra manera, Novia Salcedo –de la mano de Laura Simón y Xabi Gómez- acudió a Estrasburgo gracias a la invitación de László Andor durante su visita a la sede de la Fundación en Bilbao. Laura Simón tuvo ocasión de exponer el trabajo que desde hace más de 30 años viene llevando a cabo NSF. Bajo el título de “Rising Up Over Giving Up” la ponencia estuvo compuesta por jóvenes notables de la sociedad para exponer su punto de vista de cómo la crisis ha marginado a los jóvenes. Entre ellos, además de nuestra compañera Laura, estaba Ian Clifford, fundador y director de You Rock –plataforma para la búsqueda de trabajo orientada para los jóvenes-, Eric Labuske –miembro de Juventud Sin Futuro-, Clara Miñana –Vicepresidenta de Youth Future Think Tank- y, como moderador Adam Sebesta –Secretario General de la Unión Paneuropea Eslovaca-.

Dado que tres de los ponentes eran españoles, la situación que atraviesan los jóvenes en España con más del 50% de paro fue un tema recurrente a lo largo de los coloquios. El formato permitió en todo momento la participación de los oyentes y, he decir que el trabajo en ese sentido del moderador Sebesta fue magnífico, dando el chance a todo aquel que quisiera tomar la palabra. La valenciana Clara Miñana apuntó tras ser preguntada sobre las expectativas que tenía sobre la Unión Europea en relación al desempleo juvenil que “de momento nos han invitado y esa es una buena acción. Hay muchos problemas que arreglar y tienen que buscar las soluciones concretas”. Por su parte Laura Simón presentó el proyecto Pegasus cuya última parada es la declaración por parte de las Naciones Unidas de la Década del Empleo Juvenil 2019-2028. El proyecto tuvo buena acogida entre los asistentes –entre ellos el propio Youth Future Think Tank-. Eric Labuske mencionó una frase que despertó la atención entre los asistentes y es que “no puedes esperar el cambio pero puedes luchar por él”.

A lo largo de las preguntas surgió la hipótesis de una Europa de dos velocidades, marcada por la división Norte/Sur que últimamente ha surgido entre la opinión pública. Uno de los oyentes –griego- preguntó a los ponentes sobre la posibilidad de una colaboración más estrecha entre los países del mediterráneo, que son sin duda los grandes afectados por el desempleo juvenil. Los españoles respondieron de manera positiva pues, aunar esfuerzos en esta materia concreta sería un acierto pero, siempre teniendo en cuenta la complejidad de la construcción europea. Como afirmaba Labuske, “los fondos de la UE son vitales para los jóvenes españoles, son un aliciente indudable”.

Personalmente uno de los momentos que más impresión me produjo fue cuando tomó la palabra un holandés –adulto- en el que afirmaba que la tasa de desempleo juvenil en Holanda no llegaba al 11% pero que aún así, suponía una cifra “inaceptable”. Un ejemplo más de cómo dentro de Europa existen diferentes modos de ver la sociedad. Si un 11% es “inaceptable” ¿Qué supone un 55%?

Los conferenciantes del “Rising Up Over Giving Up”. / EYE2014

Garantía Juvenil, iniciativa empresarial y movilidad

Otros temas que se desarrollaron en las ponencias fueron la Garantía Juvenil, la necesidad de flexibilizar el emprendizaje a los jóvenes, la dinamización de sectores punteros en materia de creación de empleo y la movilidad que ofrecen las becas Erasmus+.

A pesar de que en España la coyuntura económica no haya amainado la tormenta todavía, en el resto de Europa parece ser que lo peor ya ha pasado. Es hora de reevaluar los daños sociales que ha arrastrado la marea. En Europa 5.5 millones de jóvenes están en desempleo, es decir, 1 de cada 5 jóvenes menores de 25 años no encuentra empleo en el mundo laboral. En España la situación es de emergencia nacional con un 55%. En otras palabras, de cada 2 algo más de 1 no encuentra trabajo. Si España fracasa en esta materia las consecuencias pueden ser incalculables en todos los ámbitos. Una de las primeras iniciativas que desde la UE se ha impulsado con tesón –a pesar de la insuficiencia de los fondos destinados- es la Garantía Juvenil que, en España comenzará a recibir solicitudes a partir de julio de 2014. La implantación de este sistema requerirá reformas estructurales en cada Estado de la UE y a pesar de que algunos puedan pensar que el coste es elevado, las consecuencias de no actuar e invertir en las nuevas generaciones pueden ser catastróficas como se ha referido recientemente.

En lo que respecta a la iniciativa empresarial y la potenciación de sectores punteros en creación de empleo, el evento dejó claro que la UE apostará por sectores como tecnologías de la información y comunicación –se preveé que hasta 900.000 puestos de trabajo quedarán vacantes en 2020 en esta materia-, la ecologización de la economía, la atención sanitaria y uno de los campos donde los jóvenes más pueden ofrecer y que Novia Salcedo tratará de impulsar paulatinamente; el deporte.

El espíritu empresarial es otro factor que se quiso aupar a primera escena. Tal y como expuso Labuske de Juventud Sin Futuro, las diferencias entre Francia y España en lo que respecta a burocracia y tasas para la creación de nuevas empresas por parte de los jóvenes es bastante desigual. Debemos de tener una política común a este respecto, así como ayudas y fondos previstos para que los jóvenes con ideas puedan desarrollarlas sin miedo al fracaso, pues éste último aspecto es una asignatura pendiente y que debe de interiorizarse entre los ciudadanos europeos.

La movilidad fue otro punto importante a lo largo del EYE2014. “Las encuestas de la UE demuestran que los jóvenes son el grupo de población más proclive a la movilidad y las tendencias de vacantes de empleo vacantes revelan una creciente división Norte-Sur en el mercado de trabajo de la UE (con una escasez de oferta de mano de obra en el Norte y una competencia cada vez mayor en el Sur). Si bien desplazarse al extranjero sigue siendo una opción personal, la movilidad laboral puede desempeñar un papel importante en la reducción del desempleo en los países afectados por la recesión, al tiempo que contribuye a hacer frente a las carencias de cualificaciones y cubrir ofertas de empleo en otros Estados miembros”, afirma un estudio de la UE.
Parlamento con jóvenes. / EYE2014

 Juventud y espíritu de cambio

Sería una ardua tarea tratar de desgranar en apenas unos renglones todo lo dicho y hecho a lo largo de tres días de intercambio de ideas entre los jóvenes europeos. Cuando partimos hacía Estrasburgo reinaba en mi cierto euroescepticismo, no tanto como Mr. Farage, pero sí que tenía mis dudas respecto al proyecto europeo. A lo largo de la licenciatura en Historia siempre nos dejaron claro que la empresa continental era única, no había ningún sistema político que se le asemejase. Recordaba las palabras que Albert Camus dedicó a Europa, "no tengo más paciencia para esta Europa donde el otoño lleva la cara de primavera, y la primavera atufa a miseria”. Cierto es que los tiempos han cambiado pero la experiencia vivida a lo largo del evento me evocó la idea de que hoy más que nunca el viejo continente debe de resurgir entre los jóvenes. Vivimos en un mundo globalizado e interconectado entre sí, los grandes cambios requieren un poso de tiempo donde madurar, pues las prisas pueden llevarnos por senderos equívocos y en un momento tan crucial en la historia de la humanidad como el que vivimos actualmente, no podemos permitirnos otro fallo más, especialmente en materia juvenil.

Decía Ortega y Gasset en La Rebelión de las Masas que "[...] El europeo no puede vivir a no ser que se embarque en una empresa unificadora (...) Sólo la determinación de construir un gran grupo de personas del continente daría nueva vida a los pulsos de Europa. Se empezaría a creer en ella de nuevo. [...]", únicamente la nueva generación puede recoger el testigo de los grandes pensadores del siglo XX para darle un impulso definitivo a la construcción –que no integración- de una Europa más unida. ¿Por qué los jóvenes? Porque creo sinceramente que los adultos en muchas ocasiones siguen enrocados en viejas posiciones, defendiendo a capa y espada visiones que sólo obedecen a intereses particulares de los Estados nación sin atender al mundo que actualmente impera.

Creo que un ejemplo puede ser clarificador. Durante el evento conocimos a un grupo de jóvenes que, tras su participación en el Ágora Ciudadana dedicada al desempleo juvenil que se celebró en febrero de 2014, decidieron constituirse para crear un espacio donde poder estudiar y promover nuevas iniciativas para atajar la problemática del desempleo juvenil, fueron los inicios del Youth Future Think-tank. Los miembros de esta asociación operan en la red y tratan de mediar en las políticas de empleo juvenil en los 28 Estados de la Unión Europea. Entre los integrantes de esta asociación se encuentran dos españoles; Clara Miñana y Ricardo Rosas. Ambos coincidieron en el Ágora y desde entonces combinan su tiempo en esta actividad y en seguir formándose. “Trabajo hay mucho pero, empleo ninguno” sentenció la valenciana en una de las conversaciones. Creo que es un ejemplo bastante claro de cómo los jóvenes europeos vivimos desde hace una década totalmente conectados –gracias también a los programas de movilidad- y trabajando en EQUIPO. Me cuesta imaginar ver a los europarlamentarios trabajar codo con codo con gente tan dispar como lo hacemos actualmente los jóvenes. Porque si Europa quiere tener un futuro donde tengan cabida todos, esa Europa es la de los jóvenes.


Edifico Louise Weiss. / EYE2014

lunes, 12 de mayo de 2014

La crisis ha afectado a la calidad del trabajo y a la satisfacción de los trabajadores


Según el estudio del Eurobarómetro en 28 Estados Miembros de la UE, dado a conocer el  pasado 24 de abril, poco más de la mitad de los trabajadores europeos encuestados perciben que las condiciones de trabajo en su país son buenas (53%), sin embargo una mayoría (57%) cree que han empeorado en los últimos 5 años, lo que indica un empeoramiento de la calidad del puesto de trabajo como consecuencia de la crisis. A pesar de que la mayoría de los trabajadores están satisfechos con sus propias condiciones de trabajo (77% en promedio en la UE), hay una gran disparidad entre los Estados Miembros.
 

Más del 80% de los consultados en Dinamarca, Luxemburgo, Finlandia y los Países Bajos consideran que las condiciones de trabajo en su país son buenas.  A nivel individual del trabajador, Dinamarca es el primero con el 94% de los trabajadores satisfechos con sus propias condiciones de trabajo. Austria y Bélgica vienen en segundo lugar con el 90%, seguidos de Finlandia (89%), el Reino Unido y Estonia (ambos el 88%).
 

En el otro extremo está Grecia con la tasa de satisfacción más baja a nivel de países (16%) y es el único país donde menos de la mitad de los consultados están satisfechos con sus condiciones actuales (38%). También hay bajos niveles de satisfacción en Croacia (18%), España (20%), Italia (25%), Bulgaria (31%), Eslovenia, Portugal y Rumanía (32% cada uno), Eslovaquia (36%) y Polonia (38%).
 

Hay una variedad de factores que pueden explicar estas divergencias en niveles de satisfacción: el contexto social y económico influenciado por la crisis, pero también aspectos estructurales en términos de diálogo social, políticas sociales y legislación laboral, que pueden ser más sólidas o débiles dependiendo de las situaciones nacionales en la UE.
 

Otros resultados del estudio indican donde hay margen para la mejora, en particular en las siguientes áreas:
 

Una serie de resultados tienden a confirmar un aumento de intensidad en el trabajo. El estrés emerge claramente como el riesgo laboral más importante (53% de los encuestados). Adicionalmente, la insatisfacción con respecto a la carga y el ritmo de trabajo y las largas jornadas de trabajo (más de 13 horas) es más repartida que otras cuestiones tales como la falta de interés en las tareas o los periodos de descanso inadecuados sobre una base semanal o anual.

 

En lo que respecta a la organización del trabajo, en relación al equilibrio entre el trabajo y la vida privada, un 40% declaran que no se les ha ofrecido la posibilidad de una organización flexible.

 

En el área de la salud y de la seguridad en el trabajo, menos de un tercio de los trabajadores declararon que hay medidas en su lugar de trabajo contra los riesgos emergentes (por ejemplo causados por  las nanotecnologías o la biotecnología), o que se dirigen a trabajadores mayores y los que tienen enfermedades crónicas. Junto con el estrés, la pobre ergonomía es percibida como uno de los riesgos más importantes en el trabajo, con el 28% de los consultados que identifican los movimientos repetitivos y el cansancio, o posiciones dolorosas  como un riesgo mayor de la salud y de la seguridad, y el 24% que citan subir, llevar o mover cargas diariamente.

 

Posteriormente, el 28 de abril, la Comisión Europea organizó en Bruselas una Conferencia sobre las condiciones del trabajo para reflejar los resultados obtenidos y sobre el camino a recorrer, teniendo en cuenta que proteger y mejorar la calidad del trabajo es muy crítico para conseguir un crecimiento incluyente. La Conferencia brindó la oportunidad de obtener el feedback de las partes interesadas y de entamar con ellas un debate abierto al público sobre las prioridades futuras en las diferentes áreas relativas a las condiciones laborales.

 



 

La Conferencia reunió a la Comisión,  a ministros y altos dignatarios de los países de la UE, a representantes de instituciones y organismos de la UE así como de la Organización Internacional del Trabajo, a representantes del mundo empresarial y de los sindicatos, y a académicos y profesionales de toda la UE, para perseguir dos objetivos principales:
 

  • Diseminar y obtener feedback de las partes claves sobre próximas iniciativas y/o las evaluaciones políticas por la Comisión.
  • Implicar a las partes interesadas en un debate público abierto sobre prioridades futuras de la Comisión en el campo de las condiciones de trabajo.

 
La Conferencia abarcaba cinco áreas principales:
 

  • La salud y la seguridad ocupacional: ¿cómo mantener un alto nivel de protección?
  • La anticipación y la gestión de la reestructuración: ¿ en concreto, qué es lo que funciona?
  • Conciliación del trabajo y la vida privada: ¿cómo conseguir satisfacer esta expectación en las mejores condiciones para todos?
  • Las condiciones de trabajo de los becarios: ¿cómo convertir un aprendizaje en una experiencia buena y gratificante?
  • Condiciones de trabajo decentes fuera de la UE: ¿cómo podemos ayudar a nuestros socios?

viernes, 9 de mayo de 2014

To be or not to be European... (I)

Por Iñigo Rivera González

 

A lo largo de los próximos días se redactarán una serie de tres posts, con el fin de conocer mejor el proceso de construcción europea y el interés de los jóvenes por Europa. El primero de ellos se va a centrar en su modelo de construcción (basado en el espíritu de paz y cooperación) así como en la opinión actual de la juventud sobre la Unión Europea.
 
 
Parlamento Europeo. Elecciones 2014: Utiliza tu poder. Tú puedes decidir quién dirige Europa
Durante esta serie de posts intentaremos dar respuesta a diferentes interrogantes. ¿Cuál es el punto de vista de la juventud acerca de Europa? ¿Ha calado entre la población el sentimiento europeo? Estas preguntas se nos formulan en el día en el que se cumplen 64 años de la denominada "Declaración Schuman".
La Declaración Schuman es el título con el que se conoce el discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores francés Robert Schuman el 9 de mayo de 1950, que dio lugar a la creación de la primera institución europea fruto de un acuerdo de colaboración económica entre Francia y Alemania, para la administración conjunta de los sectores estratégicos del acero y el carbón. Un momento histórico donde la necesidad de salir adelante fue prioritaria. Por todo ello, la proclamación del 9 de Mayo como día de Europa, sirve para conmemorar esta simbólica fecha.
 
Por otro lado, desde el ingreso de España en la UE en el año 1986, el esfuerzo de las instituciones por inculcar un sentimiento de pertenencia a Europa, no ha tenido mucho éxito entre nosotros los jóvenes. Pero la tendencia parece estar invirtiéndose poco a poco porque los jóvenes tenemos cada vez más en cuenta a Bruselas para nuestro futuro. Como dato: según una encuesta realizada por El País el 5 de Mayo de 2014, el 50% de los jóvenes españoles se declara europeo. Esto muestra que los jóvenes vamos tomando conciencia de un futuro unido a Europa, algo muy positivo, por experiencia propia. España se va posicionando en la lista de países favorables a las políticas de Bruselas.
 
El Presidente alemán Joachim Gauck  y el Presidente francés François Hollande / Dernières Nouvelles D'Alsace (04/09/2013)
De enemigos a hermanos: la formación del espíritu europeo
 
La construcción de Europa toma como principal punto de partida la Declaración Schuman, que como ya hemos recogido antes, surge de la necesidad de  un acuerdo de colaboración económica para impulsar un sector estratégico que condujera hacia una mayor prosperidad. Lo significativo de esta declaración es que está basada en los principios de Paz, Cooperación, y Prosperidad, y así lo quisieron Robert Schuman y Konrad Adenauer (ministros de exteriores francés y alemán) quienes forman parte, entre otros, de los Padres Fundadores de la UE y representan la esencia de su espíritu.
 
La Declaración Schuman fue el modelo de inspiración a la hora de construir lo que actualmente conocemos como Europa: creación progresiva de instituciones que responden a los intereses de los países que la forman. Un modelo destinado a integrar gradualmente las particularidades de cada país miembro, para evitar el rechazo al proyecto. El objetivo de la Declaración fue la creación de intereses conjuntos para evitar más conflictos entre dos países que se habían enfrentado en dos Guerras Mundiales en menos de 50 años. Las guerras mundiales redujeron a cenizas la mayor parte de Europa, causando más de 60 millones de muertos. El resultado fue desolador: familias enteras rotas y toda una generación masacrada por la guerra. Aquí reside la verdadera importancia del acuerdo llevado a cabo: evitar estas situaciones tan dramáticas en el futuro.
 
El futuro está en Bruselas
Este espíritu europeo, sólo 60 años más tarde parece que empieza a calar entre nosotros, los más jóvenes. Quizá la actual situación política, económica y social está ayudando a despertar esta conciencia europea. Actualmente un tercio de los jóvenes apostamos ya por la movilidad, viendo a Europa como un territorio a explorar. Un lugar que quizá nos ofrezca un futuro esperanzador, porque si hay algo que deberíamos tener claro es que no somos una generación perdida. Es un buen momento para apelar a ese espíritu europeo especialmente en estas horas bajas.
 

martes, 6 de mayo de 2014

Piketty, el economista "capital"

Un economista francés llamado Thomas Piketty es el nuevo hijo predilecto del New York Times y la élite intelectual estadounidense, que lo ha adoptado como su talismán. Su último libro El Capital en el siglo XXI, que todavía no se ha traducido al castellano, contiene 970 páginas en su edición francesa y "llevarlo debajo del brazo se ha convertido en la nueva herramienta de conexión social en ciertas latitudes de Manhattan" según The Guardian. El libro se ha convertido en el más vendido en Amazon la última semana y escala posiciones en la lista de best-sellers americanos.
 
 
Thomas Piketty, actual director de estudios en la EHESS (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, en sus siglas en francés) y profesor en la Escuela de Economía de París, ha publicado numerosos artículos de investigación en las mejores revistas internacionales, así como una decena de libros. También es autor de trabajos históricos y teóricos consagrados a la relación entre desarrollo económico y repartición de la riqueza. Trabajos que han puesto en cuestión radicalmente la hipótesis optimista de Simon Kuznets -el economista ruso estadounidense cuya hipótesis decía que el crecimiento era suficiente para reducir la desigualdad- y a poner en evidencia la importancia de las instituciones políticas y fiscales en la dinámica histórica de la repartición de la riqueza. 
 
La tesis de Piketty pone de manifiesto, con datos que tardó 15 años en recopilar y rigurosas estadísticas, que de seguir así las cosas nos dirigimos hacia una situación insostenible de acumulación de riqueza en unas pocas manos y de aumento de las desigualdades. Dicho de otra forma, en el actual sistema económico la riqueza heredada siempre tendrá más valor que lo que un individuo pueda ganar en una vida. En consecuencia, el capitalismo es incompatible con la democracia y con la justicia social. Y añade más: los muy ricos deberían pagar un mínimo de un 80% de impuestos. También dice: hablar del 1% contra el 99% no es cosa de estudiantes y exaltados del movimiento Occupy sino un hecho incontrovertible. Sin embargo, lejos de declararle enemigo público, en New York lo consideran hijo predilecto.
 
La gran tesis de Piketty es que la tendencia de todo rico es a hacerse todavía más rico porque el mercado le empuja inexorablemente y que esa ley inquebrantable arrastra a la sociedad hacia la oligarquía. El economista que como dicta la tradición francesa tiene una buena base de lecturas, cita a Jane Austen y Honoré de Balzac para demostrar cómo en el siglo XVIII y XIX lo normal para las clases altas era no trabajar y sostener la riqueza familiar a través del matrimonio. Ahora, ésta vuelve a ser la norma y creer en la meritocracia del capitalismo no es sólo ingenuo sino erróneo. Los periodos de creciente igualdad del siglo XX fueron un mero accidente, en su opinión, producto de las exigencias de la guerra, el poder del trabajo organizado, los impuestos, la innovación tecnológica y la demografía. Las sociedades occidentales anteriores a la Primera Guerra Mundial efectivamente estaban dominadas por una oligarquía cuya riqueza era heredada, y el libro de Piketty argumenta de forma convincente que estamos en plena vuelta hacia ese estado de cosas.
 
Thomas Piketty con su libro ha logrado agitar las conservadoras aguas del pensamiento único político y económico. Primero porque alerta del riesgo para la convivencia y para la propia supervivencia del capitalismo llamado democrático que supone el imparable aumento de la desigualdad. Cada vez la riqueza se concentra en menos manos y cada vez es mayor el poder de las grandes corporaciones multinacionales. En un entorno macroeconómico de bajo crecimiento, como el que llevamos viviendo y sufriendo desde el estallido de la última burbuja inmobiliaria y financiera, hay más dificultades para la redistribución, para la equidad y para la igualdad de oportunidades. El futuro para miles de millones de personas, no sólo en los países pobres o en vías de desarrollo, también en occidente, se parece más al penoso y superado escenario vital del siglo XIX que a las más iluminadas utopías que habían previsto para dentro de pocos años el fin de la alienación del ser humano de la mano de la ciencia, la técnica y el progreso.


Piketty demuestra que las grandes fortunas del siglo XXI tienen los mismos apellidos que las del siglo XX y XIX. Algo que no puede sorprendernos en España, justo cuando hemos sabido que treinta de las familias más poderosas urdieron sus primeros millones bajo el manto protector del franquismo, hace ya varias décadas. Familias que se muestran contrarias a cualquier medida de política económica que frene la austeridad y los recortes, y que ponga en peligro la actual concentración de poder económico en sus manos. Si Piketty está en lo cierto, y hasta ahora nadie le ha rebatido, estaría justificada una mayor fiscalidad sobre las grandes fortunas y los grandes patrimonios, ya que no responden al espíritu emprendedor de sus propietarios, sino más bien a la pertenencia a ricas sagas familiares. Una propuesta sensata permitiría una mayor redistribución de la riqueza de la mano de la justicia social, algo que pone los pelos de punta a los multimillonarios de la tierra.

Piketty, en palabras del Nobel Paul Krugman, no es ni mucho menos el primer economista en señalar que estamos sufriendo un pronunciado aumento de la desigualdad, y ni siquiera en recalcar el contraste entre el lento crecimiento de los ingresos de la mayoría de la población y el espectacular ascenso de las rentas de las clases altas. No, la auténtica novedad de El capital es la manera en que echa por tierra el más preciado de los mitos conservadores: el empeño en que vivimos en una meritocracia en la que las grandes fortunas se ganan y son merecidas.  

La reseña de The Wall Street Journal, como era de esperar, destaca el Nobel, se las arregla para enlazar la demanda de Piketty de que se aplique una fiscalidad progresiva como medio de limitar la concentración de la riqueza con los males del estalinismo. Aun así, las ideas también son importantes, ya que dan forma a la manera en que nos referimos a la sociedad y, en último término, a nuestros actos. Y el pánico a Piketty muestra que a la derecha se le han acabado las ideas, en opinión de Krugman.