lunes, 12 de mayo de 2014

La crisis ha afectado a la calidad del trabajo y a la satisfacción de los trabajadores


Según el estudio del Eurobarómetro en 28 Estados Miembros de la UE, dado a conocer el  pasado 24 de abril, poco más de la mitad de los trabajadores europeos encuestados perciben que las condiciones de trabajo en su país son buenas (53%), sin embargo una mayoría (57%) cree que han empeorado en los últimos 5 años, lo que indica un empeoramiento de la calidad del puesto de trabajo como consecuencia de la crisis. A pesar de que la mayoría de los trabajadores están satisfechos con sus propias condiciones de trabajo (77% en promedio en la UE), hay una gran disparidad entre los Estados Miembros.
 

Más del 80% de los consultados en Dinamarca, Luxemburgo, Finlandia y los Países Bajos consideran que las condiciones de trabajo en su país son buenas.  A nivel individual del trabajador, Dinamarca es el primero con el 94% de los trabajadores satisfechos con sus propias condiciones de trabajo. Austria y Bélgica vienen en segundo lugar con el 90%, seguidos de Finlandia (89%), el Reino Unido y Estonia (ambos el 88%).
 

En el otro extremo está Grecia con la tasa de satisfacción más baja a nivel de países (16%) y es el único país donde menos de la mitad de los consultados están satisfechos con sus condiciones actuales (38%). También hay bajos niveles de satisfacción en Croacia (18%), España (20%), Italia (25%), Bulgaria (31%), Eslovenia, Portugal y Rumanía (32% cada uno), Eslovaquia (36%) y Polonia (38%).
 

Hay una variedad de factores que pueden explicar estas divergencias en niveles de satisfacción: el contexto social y económico influenciado por la crisis, pero también aspectos estructurales en términos de diálogo social, políticas sociales y legislación laboral, que pueden ser más sólidas o débiles dependiendo de las situaciones nacionales en la UE.
 

Otros resultados del estudio indican donde hay margen para la mejora, en particular en las siguientes áreas:
 

Una serie de resultados tienden a confirmar un aumento de intensidad en el trabajo. El estrés emerge claramente como el riesgo laboral más importante (53% de los encuestados). Adicionalmente, la insatisfacción con respecto a la carga y el ritmo de trabajo y las largas jornadas de trabajo (más de 13 horas) es más repartida que otras cuestiones tales como la falta de interés en las tareas o los periodos de descanso inadecuados sobre una base semanal o anual.

 

En lo que respecta a la organización del trabajo, en relación al equilibrio entre el trabajo y la vida privada, un 40% declaran que no se les ha ofrecido la posibilidad de una organización flexible.

 

En el área de la salud y de la seguridad en el trabajo, menos de un tercio de los trabajadores declararon que hay medidas en su lugar de trabajo contra los riesgos emergentes (por ejemplo causados por  las nanotecnologías o la biotecnología), o que se dirigen a trabajadores mayores y los que tienen enfermedades crónicas. Junto con el estrés, la pobre ergonomía es percibida como uno de los riesgos más importantes en el trabajo, con el 28% de los consultados que identifican los movimientos repetitivos y el cansancio, o posiciones dolorosas  como un riesgo mayor de la salud y de la seguridad, y el 24% que citan subir, llevar o mover cargas diariamente.

 

Posteriormente, el 28 de abril, la Comisión Europea organizó en Bruselas una Conferencia sobre las condiciones del trabajo para reflejar los resultados obtenidos y sobre el camino a recorrer, teniendo en cuenta que proteger y mejorar la calidad del trabajo es muy crítico para conseguir un crecimiento incluyente. La Conferencia brindó la oportunidad de obtener el feedback de las partes interesadas y de entamar con ellas un debate abierto al público sobre las prioridades futuras en las diferentes áreas relativas a las condiciones laborales.

 



 

La Conferencia reunió a la Comisión,  a ministros y altos dignatarios de los países de la UE, a representantes de instituciones y organismos de la UE así como de la Organización Internacional del Trabajo, a representantes del mundo empresarial y de los sindicatos, y a académicos y profesionales de toda la UE, para perseguir dos objetivos principales:
 

  • Diseminar y obtener feedback de las partes claves sobre próximas iniciativas y/o las evaluaciones políticas por la Comisión.
  • Implicar a las partes interesadas en un debate público abierto sobre prioridades futuras de la Comisión en el campo de las condiciones de trabajo.

 
La Conferencia abarcaba cinco áreas principales:
 

  • La salud y la seguridad ocupacional: ¿cómo mantener un alto nivel de protección?
  • La anticipación y la gestión de la reestructuración: ¿ en concreto, qué es lo que funciona?
  • Conciliación del trabajo y la vida privada: ¿cómo conseguir satisfacer esta expectación en las mejores condiciones para todos?
  • Las condiciones de trabajo de los becarios: ¿cómo convertir un aprendizaje en una experiencia buena y gratificante?
  • Condiciones de trabajo decentes fuera de la UE: ¿cómo podemos ayudar a nuestros socios?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada