sábado, 29 de marzo de 2014

Barack Obama dio en Bruselas una lección de retórica a la juventud europea


El pasado 26 de marzo el presidente Obama pronunció un discurso en el teatro Henry Le Boeuf del Bozar, el Palacio de Bellas Artes de Bruselas, dirigiéndose a la juventud europea. Fue introducido por la joven Laura Hemmati, inglesa nacida en Edimburgo que vive en Bruselas donde trabaja como funcionaria de la UE.  En sus ratos libres es coordinadora de la rama europea de Leaderise, una organización cuya misión es animar e inspirar a las jóvenes profesionales con talento a convertirse en líderes en un mercado de trabajo lleno de desafíos. Desde muy joven ha estado en proyectos de juventud, animada por sus padres. Dijo ante los micrófonos que su padre, presente en el auditorio, tenía dos hijas, igual que Barack Obama, del que es una gran admiradora.

La Casa Blanca emitió el acto en directo. En el siguiente vídeo empieza en el minuto 37 (hay que mover el puntero de avance) con los reyes de Bélgica Felipe y Matilde tomando sus asientos. Se muestran las dos intervenciones, de Laura Hemmati y de Barack Obama.



Unas 2000 personas asistieron invitadas en este gran auditorio del que tengo buenos recuerdos personales de cuando yo mismo era estudiante y asistía en él a conciertos de música clásica organizados por las Juventudes Musicales.

Fuera del escenario, antes del acto, Laura había aconsejado a Obama no estar nervioso, dijo el propio presidente antes de iniciar su discurso. (A Laura no le inhibe el público: hace cuatro años ya se había dirigido al Parlamento Escocés). Con este inicio Obama provocó las carcajadas y los aplausos del público y creó un ambiente receptivo. Agradeció a Laura por su excelente introducción con un beso en cada mejilla (cuando en Bélgica la costumbre es dar tres).  Y felicitó al padre de Laura, presente en la sala, por el talento de su hija.  También arranco aplausos y gritos de aprobación cuando deseo las buenas noches al público en 4 lenguas: en inglés, en neerlandés, en francés y en alemán.

El propio discurso se centró principalmente en la crisis en Ucrania. Defendió la integridad de Ucrania, contra el afán anexionista de Rusia, y la necesidad de reforzar la democracia en el país, y pidió a la comunidad internacional respetarla. Dijo que Rusia está desafiando con su principio de que las fronteras europeas puedan ser alteradas. Habló también de los ideales de la libertad y de los derechos humanos, que en el pasado no tan lejano fueron pisoteados por dos guerras. Antes de ir al Bozar  había visitado en Waregem, Flandes, el cementerio de los soldados americanos que murieron en Bélgica en la primera guerra mundial. Dijo que, después de la última guerra, los EEUU y los europeos se unieron en una visión común sobre la democracia, el libre mercado y la seguridad social, pero que estos ideales no eran compartidos detrás del telón de acero. Recordó que el muro de Berlín no cayó por la fuerza militar, sino por la voluntad de los ciudadanos.

Apeló a esta misma voluntad y al diálogo, no a las armas, también con Rusia para que se convirtiera en un país democrático de verdad y que respeta la integridad nacional de sus vecinos sin recurrir a la amenaza con las armas. Insistió que  la gente de los EEUU y de Europa no buscan un conflicto con Rusia y que el pueblo ruso verá que no pueden conseguir el estatus que busca mediante la fuerza. Recordó también que la historia del siglo XX ha demostrado que no es bueno que un solo individuo tome las decisiones.

En el periódico belga De Standaard, el experto Vincent Stuer, que escribe los discursos del presidente de la Comisión Europea, Manuel Barroso, dice que la emoción del discurso de media hora de Obama no estaba en el idioma ni en el estilo. Que llegó al público por su contenido. Stuer llamó a Obama “maestro en la retórica” y de su análisis sacó  6 reglas a seguir:

  1. Mantenga un ritmo adecuado. Obama usaba un ritmo ideal, difícil de conseguir. Habló de forma reposada dejando pausas entre sus frases, lo cual daba una carga adicional a cada frase. Elige bien tu momento para hablar.
  2. Un discurso es más que un texto, es un evento. Era el momento de hablar de una actualidad, la crisis en Ucrania, de su visita al cementerio militar…
  3. Sepa a quien habla. El discurso era diferente a los que Obama suele pronunciar en otros ambientes.  Más que un discurso era un razonamiento. Al final la audiencia le aplaudía de pie.
  4. Elija bien el tema. Enfatizó la unión entre los EEUU y Europa. Era su estrategia en relación con Rusia y la crisis en Ucrania. El periódico inglés The Guardian dijo que era demoledor despreciando y censurando a Rusia y que de una manera magistral ha dicho lo que quería decir.
  5. Refute la críticas. Obama no obvió citar los argumentos en contra de sus razonamientos, para luego zaparlos.
  6. Un toque personal ayuda. Citó a personas concretas, empezando con Laura, y habló de su propia familia y juventud, los estibadores polacos en su lucha para la libertad. De los ucranianos dijo “Nunca nos hemos encontrado con esta gente, pero los conocemos.”

Los jóvenes definirán el futuro, dijo Obama. Lo que gustó a Laura Hemmati, que estaba en las nubes por haber sido elegido por la Embajada Americana para presentar a Obama. Y como fundadora de Leaderise quiere animar a las mujeres a no conformarse con ser las “segundas”, a convencerse de que tienen las mismas capacidades que los hombres. Que las mujeres tienen tendencia a complacer pero no acostumbran a ir contracorriente.

El texto completo del discurso se puede leer aquí.

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