domingo, 22 de septiembre de 2013

Merece la pena hacer un doctorado

A finales del mes de junio la OCDE publicó un informe “Las Carreras de los Titulados de Doctorado: Análisis de los Indicadores del Mercado y de la Movilidad Laboral” (*) He aquí un breve resumen del estudio.

Los titulados constituyen una proporción relativamente pequeña de la población total, pero su importancia es apreciada ampliamente. Al haberse beneficiado de una formación en la investigación altamente especializada, y por haber contribuido de forma original a la ciencia, se espera que estos titulados jueguen un papel clave en la economía del conocimiento, porque están en una posición de impulsar avances en la ciencia, la tecnología y en el conocimiento en la sociedad.
La evidencia de esta contribución de los doctores a la ciencia, la innovación y la economía es de gran relevancia no solo para los que toman decisiones políticas y los gobiernos que financian la formación de este grupo de personas y soportan su integración en el sistema de innovación, pero también para empresarios prospectivos que buscan aptitudes para su fuerza laboral, y para las propias personas que están pensando si hacer un doctorado y seguir con la investigación o una carrera no relacionada con ella. Desafortunadamente, la evidencia es limitada y escasa debido, por ejemplo, al hecho de que las fuentes estadísticas estándar son típicamente demasiado pocas para producir resultados estadísticamente robustos para esta población.
Ha habido un incremento continuo del número de títulos de doctorado concedidos en toda la OCDE, y parece evidente que hay un plus sostenido para los titulados en el mercado de trabajo en comparación a otras personas altamente cualificadas, que obtuvieron su título en el año 2009, antes del impacto potencial de la crisis económica. En concreto, en la última década el aumento de titulaciones de doctorado en la OCDE ha crecido en un 38%, desde 154000 nuevos doctorados hasta 213000 en 2009.
Sin embargo, las tituladas femeninas y los más jóvenes muestran tasas de empleo relativamente peores, pero de forma menos marcada que para los titulados de grados inferiores. Son cada vez más comunes los empleos temporales en el mundo académico, pero es menos el caso en la empresa privada. Los de ciencias naturales y los ingenieros tienen más probabilidades de ser contratados para investigación, mientras los de ciencias sociales encuentran más oportunidades en otros empleos que la investigación.
Los titulados de doctorado en ciencias médicas y de la salud son en general mejor pagados. Los salarios son también más altos en el sector privado que en otros, pero hay excepciones. Los salarios de titulados en las ciencias de la agricultura y de humanidades están por debajo de la media en la mayoría de los países.
No hay una relación sólida entre la proporción de titulados de doctorado con empleo y la intensidad de I+D de un país. El mayor porcentaje de presencia de doctores en la fuerza laboral se da en Suiza, con cerca del 2,8%.
La movilidad laboral varía notablemente de un país a otro, y es más frecuente entre los doctorados que no trabajan en la investigación. A menudo la movilidad del sector privado al sector de la educación superior es más alta que al inverso. La movilidad internacional, igual que la migración de titulados de doctorado, ha crecido en toda la década y es muy común. Según datos de 2009 de los países que los tienen disponibles, en promedio el 14% de los ciudadanos con doctorado se han movido internacionalmente en  los 10 años anteriores. Esta estimación es baja porque no tiene en cuenta los que actualmente están fuera y podrían no volver. Las personas que viven en países que disponen de organizaciones de investigación líderes en el mundo, pueden sentir menos necesidad de salir fuera. También hay un número de obstáculos que pueden explicar esa baja tasa de movilidad, tales como costos económicos y personales, diferencias en lenguas, y la falta de incentivos. El destino principal es Europa y dentro de Europa los países preferidos son Francia, Alemania y el Reino Unido. Los EEUU están entre los 3 primeros países del mundo.
Al menos el 60% de los que han vuelto han estado fuera tan solo una vez en diez años en el periodo considerado. Sin embargo en España y algunos países de Europa Oriental un 30% han estado fuera dos y hasta cuatro veces. La duración de las estancias es más heterogénea. En general al menos el 30% han pasado menos que un año fuera en diez años. En la mitad de los países al menos el 20% han estado fuera uno o dos años, pero en España y Portugal al menos un 30% se han movido por una duración cumulativa comprendida entre dos y menos de cinco años.

Hay básicamente tres motivos para la movilidad internacional: factores académicos, factores laborales o económicos, y razones familiares o personales. Su importancia no es la misma dependiendo de si la movilidad es hacía el interior o hacía el exterior. Los factores académicos intervienen en la decisión del 43,9% de los doctores que tienen la intención de salir al exterior el próximo año, otros factores relacionados con el empleo o de carácter económico intervienen en un 30,9%, y las razones familiares o personales en un 15%. Para los que vuelven, los porcentajes equivalentes son respectivamente 27,5%, 23,6% y 20,6%. Hay por supuesto diferencias entre los países y las razones académicas parecen jugar un papel importante en la decisión de salir fuera para los doctores de Portugal (64,1%), Turquía (57,1%) y España (54,1%).

Aunque no estén en la investigación, los empleos están en la mayoría de los casos relacionados con el tema de la titulación doctoral y los titulados están satisfechos con su situación laboral. Hay un rango amplio de factores monetarios y no monetarios que contribuyen a explicar el atractivo de las carreras de investigación. Los grados de satisfacción en aspectos distintos al salario son en particular altos para personas trabajando en la investigación.
 
La proporción de los doctores que trabajan en puestos de trabajo que se relacionan con su grado de doctorado varía mucho en las economías. Por ejemplo, mientras en algunos países como Portugal, Rusia, Hungría, etc., el 95% de los doctorados trabajan en puestos relacionados al menos en parte con su título, no es el caso para España, Bélgica, Países Bajos, etc., donde entre el 15% y el 30% observan que su empleo no está relacionado con su campo de especialización.  Las personas que vayan a progresar en su carrera pueden cambiar a un rango más amplio de temas, funciones o puestos administrativos o de dirección. Los datos indican que son en mayor proporción los jóvenes doctores que ocupan puestos relacionados con sus títulos.
 

Indicators”, Auriol, L., M. Misu and R. A. Freeman (2013), OECD Science, Technology and Industry Working Papers, 2013/04, OECD Publishing.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Wikistrat: ¿una nueva forma de pensar el futuro entre varios?

Existen numerosos ejemplos de escrituras de colaboración online bajo la forma de un Wiki desde 1995. El más conocido es el sitio Wikipedia, que pretende ser una enciclopedia en colaboración accesible a todos para consulta y contribución. Ahora se presenta un nuevo uso del Wiki, esta vez para pensar el futuro a través de una red de analistas y de consultores por todo el mundo, registrados en el mismo portal: Wikistrat.
 
 
 
El sitio funciona por simulaciones a las que los expertos, registrados online, pueden contribuir para elaborar escenarios sobre temas variados: "Cuando Putin no esté ya en el poder...", "Irak en 2023", etc... En 2012, se han realizado una veintena de simulaciones, y el objetivo marcado para 2013 es hacer lo mismo o más.
 
La idea que está detrás de Wikistrat es convertir la elaboración de escenarios más transparente y más colaboradora, integrando expertos de diferentes países del mundo. En su origen, la iniciativa es israelí, pero la sede de Wikistrat está en los Estados Unidos. La orientación del sitio es claramente geopolítica y estratégica, con temas ligados a la seguridad, la defensa o las relaciones internacionales, entre otros, y los expertos movilizados son a menudo investigadores (historiadores, politólogos, etc...), estrategas (del sector público o privado), y analistas de think tanks.

viernes, 13 de septiembre de 2013

El decrecimiento. Trabajar menos para trabajar todos

Entre diversas lecturas de verano cayó en mis manos esta entrevista a Serge Latouche, economista y profesor emérito de la Universidad de París, que publicó el diario El País el 18 de agosto y creo que merece una atenta lectura. Latouche es uno de los precursores de la "Teoría del decrecimiento", concepto al que nos aproximamos en este blog hace un año a partir de las reflexiones del teólogo y filósofo brasileño Leonardo Boff. http://amigosnsf.blogspot.com.es/2012/10/prosperidad-con-o-sin-crecimiento_9.html
 
Así como entonces nos quedamos en un plano teórico sobre la idea de no relacionar incuestionablemente el desarrollo con el crecimiento, sino con la prosperidad en el sentido de una mejor calidad de vida humana, ahora vamos a intentar comprender esta propuesta de cambio de orientación económica acercándola a la realidad.
 
Todo comenzó en el año 2001 cuando al economista Serge Latouche le tocó moderar un debate organizado por la Unesco. En la mesa participaban también José Bové, activista antiglobalización, e Ivan Illich, pensador austriaco. Lo que estaba de moda aquellos años era hablar de "desarrollo sostenible", pero los que disentían del concepto conocían sobre el terreno los efectos que la occidentalización producía sobre el continente africano. En este coloquio empezó a tomar forma la teoría del decrecimiento. Unas cuantas mentes con inquietudes ecológicas rescataron el nombre del título de una colección de ensayos del matemático rumano Nicholas Georgescu-Roegen. Y escogieron la palabra decrecimiento para provocar en un mundo dominado por los medios de comunicación. Porque, en su opinión, uno no puede limitarse a construir una teoría sólida, seria y racional sin tener además un slogan. Je suis décroissant se definen muchos progresistas franceses...

Este movimientto se podría encuadrar dentro de un cierto tipo de "ecosocialismo" en el que confluyen la crítica ecológica y la crítica de la sociedad de consumo, para clamar contra la cultura de usar y tirar, la obsolescencia programada, el crédito sin ton ni son, y los atropellos que amenazan el futuro del planeta. En opinión de Latouche, vivimos una crisis que no es solo económica y financiera, sino que es una crisis ecológica, social y cultural, o sea, una crisis de civilización. Y recalca que el sistema capitalista siempre ha estado en crisis, porque siempre debe estar en crecimiento para no caer en la catástrofe. Piensa que desde hace 30 años -desde la primera crisis del petróleo- no hay crecimiento real, sino un crecimiento de la especulación inmobiliaria y bursátil que ahora también está en crisis.

Serge Latouche aboga por una sociedad que produzca menos y consuma menos, sosteniendo que es la única manera de frenar el deterioro del medioambiente que amenaza el futuro de la humanidad. En su último libro "La sociedad de la abundancia frugal" (Icaria) explica que hay que aspirar a una mejor calidad de vida y no a un crecimiento ilimitado del producto interior bruto. No se trata tampoco de abogar por el crecimiento negativo, sino por un reordenamiento de prioridades. Algunas medidas concretas que propone en su libro son los impuestos sobre los consumos excesivos, o la limitación de los créditos. También dice que hay que trabajar menos para ganar más, porque cuanto más se trabaja, menos se gana. Es la ley del mercado. Si hay más oferta de trabajo ante una misma demanda, los salarios bajan. Entonces cree que hay que trabajar menos horas para que trabajemos todos, pero sobre todo para vivir mejor.

Hay que reducir los horarios de trabajo y hay que relocalizar, insiste. Es necesaria igualmente una reconvresión ecológica de la agricultura que requiere más mano de obra, y de eso también se trata, de crear empleo. Hay que comer mejor, consumir productos sanos y respetar los ciclos naturales, pero para todo ello es preciso un cambio de mentalidad. Y como quien elige y toma las decisiones en este mundo globalizado finalmente son las multinacionales, Latouche considera por extensión que las democracias están amenazadas por el poder de los mercados.

Preguntado sobre cómo salir de esta ya larguísima crisis, cita al presidente de Islandia que, el año pasado en Davos, dijo: "la solución a la crisis es fácil, se anula la deuda y luego la recuperación viene muy rápido". Aunque para ello es necesaria una revolución, sin colgar a nadie obviamente, solo con un cambio radical de orientación, porque "el que crea que un crecimiento exponencial es compatible con un planeta finito es un loco o un economista", concluye.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Fuentes de crecimiento económico y de empleos


Lo que sigue son extractos traducidos del inglés, del discurso con el título original, 'Sources of economic growth and jobs', relativos a la empresa y el empleo, que Herman Van Rompuy, Presidente del Consejo Europeo, pronunció el 7 de septiembre en el Foro Ambrosetti (*)




A pesar de un aparente inicio de la recuperación económica, “estamos todavía muy lejos, en particular cuando se trata de ganar la batalla para el empleo”, dice Van Rompuy. “Nuestro continente está pasando por una fase de transformación. Por naturaleza, las contracciones económicas hacen daño. Por lo tanto la cuestión es cómo hacer que el ajuste sea suave, manteniendo al mismo tiempo el enfoque en los objetivos a largo plazo: mejores vidas para nuestros ciudadanos, una economía preparada para los desafíos del siglo 21. Por lo tanto tenemos que pensar de forma más estratégica sobre los fundamentos del crecimiento futuro en Europa, y éste es el tema sobre el que quisiera dirigirme a ustedes: ‘Las fuentes del crecimiento y de los empleos en Europa’. ¿Qué podemos hacer para devolver el crecimiento estructural a Europa? ¿Cómo podemos asegurar que estaremos ganando nuestro dinero de forma sostenible en los próximos veinte o cincuenta años? Para responder a estas cuestiones, propongo revisitar algunos fundamentos de la economía. Ver al final (**) 

Empecemos con mirar por el lado del suministro. Puesto de manera sencilla, para poder consumir, en primer lugar una economía necesita tener la ‘aptitud para producir’ (un buen motor de trabajo, si quieren), y luego un combustible de primera calidad. En otras palabras, entendemos el crecimiento como una función de la productividad (nuestro motor) y del combustible en la forma del trabajo y del capital. Como Unión Europea estamos trabajando en los tres. 

1.- Empecemos con la productividad, nuestro motor. Esta es la clave. Es donde juegan su papel la innovación y el progreso tecnológico, la flexibilidad y la eficiencia de nuestros mercados, y nuestro espíritu emprendedor. Conseguir que el motor esté a punto depende de muchos factores, una alquimia que los economistas solo pueden plasmar en ecuaciones de forma imperfecta (**).   

Pero hay aspectos concretos en los que debemos enfocar en Europa y que así lo hacemos. Invertir en innovación, en capital humano, soportando la I+D y las patentes, también mediante la educación, el aprendizaje y la formación…: esto era la máxima prioridad para los líderes europeos cuando anteriormente este año negociaron nuestro presupuesto de la UE para los próximos siete años. Todos estos ítems están creciendo con el 40%, dentro de un presupuesto algo menor. 

¡Aún con presupuestos apretados, invertir para el crecimiento futuro sigue estando absolutamente central! Ciertamente para la UE; y conozco a muchos gobiernos nacionales que también trabajan en esta dirección. ¡Menos trámites para las empresas y mejoras en eficiencia en el sector público significan más recursos que se liberan para invertir en el futuro! 

Tomen las inversiones en  infraestructura y en tecnología, por ejemplo en las TIC. Para decirlo sin rodeos: todavía andamos detrás de nuestros competidores globales. En las redes de fibra óptica. O en la tecnología de 4G (***). Imaginen: ahora mismo, los EEUU, Japón y Corea disponen de casi el 90% de las suscripciones a las 4G en el mundo, comparado a tan solo el 6% de Europa. 

Así que para dentro de siete semanas a partir de ahora, hemos convocado un Consejo Europeo para que los líderes puedan buscar la forma para que la puesta al día de la tecnología digital suceda. Con el aumento de la productividad, derechos de los consumidores y las oportunidades de empleo en mente. En efecto: ¡puestos de trabajo! Con un enorme desempleo, y hasta 900.000 puestos vacantes para especialistas en TIC, no es difícil de sacar las cuentas.  

Más allá de la inversión en el país, la apertura de mercados en el extranjero juega un papel clave… 

2.- Después de la productividad: el trabajo. Sin trabajo no hay crecimiento, naturalmente. Aquí la observación crucial es que estamos en un continente que envejece. La esperanza de vida en Europa crece al ritmo de tres meses cada año. En 2013, por primera vez desde la II Guerra Mundial, nuestra población con edad de trabajar, algo más que 300 millones, ha empezado a disminuir. Mientras tanto el número de personas mayores sigue creciendo. Como resultado, cuando ahora tenemos tres pensionistas por diez trabajadores, en 2060 serán seis contra diez. Un desafío colosal para nuestras economías de mercado social. ¡Pero celebremos también que todos viviremos más tiempo! 

Debido a nuestro envejecimiento y la disminución de nuestra fuerza de trabajo, sin esfuerzos para aumentar la participación laboral – en particular de jóvenes adultos, mujeres, mayores, y minorías – resultará inevitablemente en niveles de crecimiento y de bienestar más bajos. Es una verdad aritmética, una que nos debe llevar a pensar seriamente en por lo menos 4 temas, todos ellos delicados a su propia manera: 

Primero: la reforma de los sistemas de pensiones – muchos de nuestros países miembros están embarcados en la reforma de pensiones 

Segundo: hacer que contratar sea más atractivo para las empresas – lo que significa esencialmente, quitar impuestos del trabajo 

Tercero: políticas para incorporar más mujeres y personas mayores en el trabajo 

Finalmente: reflexionar seriamente sobre nuestras políticas de inmigración para los próximos veinte años, dado que uno de los caminos para cerrar la brecha creada por la disminución de nuestra fuerza laboral es a través de la migración. (¡O más bebés!) 

En términos de política, los cuatro temas son principalmente competencias nacionales. Pero con la crisis financiera, ha quedado cada vez más claro que lo que pasa (o no) en un país puede impactar en todos los otros. Por eso hemos ya construido un diálogo y una coordinación más profundos en un rango de áreas políticas más amplio, y necesitamos más – quizás también mediante más compromisos mutuos vinculantes sobre reformas estructurales. 

Sobre el otro factor esencial, el capital 

La financiación de nuevas inversiones puede provenir de las ganancias de la empresa, cuando los balances corporativos son sanos. Sin embargo, en muchas partes de Europa, las empresas están luchando con una deuda heredada y la reestructuración. Como consecuencia, ahora la inversión industrial europea es baja. Hay muchas maneras en las que el sector público puede ayudar. No seleccionando a ganadores, sino por proporcionar a la industria un marco de política para ayudarla a modernizar y competir mejor. 

(*) El Foro “Inteligencia en el mundo, Europa e Italia”, organizado por  La Casa Europea Ambrosetti ha tenido lugar del 6 al 8 de septiembre 2013. Desde 1975 tiene lugar en Villa d’Este, en Cernobbio, una localidad italiana a orillas del Lago de Como, cerca de la frontera de Suiza. 

(**) En este contexto es interesante el artículo de Manfred Nolte en El Correo del 7 de septiembre 2013 “Rescatar la economía de las manos de los economistas”, en el que cita al Premio Nobel de Economía, Ronald Harry Coase fallecido recientemente a los 102 años, quien señaló en la Harvard Business Review que “la ciencia económica tal y como se resume actualmente en los libros de texto y se enseña en las aulas tiene poco que ver con la gestión empresarial, y mucho menos con el espíritu empresarial. El divorcio de la doctrina económica con los asuntos ordinarios de la vida es tan patente como lamentable.” “Ya en el siglo XX, con la consolidación del estamento, los economistas comenzaron a permitirse el lujo de escribir exclusivamente para sí mismos, con lo que el campo académico sufrió un viraje endogámico hasta olvidarse del mundo real al que estaba llamado servir de útil apoyo. La consecuencia de todo ello es un conocimiento económico que responde a un conglomerado de herramientas de corte abstracto y especulativo, sometido a supuestos simplificados que llegan a lo heroico, y que han orillado el objetivo último de servir de báculo a la ardua tarea de la producción de bienes y servicios finales.” … “Dado que los conocimientos económicos adolecen de una escasa visión práctica, el estamento empresarial se cobija en su propio instinto de los negocios y desprecia el oficio de los teóricos. En tiempos de crisis, cuando los empresarios no pueden valerse por sí mismos buscan en el poder político una respuesta compensatoria, cediéndole el testigo de la gestión privada y renunciando al código de instrucción y de respuestas razonables que la ciencia económica debiera proveerles. El Estado viene a enmendar así, de modo forzado y previsiblemente poco eficiente, lo que la iniciativa privada debería haber sido capaz de prever y de solucionar.”… “El conocimiento producirá sus dividendos sólo si la economía puede ser reorientada al estudio del hombre tal como es y al sistema económico, tal como en realidad existe.”
(***) 4G es la 4ª generación de los estándares de la tecnología de los teléfonos móviles. Para las empresas, ponerse al día sería un gran impulso.

 Para terminar...

“La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas en un lenguaje comprensible para todos” (Albert Einstein).
"La ciencia es la progresiva aproximación del hombre al mundo real" (Max Planck).

También así es, o debería ser, la economía como ciencia.