miércoles, 5 de junio de 2013

Las 7 clases de empleados que Steve Tobak echaría de la empresa


Steve Tobak se describe a sí mismo como consultor de gestión, “coach” ejecutivo, orador y ex ejecutivo senior en la industria de la alta tecnología. Actualmente dirige la consultoría estratégica Invisor con sede en Silicon Valley.
“El mundo competitivo allí fuera está loco y no puedes permitirte tener profesionales que no corten el bacalao”, dice Tobak (Se supone que dejó la sonrisa que despliega en la foto y la frase es una traducción libre). Cuenta la historia de dos compañías “high tech” que ficharon profesionales con un alto perfil de ejecutivo senior. Pero al de poco tiempo en ambas compañías estos ejecutivos “eficientes” y talentosos se volvían tan conflictivos que hacían imposible una buena gestión. “Se necesita todo tipo de características para dirigir una empresa, pero unas cuantas manzanas podridas puede echar a perder rápidamente la efectividad organizacional. Y en estos días, las empresas simplemente no pueden permitirse el lujo de mantener a ese tipo de gente. Cuanto más esperas, más daño hacen”, afirma Tobak.
Basándose en su experiencia, Tobak nombra 7 clases de personas que es mejor echarlas sin peros, y mejor antes que después. (Y lo que no dice: mejor no haberlos contratado. Pero las apariencias a veces engañan):
  1. Los agitadores. Que crean más problemas que los que resuelven.
  2. Los que prometen de sobra pero que incumple las promesas.
  3. Los que hacen huir al cliente (que es difícil de conquistar pero fácil de perder)
  4. Los que no saben o no quieren hacer su trabajo (que para hacerlo los has contratado)
  5. Los que se escapan. Son los que dan la impresión de participar pero cuando llega el momento no puedes contar con o confiar en ellos.
  6. Los legítimos. Que actúan como jueces. La mitad de su mente está en su trabajo y la otra mitad a esperar el desliz de un compañero para denunciarlo.
  7. Los que ignoran el código de conducta. Los insubordinados, los mentirosos, etc.
“La gente siempre se queja de lo estresante que es su trabajo, pero, en mi experiencia, no hay nada más estresante que tener que tratar con empleados que no están cumpliendo y que arrastran el conjunto hacia abajo.”, dice Tobak.
Estos son los empleados “negativos”, empleados indeseables.
A los positivos, los que crean un buen ambiente, todo lo contrario. Hay que animarlos, para que se sientan una parte importante de la empresa. He oído decir a más de un empresario honesto: “La empresa la forman las personas”.
Leer el artículo aquí.

4 comentarios:

  1. Bueno, bien,...pero...
    Desde la dirección, ¿nunca se ignora el código de conducta? ¿nunca se incumplen promesas? ¿nunca se agitan problemas "nimios"?, ¿siempre puedes contar con ellos "cuando llega el momento"?. Uf, demasiada "alienación" más que alineamiento, no?

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  2. Anónimo: También puede no responder a las expectativas un directivo. Los dos ejemplos que Steve Tobak menciona eran precisamente directivos. Si el directivo está entre estas 7 clases de Steve Tobak, es doblemente grave.

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  3. Carmen Echevarríajunio 21, 2013

    Como articulista en este blog tengo que precisar que la opinión vertida en el mismo no tiene por qué ser compartida con la de la Fundación Novia Salcedo. De hecho, los colaboradores tenemos amplia libertad para tratar nuestros comentarios sobre los temas concretos que a la Fundación interesan.
    En este blog aceptamos cualquier discrepancia expresada correctamente y con educación, pero no aceptamos insultos gratuitos y anónimos.

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  4. En la nota al pie de la página principal los que hemos creado este blog y escribimos en él decimos: “Los autores de los artículos que aparecen en este Blog son los únicos responsables de su contenido, que en ningún aspecto vincula ni compromete a la Fundación Novia Salcedo.” Entiendo que el comentario de Carmen de que las opiniones vertidas en el blog no tienen por qué ser compartidas con la de la Fundación Novia Salcedo va en el sentido de esta nota, porque los que escribimos en el blog compartimos y asumimos el ideario y objetivo de la Fundación que es formar, o colaborar en la formación de jóvenes capacitados, responsables y comprometidos, y fomentar el espíritu de colaboración y el trabajo en equipo, para facilitar su integración en la empresa. Este artículo tenía como objetivo alertar de actitudes negativas que pueden presentarse a cualquier nivel y que son un obstáculo a esta integración y al buen funcionamiento de una empresa, tan necesario en este tiempo de crisis económica.

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