jueves, 28 de junio de 2012

El pesimismo impregna el último informe de la Comisión Europea sobre el Empleo y la Situación Social


Según el último informe (*) de la Comisión Europea sobre el Empleo y la Situación Social, de Junio 2012, el mercado laboral y la situación social en la UE han seguido siendo desfavorables en general y muestra señales más claras de polarización.

Empleo de la UE se mantuvo estático en el primer trimestre de 2012, después de dos trimestres consecutivos de contracción, elevándose la tasa de desempleo en la UE por encima del 10% a principios de 2012. La tasa agregada de  empleo de la UE disminuyó entre 2008 y 2010 y se mantuvo estancada en el 68,8% para el grupo de edad 20-64 en 2011, más de 6 puntos porcentuales por debajo del objetivo 2020 de Europa.

Las divergencias en la UE siguen siendo altas, con aproximadamente la mitad de los Estados Miembros que ven un cierto crecimiento económico, y la otra mitad el estancamiento o un descenso en la primera parte de 2012.

Los empleos permanentes y temporales, así como el autoempleo cayeron todos en la segunda mitad de 2011 en la UE en general. Por otro lado, la inactividad ha disminuido recientemente, impulsado por el aumento de la participación significativamente mayor en la fuerza laboral de las mujeres y de las personas mayores, mientras que los hombres, los jóvenes, los no nacionales y los trabajadores poco cualificados siguen siendo más afectados por el deterioro de las condiciones del mercado laboral.

Los riesgos de los jóvenes siguen siendo altos, ya que son los más expuestos a la precariedad y a la segmentación del mercado laboral, convirtiéndose cada vez más en desempleados de larga duración, o uniéndose a las filas de los NEET (not in employment, education or training  - no en el empleo, la educación o la formación).

Debido a la alta tasa de desempleo en los países del sur de Europa, las intenciones de movilidad son altas (especialmente entre los jóvenes) y la movilidad laboral desde esos países ha aumentado, en contraste con una disminución general de la movilidad intracomunitaria a partir de 2008. La emigración desde estos países ha aumentado, sobre todo en la forma de la migración de retorno, pero también hay los primeros signos de nuevos patrones de la emigración de los nacionales (por ejemplo, de Irlanda a Australia).

Desfavorables condiciones del mercado laboral, especialmente para algunos segmentos de la población, no soportados por fondos suficientes para la protección social, han agravado los desafíos sociales de los hogares. Entre los indicadores están, un empeoramiento de la situación financiera del hogar, la privación material, una movilidad "forzada" sur-norte y la falta de vivienda. Este fenómeno ha ganado terreno en toda la UE, ya que mucha gente ha experimentado una pérdida súbita de su trabajo o la caída de los ingresos en la recesión.

Lo que dice el informe sobre España:

España está experimentando un ajuste estructural profundo. En el último trimestre de 2011, el país entró en recesión, impulsada por un deterioro mayor de lo esperado en el mercado laboral, un menor gasto público, y el deterioro de las condiciones de crédito, mientras que la crisis de la deuda soberana de la zona del euro se intensificó y que la demanda externa se debilitó.

 El nuevo gobierno del Partido Popular, elegido en noviembre de 2011, hizo especial hincapié en la implementación de un amplio programa de ajuste fiscal en un intento de llegar a un déficit de fin de año del 5,3% del PIB en 2012 y el 3% en 2013 (contra el 8,5% actual). El presupuesto 2012 ha aplicado fuertes recortes de gastos, incluidas las pensiones, la sanidad y la educación. La escala de la austeridad en tiempos de recesión podría tener el efecto de obstaculizar el crecimiento económico. Por otra parte, las importantes reformas del mercado de trabajo, tales como la modificación de la estructura de dos niveles del mercado laboral y la descentralización del sistema de negociación colectiva están en marcha.

La economía española sufrió un fuerte ajuste en el período 2008-2009, y comenzó a estabilizarse a principios de 2010. En 2011, el PIB real creció modestamente en un 0,7% respecto al año anterior, sin embargo, se espera que se contraiga un 1,8% en 2012 y un 0,3% en 2013. El desglose del PIB por componentes de la demanda indica que la contracción en el cuarto trimestre de 2011 fue impulsad principalmente por la débil demanda interna como consecuencia de la contracción simultánea del consumo privado, consumo público y la formación de capital fijo bruto. El efecto positivo de las exportaciones netas sobre la demanda agregada será atenuado por una caída esperada en la demanda externa, especialmente de la zona del euro, que es el principal mercado de exportación de España.

Los aumentos en los costes laborales unitarios ya comenzaron a ser moderados en 2009, y desde 2010 ha habido una marcada tendencia de disminución. Los costes laborales unitarios nominales se redujeron en el 2,6% (2010) y el 1,9% (2011), y de acuerdo con las previsiones de primavera de la Comisión Europea, se espera que disminuyan aún más, con el 1,8% en 2012. Esto permitiría a España para mejorar su cuota de mercado de exportación y reducir el elevado déficit exterior. La disminución de los costes laborales unitarios se debe al crecimiento más lento de los salarios.

El empleo empezó a disminuir en España antes que en otros Estados Miembros, y se había reducido en alrededor del 15% (3 millones) entre el primer trimestre de 2008 y primer trimestre de 2012. El número de personas empleadas era de 17,940 millones en el primer trimestre de 2012, lo que representa una disminución de 212 000 personas ocupadas respecto al trimestre anterior. Queda alrededor de un 4% por debajo del nivel en el mismo trimestre del año anterior. El empleo disminuyó en todos los sectores, de trimestre a trimestre y año tras año. El descenso fue más alto en la construcción, un 7,5% respecto al trimestre anterior y un 20% respecto al mismo trimestre de 2011. De acuerdo con las previsiones de primavera de la Comisión, a la luz de la recesión económica, se prevé que el empleo siga disminuyendo en 2012 (2% en 2011 y 3,7% en 2013). Como consecuencia, la tasa de empleo (20-64) sigue disminuyendo. Cuando estaba en el 60,7% en el último trimestre de 2011, se redujo en un 1,8 por ciento sobre el mismo período del año anterior.

La tasa española de desempleo, que por lo general seguía la media de la UE hasta el año 2007, ha ido en aumento desde entonces, afectando tanto a hombres como a mujeres. Siendo el más alto de la UE, alcanzó un nuevo récord de 23,8% en el primer trimestre de 2012 (la media europea es del 10%), que es 16 puntos más que en 2007. De acuerdo con las previsiones de primavera de la Comisión Europea, la tasa de desempleo se espera que aumente aún más, al 24,4% en 2012 y al 25% en 2013. La tasa de desempleo de los jóvenes, en aumento durante los últimos cinco años, rompió los nuevos récords al alcanzar el 51% en el primer trimestre de 2012 frente a una media europea del 22%. La tasa de desempleo a largo plazo, que comenzó a aumentar en 2008 a partir de un nivel muy por debajo de la media de la UE, se ha más que quintuplicado, al 10% en el primer trimestre de 2012, que ahora es más del doble de la actual media de la UE (4,3%). Y el paro de larga duración afecta en la actualidad a alrededor del 43% de los desempleados.

En línea con la contracción del empleo y el creciente desempleo, la pobreza y la exclusión social comenzaron a aumentar en 2009. En 2010, un 25,5% de la población estaban en riesgo de exclusión social o pobreza, incluyendo un 30% de niños. En términos generales la proporción de personas que viven en hogares sin empleo se duplicó entre 2007 y 2010: de 6,2% a casi el 12. La privación material aumentó de manera significativa desde el 2,5% en 2008 a un 4% dos años más tarde. La pobreza en el mundo del trabajo ha aumentado constantemente desde el año 2006, del 10% al 12,7% en 2010, el tercer nivel más alto en la UE.

Hasta aquí el texto de fragmentos del informe. Una película negra con un futuro negro. Y en este panorama sigue habiendo gente, ajena a la situación, que mira por el otro lado. Gente con alto nivel de ingresos y de riqueza. A veces conseguido cerrando empresas o dejando empresas en malas condiciones. O deportistas de “élite” que viven en otro mundo. O gente vulgar que gana mucho dinero en reality shows que poco tienen que ver con la realidad. O gente que usa el dinero para lujos innecesarios en lugar de invertir en el sistema productivo y crear empleo.  Dinero asocial. ¿Qué impide aumentar notablemente el IVA sobre productos superfluos y hasta nocivos para la salud? Faltan empresas productivas y rentables, y falta atraer empresas rentables de fuera que creen empleo aquí, en condiciones atractivas y estables, para que no huyan poco después. Y que los trabajadores reivindiquen derechos sociales, pero sin poner en peligro su empleo y el de los demás. Y poco aportan sindicatos que no salvan, ni ayudan a los parados, o muy poco. Todos tenemos que trabajar para que haya trabajo. Queda mucho por hacer y corregir en esta España, “simpática” en ojos de los alemanes.

(*) EU Employment and Social Situation Quarterly Review – June 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

Cómo ven los alemanes la crisis española


“No hay una opinión alemana sobre España. Como cualquier otro pueblo, los alemanes no tienen una opinión ni imagen de España y de lo español, sino que, como en toda sociedad plural, un alemán piensa una cosa y otro lo contrario, y eso con todo tipo de matices, según los distintos niveles de información, educación, conocimiento y experiencia.”, dice Rafael Poch en su artículo “ La crisis del país simpático” (España vista por los alemanes), que aparece en la sección En Portada del  cuadernillo Magazine de Deia del 24 de junio del 2012 y que ocupa varias páginas.




Una de estas opiniones ha llamado especialmente la atención de Txomin Bereciartua, Presidente de Honor de esta Fundación Novia Salcedo, en particular la de  Werner Perger, un veterano observador de España del semanario Die Zeit que vive a medio camino entre Berlín y Mallorca.

 
Respecto a su imagen personal del país, Perger dice que “España es un país simpático, con personas cargadas de alegría de vivir y una notable calidad de vida, un país de cultura múltiple, complicada historia y bellos paisajes”. También es “un país con problemas, un país que acusa, entre otras cosas y por toda una serie de motivos,” dice, “manifiestas dificultades para formalizar acuerdos políticos: lograr una salida pacífica en las disputas y en la solución conjunta de los problemas con quienes piensan de forma diferente”.


“Las disputas son calientes y con el tono subido”, dice Perger. “Independientemente de la importancia del tema, se convierten rápidamente, por decirlo metafóricamente, en cuestiones de vida o muerte. Es un verdadero conflicto de culturas: para los españoles es normal, para mí es absurdo”. La falta histórica de un periodo de libertad formativo es el rasgo que este observador destaca. “Me parece que la sociedad española adolece de la falta de un largo periodo liberal (*), un periodo lo suficientemente largo como para establecer en la psique nacional el liberalismo como fuerza social y política de equilibrio y ponderación. Confrontación en lugar de pacto es, por lo visto, un principio fundamental de la vida política española”, dice. “En un país que por su diversidad nacional necesitaría urgentemente esas virtudes, el liberalismo, la mesura y la tolerancia están subdesarrollados. Esa es para mí la más profunda diferencia cultural entre España y los países que forman la matriz continental de la Unión Europea. Me parece que la disposición al acuerdo en los asuntos fundamentales fue mayor tras el fin de la dictadura que ahora. Desde ese punto de vista, España ha retrocedido desde los años noventa”.


En otra parte el artículo cita a Walter Tauber, que trabajó muchos años en Madrid y Barcelona como corresponsal del semanario Der Spiegel, y que cree que España tiene un gran potencial, pero que “sufre a una clase política mediocre”, y que “El pueblo ha sido más avanzado que sus dirigentes”.


Hasta aquí el extracto de Magazine.


Txomin dice estar  totalmente de acuerdo con lo que dice Perger, y que “los políticos son reflejo de lo que somos cada uno de nosotros. Mira a tu alrededor y escucha las conversaciones entre “españolazos” y “abertzales” y verás. Es una asignatura que todavía no hemos aprobado como pueblo. El gran mal que hizo la guerra civil fue que enquistó posturas enfrentadas.


Sin embargo, quizás haya que matizar algunas cosas porque se pone el énfasis sobre lo que pasa en la esfera política en España, y menos en la sociedad que los alemanes conocen menos. Veo por ejemplo que en la sociedad española hay muchas organizaciones sin ánimo de lucro donde la gente coopera sin que se les juzgue por las diferentes ideas políticas de sus miembros.

Con su canción soñadora Imagine, John Lennon nos invita a soñar:

"Imagine there's no countries
It isn't hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace...

You may say I'm a dreamer
But I'm not the only one
I hope someday you'll join us
And the world will be as one"

Imagínate que no existen los países. No debe ser tan difícil dejar de matar o de morir por cualquier razón ni tampoco por causa de una religión, e imaginarnos un mundo en el que toda la gente vive en paz.


(*) “Liberal” no en el sentido capitalista ajeno a lo social, sino como queda definido en el diccionario de la RAE:


1. Generoso, que obra con liberalidad.

2. Dicho de una cosa: Que se hace con liberalidad.

3. Expedito (pronto para ejecutar algo).

4. Dicho de un arte o de una profesión: Que ante todo requiere el ejercicio del intelecto.

5. Inclinado a la libertad, comprensivo.

6. Partidario de la libertad individual y social en lo político y de la iniciativa privada en lo económico


lunes, 25 de junio de 2012

Cooperar creativamente para transformar


Cada día que pasa sentimos que estamos abocados a un cambio sustancial en los modos de relación en la sociedad y en los colectivos humanos de todas las dimensiones: empresas, instituciones, colectivos sociales y familias. Pero no es fácil pasar de esta sensación de necesidad real a la acción, porque nos faltan los hábitos personales y los mecanismos sociales, institucionales, empresariales y políticos, básicos de la cooperación. Nuestra manera de convivir se ha basado más en la individualización de las necesidades que en la socialización de las mismas y por ello estos mecanismos personales no están interiorizados ni expresados en comportamientos sociales de cooperación reconocidos. Esto es tan así, que cuando la prensa expone un proceso intensivo en cooperación se considera noticia, es decir lo extraordinario frente a lo ordinario que son las ganancias y logros individuales de países, personas o empresas.

La complejidad creciente y las relaciones se han abordado a través de la fragmentación del divide y vencerás, de lo mío qué, y del sentido de competición permanente con el más próximo, y ahora con el lejano. No han importado mucho los costes generados en el otro si los beneficios personales son cuantiosos, y hemos hecho cierto eso de que los máximos locales no se corresponden con máximos globales. La crisis nos está haciendo ver cómo la fragmentación mental de los intereses particulares conduce a pesar de la globalización, como culto a la economía de escala mundial, a resultados paralizantes y de pobreza colectiva.

La cooperación como solución, tiene también perfiles e interpretaciones que merecen matizaciones para un buen entendimiento de su potencial. La cooperación al desarrollo es una forma de entender la cooperación como una relación asimétrica de la cooperación en el sentido de una transferencia de recursos que permiten abordar problemas críticos de sociedades con carencias básicas. La cooperación en régimen de intercambios de recursos y capacidades complementarias, es otra forma de obtener ventajas cruzadas a través de resolver carencias complementarias. Esta forma de cooperación es muy evidente y se remite a transacciones de carácter empresarial o individual, en las que los intercambios de valor son evidentes. Hablamos de la cooperación para compartir lo existente o para intercambiar con sentido bienes o servicios. Es una segunda interpretación.

Hasta aquí la cooperación es natural y se basa en una eficiencia externa, de recursos, y no requiere de mayores espacios de confianza y aprendizaje personal y social. Tal vez abusamos del término colaboración cuando nos referimos a los acuerdos de prestación de servicios o venta de recursos. Pero esto ya no nos basta. Necesitamos abordar una cooperación creativa en la búsqueda de innovaciones sociales que representen nuevos modos de relación en un espacio de mayor desarrollo de intangibles sociales, esos que superan y sustituyen en muchos casos a los recursos económicos en la escala de valores que viven las personas.

La cooperación para transformar se sustenta en una distinta escala de principios que la cooperación para compartir o intercambiar recursos. La primera se fundamenta en la resolución creativa de intereses mientras la segunda en la balanza económica del valor de las cosas y las necesidades inmediatas. La cooperación para transformar, es la vía del cambio que nos espera. Cambio en la escala de comprensión de lo que es valor social y cambios en los modos de relación individual y colectiva. El capital social es mucho más que los recursos económicos e irá en aras de la sostenibilidad, como eje conductor, asociando otros activos sociales como el bienestar, el conocimiento, la cultura, el medio ambiente, y la confianza, como activos redescubiertos que poner en común, y sobre los que transformar los mecanismos de conducta y creación. Pero además del surgimiento de los nuevos fines y valores, consistentes en crear y reproducir esos seis capitales sociales como orientación de los principios políticos, aparecerán otros modos de relación individual a través del entrenamiento en lo cooperativo. Y este entrenamiento en la conservación y crecimiento de estos nuevos recursos será el eje conductor de la educación infantil en lo relacional con el entorno y los individuos.

La cooperación debe progresar desde el compartir al cocrear espacios nuevos, donde los fines económicos vigentes se superen, al introducir nuevos activos y valores sociales, hoy muy ocultos, y donde la educación en la creatividad y en la cooperación sean las herramientas con las que se educa a los individuos y se organiza el progreso.

Juan José Goñi, Icaro Think Tank de Novia Salcedo Fundación

sábado, 23 de junio de 2012

Buscar la salida del laberinto de la crisis con fe y con flexibilidad ante el cambio

El escritor A. J. Cronin, dijo ya hace más de 30 años:

 “La vida no es un corredor recto y fácil a lo largo del
cual viajamos libremente y sin obstáculos,
sino un laberinto de pasillos,
a través del cual tenemos que buscar nuestro camino,
perdidos y confundidos, una y otra vez,
Pero siempre, si tenemos fe,
se abrirá una puerta para nosotros,
que tal vez no sea una que se nos
hubiera ocurrido jamás,
pero una que finalmente
demuestra ser buena para nosotros.”

"Life is no straight and easy corridor along
which we travel free and unhampered,
but a maze of passages,
through which we must seek our way,
lost and confused, now and again,
But always, if we have faith,
a door will open for us,
not perhaps one that we ourselves
would ever have thought of,
but one that will ultimately
prove good for us."


 “Cada empresa, que no solo quiere sobrevivir sino mantenerse competitiva, cambia constantemente. Sigue moviendo nuestro “Queso”. Cuando en el pasado podemos haber querido tener empleados leales, hoy necesitamos personas flexibles que no son posesivas con 'cómo son las cosas que nos rodean aquí'. Y a pesar de todo, como ustedes saben, vivir constantemente en agua blanca puede ser estresante cuando los cambios están ocurriendo todo el rato en el trabajo o en la vida, a menos que las personas tengan una forma de mirar al cambio que les ayude comprenderlo.”



 “Every company that wants not only to survive in the future but to stay competitive is constantly changing. It keeps moving our “Cheese”. While in the past we may have wanted loyal employees, today we need flexible people who are not possessive about ‘the way things are around us here’ . And yet, as you know, living in constant white water with the changes occurring all the time at work or in life can be stressful, unless people have a way of looking at change that helps them understand it.”

 (Texto extraído del prólogo “La historia detrás de la historia” de Kenneth Blanchard al libro “¿Quién ha movido mi queso?” del Dr. Spencer Johnson, publicado hace 23 años…)


Unas reflexiones "viejas" muy “up to date” en estos tiempos de confusión.


martes, 19 de junio de 2012

¿Qué Europa queremos y en qué mundo?


Por Federico Solana,  Presidente de Novia Salcedo Fundación y miembro de Ícaro Think Tank- Martes, Artículo aparecido en Deia 19 de Junio de 2012

Durante las últimas décadas pensábamos que habíamos creado una Europa democrática, crisol de libertades y derechos que nos convencían, que éramos una moderna e inclusiva civilización occidental basada en estados de bienestar en donde no volverían a cometerse los trágicos errores del pasado que desembocaron en una conflagración a escala mundial. Sin embargo, estamos ante un momento convulso y observamos, por un lado, que los resultados electorales obtenidos en países como Grecia, Holanda o Austria, por mencionar algún ejemplo, han hecho resurgir a una creciente extrema derecha, xenófoba, nacionalista y radical en el espectro político europeo. Por otro lado, escuchamos en las noticias que el pasado 7 de junio la UE ha aprobado la reforma del Tratado Schengen (1985), uno de los pasos más importantes que se hayan dado en la historia de la construcción de la Unión Europea, basada en medidas de cooperación y coordinación en materia de seguridad. Según la nueva modalidad, los países podrán llevar a cabo controles en las fronteras o cerrarlas completamente ante situaciones como una afluencia masiva de inmigrantes, incluso si esta no supone riesgos para la seguridad pública.


¿Por qué nos está sucediendo esto? Porque cuando una sociedad se ve hundida en la crisis cunde el pánico entre sus ciudadanos más débiles, los más desprotegidos, los que se sitúan más próximos a la tragedia del paro, de la exclusión social y de la competencia salarial de menor nivel. En algunos casos, los partidos políticos democráticos aún mayoritarios se coaligan con los radicales extremos o, al menos, están dispuestos a adoptar sus políticas xenófobas, sus recortes de derechos y sus limitaciones hasta grado máximo de las libertades del individuo con tal de ganar votos. Se produce un sentimiento de amenaza, de pérdida de acceso a puestos de trabajo, de pérdida de derechos, costumbres, tradiciones o modos de vida, transmitidos de generación en generación y que son núcleo generador de su sentido nacional de pertenencia. Las investigaciones realizadas por los sociólogos muestran que la mayor parte de los votantes de agrupaciones radicales proceden de zonas rurales y de ámbitos industrializados en proceso de reconversión especialmente degradados.

Los individuos llegan a entregar con facilidad su libertad a cambio de una más decidida intervención de los poderes públicos, que les ofrezca protección y seguridad, aunque para ello se vean anulados derechos civiles. Incluso se refuerzan los rasgos identitarios, poniéndolos como muro de contención contra el ataque y la agresión del diferente, del extraño, del allien.

La actual Europa no debe dejar de unir la defensa de los más necesitados y la protección de los derechos sociales básicos -sanidad, educación, igualdad de todos ante la ley....- con el fortalecimiento de los derechos individuales y el mantenimiento de los niveles más elevados de libertad, en un sistema equilibrado de defensa y protección de intereses distintos y muchas veces contradictorios.

Para ello, todos los integrantes de la Unión Europea debemos trabajar para funcionar como un todo integrado y unido, hacia un fin social de alta calidad y con una visión común. Tenemos que cumplir la condición que Pierre Vimont, secretario general del Servicio Europeo para la Acción Exterior, propuso en su intervención ¿Qué Europa y en qué mundo? ¿Qué debemos hacer para que Europa recupere la energía, el entusiasmo y la esperanza?, en el coloquio de la Fundación Robert Schuman: "En primer lugar, se necesita definir una cierta visión estratégica para la Unión Europea. Deberíamos tratar de tener un plan de acción realista, concreto y fácilmente comprensible para los próximos cinco o seis años. Ese plan debiera contener prioridades bien identificadas y consensuadas sin olvidar esa noble aspiración de estar basada en estados de bienestar, pero para todos.

Solo Europa dispone de innumerables medios de acción para lograr esos fines. Simplemente, esos medios no serán eficaces si no están sólidamente coordinados. Solo si se persigue esa coherencia la Unión Europea puede reencontrar su razón de ser y encontrar su sitio en la escena internacional".

La desoccidentalización del mundo (y II)


Después de Occidente, ¿qué orden mundial?

Por Christophe Jaffrelot, director de investigación del CNRS (Centro nacional de investigación científica, en sus siglas en francés) y Pierre Hassner investigador asociado en la Facultad de Ciencias Políticas

El autor del artículo juzga el mundo mucho menos "desoccidentalizado" desde el punto de vista de los valores políticos, que desde el punto de vista de los modelos económicos, ya que , pasando de la economía política a las relaciones internacionales, Christophe Jaffrelot considera que los conceptos occidentales perduran en el orden político. 

La presidencia francesa del G20 ha demostrado mientras tanto la mayor presencia de los países emergentes, que parecen hoy día decididos a que no se tome ninguna decisión internacional sin ellos, o lo que es lo mismo, que las decisiones tomadas sean conformes a sus intereses. Algunas referencias históricas mencionadas por Jaffrelot limitan el camino recorrido por los famosos “BRIC” (apelación de 2003 de Brasil, Rusia, India y China) convertidos luego en los “BRICS” (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Una primera reunión en Rusia, que pasó inadvertida en 2009, les ha permitido lanzar una “simple” llamada a un mundo multipolar. En una segunda reunión en Brasil en 2010 estos países se han centrado en  discusiones geoestratégicas donde no se trataba tanto de proponer soluciones como de decir lo que no era preciso hacer (como referencia la oposición a las sanciones contra Irán). La dimensión política de estas reuniones se ha desvelado plenamente evidente con la organizada en China en 2011 a partir de una invitación de África del Sur. Constituir una de las fuerzas no occidentales del mundo es a partir de ahora el criterio de pertenencia al “club”.

Los países emergentes agrupados en esta nueva configuración han denunciado claramente iniciativas votadas en la ONU por los países occidentales. Sin embargo, su visión del mundo es mucho menos homogénea de lo que podría creerse. Por parte de estos países, hay ciertamente una voluntad compartida de convertir su peso económico en potencia política dentro del contexto de sociedades muy polarizadas, en las que por un lado están las élites fuertemente globalizadas y por otro lado una pobreza masificada que perdura. El deseo de desalojar a Occidente de las posiciones de poder que todavía ocupa, a fin de redibujar el orden mundial existente, encuentra sus raíces en una forma de resentimiento donde una “capacidad de contaminar” está destinada a impedir a Occidente dominar el juego cuando todavía puede hacerlo.


Continúan sin embargo prevaleciendo varias concepciones “clásicas” de las relaciones internacionales. Los liberales saludan la integración de un país emergente como China en el concierto internacional, que hará de ella un “stakeholder” honorable y competente. Se deriva de ello una nueva polaridad Norte contra Sur tal como la descrita por el profesor de Harvard Samuel Hungtinton. Otro análisis describe una lucha por la hegemonía entre EE.UU y China salida de una multiplicación de centros de poder a nivel mundial. Si bien no se trata tanto de hablar de multipolaridad como de a-polaridad. P. Hassner prefiere este término “a-polaridad” y recoge el análisis anterior como una desconfianza de los países emergentes hacia ciertos principios del derecho internacional en los que ven un medio de prolongar el imperialismo occidental. Estima también que los países emergentes están muy sujetos a la supremacía del Estado o de la comunidad, y no a los conceptos de “comunidad internacional” o “gobernanza mundial”. Invita Hassner a no subestimar los conflictos entre países emergentes, la “flexibilidad” o la “fluidez” que resultan de sus posicionamientos. Refiriéndose a los recientes trabajos de Charles Grant, director del Think Tank británico Centre for European Reform, indica que si China se muestra hoy en día interesada por una evolución de la gobernanza económica mundial, Rusia mantiene una forma de responsabilidad compartida sobre cuestiones de seguridad con los Estados Unidos. Pero esta causa no encuentra más que indiferencia por el lado chino. 

Las consecuencias de esta mutación para Occidente son delicadas de evaluar. Hassner avanza la hipótesis, junto con la de una nueva forma de guerra fría frente a frente, de un recrudecimiento de la anarquía. El pasaje de un “universalismo europeo” al “universalismo plural” querido por el sociólogo de Yale, Immanuel Wallerstein, por la intermediación de un diálogo entre “antiguos” y “modernos”, o apoyándose en tradiciones democráticas comunes (entre Europa e India, como ha querido demostrar Amartya Sen), queda para él como una utopía que no se convertirá en realidad más que al precio de tensiones muy importantes.

La desoccidentalización sin la regionalización

Por Hubert Védrine, antiguo ministro de asuntos exteriores 

Para comprender el proceso histórico en curso, la verdadera referencia no es la caída del muro de Berlín sino la desaparición de la URSS en 1991. Ha seguido a este acontecimiento un periodo de 10 años de euforia en los que Occidente se ha visto dueño del mundo y ha vuelto a creer, injustamente, en el concepto  vacío de “comunidad internacional”. El largo túnel de “la guerra contra el terrorismo”, desencadenado por Bush después de los sucesos del 11 de septiembre de 2001, ha conducido a Occidente desgraciadamente a centrarse en esta problemática y a ocultar el verdadero fermento del cambio, precisamente el fin del monopolio del poder antes detentado por Occidente. Sin una comprensión histórica fina, las negociaciones no pueden ser hoy día más que laboriosas con las potencias emergentes, o más bien reemergentes, con excepción de Rusia que Védrine rechaza alinear en la categoría de los “BRICS”. Él cree que el spleen de un Occidente cogido a contrapié en un mundo que ya no controla más explica la degeneración de una parte de los Republicanos americanos con los Tea parties. Otro error, según Hubert Védrine, consiste en creer que los países emergentes forman un conjunto homogéneo que puede decidir en lugar de Occidente. Estos países sufren desventajas reales mientras que el crecimiento de 2 cifras está detrás de ellos. No se limitan a los 5 que se citan siempre pero representan a un grupo compuesto de 50 o 60 miembros con todas las disensiones entre ellos que eso supone en una nueva forma de “pelea mundial”.

Védrine plantea la constatación de una desoccidentalización relativa en la que los Estados Unidos conservarán una forma, ciertamente atenuada, pero forma al fin de líderazgo. La paradoja se sitúa en la apropiación por los países emergentes de técnicas económicas puestas en marcha por Occidente, pero también de sus ideas. Occidente no puede extraer de ello gloria o vanidad porque la democracia no es en verdad ya su herencia. La democracia no se ha convertido más que en “una vía entre otras de la modernidad” para los países emergentes, según H. Védrine, refiriéndose a sus críticas de los fallos como la parálisis del sistema político americano en razón al desmoronamiento de la financiación de las campañas electorales por la Corte Suprema. Se augura en particular una influencia occidental casi nula, de cara al devenir de las revoluciones árabes.


Hay que tomar conciencia de todo esto, pero sin caer en el arrepentimiento y todavía menos en la expiación geopolítica. Si bien la Unión Europea ha realizado grandes cosas, no es y no ha sido jamás, un modelo para el resto del mundo. Védrine echa de menos una respuesta occidental insuficientemente sólida para las inquietudes de las poblaciones. El enfoque occidentalista llevado por los neoconservadores americanos es erróneo. Ven en Occidente una entidad amenazada por el mundo musulmán, incluso cuando no es islamista, y por el desafío chino. Toda divergencia sobre el plan diplomático se encuentra prohibida y una política extranjera más autónoma, como la dirigida en Francia bajo la 5ª República, no puede ser considerada más que como una amenaza. Una visión tal, agrava el riesgo de un enfrentamiento entre civilizaciones, a evitar a cualquier precio, y precipita una apuesta sobre la línea de Occidente.

El discurso del primer año del Presidente Barack Obama (su práctica de un centrista hábil) es para Védrine la hoja de ruta posible para los próximos 20 años. Supone “reaprender” el mapa del mundo y conocer más precisamente los intereses particulares de tal o cual país.
En todas las reuniones internacionales (G20 y otras) y sobre todos los temas, el ideal reside en la búsqueda de un consenso entre “grandes Europeos” compatible con la agenda americana. Una posición como ésta debe igualmente poder reunir a uno o dos de los “grandes emergentes”, pero también algunos de talla más reducida. Eso impedirá toda coalición de estos últimos. Occidente no tiene vocación de abandonar pura y simplemente el terreno internacional y el dominio de la mundialización concluye el informe. 

sábado, 16 de junio de 2012

Deportistas de elite viven en un mundo donde no hay crisis

Ignoran la palabra “austeridad”. No conocen la crisis, porque viven en otro mundo. Viven en una real sociedad pero no en la sociedad real. Hacen muchos esfuerzos físicos y entrenan duramente en la tierra batida y en el césped, pero aislados de los que no tienen los medios ni la posibilidad de trabajar en un empleo.
“Los caballos de las estrellas”, es el título de un artículo en el periódico El Correo del 15 de Junio. Coches de gran lujo para la diversión de los que viven en el espacio galáctico. La venta de coches de alta gama y de lujo ha subido un 83%, cuando la de coches corrientes ha caído en picado. Los deportistas de elite son buena parte de los clientes de los primeros. El ciudadano “normal” está en el segmento que se va mermando. En el artículo se cita a Javier Díaz, un comercial de vehículos de lujo en Madrid, “Los deportistas de elite y los futbolistas siempre han vivido al margen del resto del mundo”. El Correo da algunos ejemplos.
Cristiano Ronaldo, de 27 años, Deportista Portugués del Año, embolsa cada año unos 30 millones de euros. Según el Wikipedia valía 94 millones de euros a mediados de 2009, en plena crisis económica. Su traspaso del Manchester United al Real Madrid ha sido el más caro de la historia del futbol. Vendió su casa en Manchester por 6,5 millones de euros. No está mal en plena crisis del sector de la construcción. Uno de los coches de Ronaldo es un Lamborghini Aventador que no lo puedes comprar en cualquier concesionario porque vale unos 350.000 €, el equivalente al salario de 10 titulados superiores “bien pagados”. Si lo que dicen en El Correo es verdad, tiene además varios otros coches de marcas como Maseratti, Bentley, Aston Martin… Hay que reconocer que dio una ayuda a las víctimas del tsunami en Indonesia, por un tercio del valor de su Lamborghini, con lo que salió en la foto con los líderes políticos de allí. Seguro que hay jóvenes parados que le animan desde la grada. Sin embargo a otros que le contrarían les hace un corte de mangas que no está en consonancia con sus poses de macho guapo en los spots publicitarios.
Otro es el ídolo tenístico Rafael Nadal con 26 años recién cumplidos. Parece un buen chico, amigo de sus amigos, y un luchador con carácter en la pista de tenis, pero que tampoco resiste a la tentación del lujo. De él dice El Correo que tiene un Kia Ceed de su patrocinador pero “cuando quiere dar rienda suelta a su pasión por los coches saca del garaje su Aston Martin DBS, de 517 CV, con consumos de 16,4 litros a los cien y capaz de ponerse a 307 km/hora. Con él le gusta conducir por las sinuosas carreteras de Mallorca.” Supongo que en Mallorca circulan pocos ciclistas por estas carreteras con poca visibilidad, porque no es probable que Rafa ande con este bólido a la velocidad de una bicicleta. Estos días ha aparecido en el diario 'Le Parisien' la noticia que un hombre ha sido detenido por robar el reloj de Rafa Nadal, valorado en 300.000 euros. No sabía que existen relojes tan caros.
Un bicho raro es el futbolista Samuel Eto’o, cuatro veces futbolista del año en África. Este simpático camerunés está a años luz de sus compatriotas (la mayoría de los estudiantes en Camerún no llega más allá del nivel primario y el analfabetismo sigue siendo alto). A sus 31 años cumplidos sigue siendo uno de los futbolistas mejor pagados, o sea en millones con dos dígitos. Deslumbra con su Hummer de General Motors. Y tiene varios otros coches más. De él dice el periódico que “recupera el asiento de su deportivo cuando necesita levantarse la moral.” Cuenta el camerunés: “Son mi pasión, me alegran cuando estoy decaído. Tengo tantos coches porque también me lo puedo permitir, y que yo sepa, no hago daño a nadie…”
Como los deportistas de elite viven alejados del mundo y de la sociedad, no pueden hacer daño a nadie. Están en la pista o en el césped, separados de las gradas por un murete o unas vallas. Como viven separados, no se les ocurre pensar qué tiene un joven sin trabajo para alegrarse. Quizás piensan que para olvidar sus penas estos jóvenes necesitan a extravagantes ídolos deportivos…

lunes, 11 de junio de 2012

Una Guía para emprendedores sociales hecha por emprendedores sociales

La Fundación Schwab para el Emprendimiento Social, organizadora del Foro Económico Mundial, la Universidad Técnica de Múnich y la Escuela Europea de Negocios en Alemania han editado un manual de La Gobernanza de Empresas Sociales Gestionando Su Organización para el Éxito (The Governance of Social Enterprises Managing Your Organization for Success).


Los autores son:


Mirjam Schöning, Directora de la Fundación Schwab para el Desarrollo del Emprendimiento Social.

Abigail Noble, Directora de América Latina y África de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social.

Andreas Heinecke, Profesor de Negocios Sociales de la Escuela Europea de Negocios en Alemania.

Ann-Kristin Achleitner, Catedrática de Finanzas para Emprendedores y Co-Directora Científica del Centro de Estudios Empresariales y Financieros (CEF) en la Universidad Técnica de Munich.

Judith Mayer, asistente de investigación en la Cátedra de Finanzas para Emprendedores de la Universidad Técnica de Múnich.


En el prólogo, Hilde Schwab, Presidente de la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social, y Mirjam Schöning, explican cómo este documento ha sido concebido por emprendedores sociales para emprendedores sociales y para los que contemplan iniciar una empresa social. Hace dos años, un grupo de emprendedores sociales de la comunidad de la Fundación Schwab se reunieron para identificar los temas importantes a la hora de crear una empresa social. La experiencia y las preguntas de los emprendedores sociales de Schwab se recogieron en la primera publicación del grupo de trabajo, denominado Manual de Inversión Social.


Basándose en el éxito del Manual de Inversión Social, se convocó el grupo de trabajo en junio de 2011 para discutir el siguiente paso lógico después de la inversión social. El grupo de trabajo identificó la Gobernanza Corporativa de las Empresas Sociales y, en particular, los Consejos. Muchos inversores piden un cambio en las estructuras de gobierno como resultado de su inversión en una organización. Esto requiere que los emprendedores sociales piensen en la creación de un consejo, si aún no tienen a uno, y en su gestión óptima.


Los Consejos tienen el potencial para reforzar en gran medida la misión de una empresa social, si una cuidadosa reflexión lleva a la composición y la gestión adecuadas. Los Consejos de Administración tienen también una influencia significativa y puede llevar a las empresas sociales en direcciones diferentes de lo previsto por los fundadores. Muchos empresarios de las empresas sociales que generen retornos financieros atractivos encuentran con el tiempo que sus consejos podrían verse tentados a preferir una mayor rentabilidad sobre un impacto social más profundo. Denegada por las prioridades de los inversores, muchos fundadores han abandonado sus organizaciones. Entre otros, este documento aborda la cuestión de cómo los líderes sociales de la empresa puede proteger la misión social de su organización a través de la estructura de la gobernanza.


La Fundación Schwab para el Emprendimiento Social espera que este manual sirva como una herramienta práctica para emprendedores sociales y que encuentre su camino en los cursos universitarios. Advierten sin embargo que solo es útil en la medida en que le sirve al emprendedor. Por eso espera recibir el feedback de los lectores para incorporarlo en versiones sucesivas.

En la Introducción del manual se trata sobre la creación y las características del Consejo, para después abordar la gestión del Consejo para un rendimiento óptimo, definiendo las funciones y responsabilidades de sus miembros, sus derechos y obligaciones, la creación de una cultura del Consejo, sobre como la dirección debe reportar al Consejo, y cómo evaluar el trabajo del Consejo.

En sus conclusiones los autores enfatizan los aspectos siguientes: la necesidad de tener en cuenta el ciclo de vida de la organización; la adecuada selección del inversor; el papel del fundador (que no sea la persona que lo hace todo); la elección equilibrada de los miembros del Consejo; la transparencia y la rendición de cuentas, especialmente para resolver conflictos de intereses; involucración de los miembros del consejo en temas estratégicos en lugar de actitudes reactivas; informar de forma regular a los miembros del Consejo y que hagan preguntas.

La desoccidentalización del mundo (I)

Traducido del original en francés

El Dossier nº 25 del Centro de Análisis Estratégico del Gobierno Francés publicado el 24 de abril de 2012, señala que los estudios se multiplican para certificar el desplazamiento de la potencia económica, pero también geopolítica y cultural, de las grandes naciones industriales hacia los nuevos actores. China se ha convertido en motivo de interrogantes e inquietudes. Y, a pesar de parecer animados por una visión dinámica y realista de las relaciones internacionales, los países emergentes ¿consiguen recuperarse a causa del modelo occidental?

Parece surgir un nuevo orden mundial en el que se plantea la cuestión de una mayor regionalización bajo la forma de grandes conjuntos homogéneos. La estrategia a poner en marcha por Occidente para gestionar una transición entre líder incontestado y poder concertado permanece intacta. ¿Cómo puede y debe movilizarse Occidente? 

Este documento ha sido redactado sobre la base de los análisis presentados en el 25º Encuentro de la globalización de 7 de marzo de 2012. La presidencia de este periodo de sesiones ha corrido a cargo de Christian Lequesne director del CERI (Centro de Estudios e Investigaciones Internacionales, en sus siglas en francés) que ha subrayado de entrada cómo Francia en particular tiene problemas para definir la noción de Occidente, al contrario que los países anglosajones. Vincent Chriqui, director general del Centro de Análisis Estratégico, ha pronunciado el discurso de apertura recordando los principales parámetros de desarrollo, que son: el crecimiento económico, la evolución demográfica y la utilización de los recursos naturales.

¿Replanteamiento del modelo occidental?
Por Jean-Michel Severino, antiguo director general de la Agencia Francesa de Desarrollo

El ejemplo de una “joint-venture”, en el ámbito de la construcción y los trabajos públicos, entre socios españoles y senegaleses permite a Jean-Michel Severino ilustrar a título de entrada en materia, cómo los esquemas de pensamiento habituales de los países occidentales están deconstruyéndose a gran velocidad. Que la empresa senegalesa se preocupe por "salvar" a su socio español conduce a una forma de ayuda pública al desarrollo al revés.

El comienzo de las exportaciones japonesas hace 50 años ha contribuido a crear un espacio económico siempre más grande en aras de la satisfacción de las necesidades de Occidente al mejor precio. En los años 1960, la debilidad del crecimiento económico era producto de tasas de inversión insuficientes en base a un ahorro demasiado débil. Existían dos posibles vías para remediarlo, la de las inversiones directas extranjeras o la de las aportaciones de capitales públicos. El crecimiento fue lento, progresivo, caracterizado por los déficits de la balanza de pagos. Para esquivar estas dificultades, los países asiáticos, y después toda una serie de países en desarrollo, han inventado entonces a través de la práctica y sin ninguna teorización otro modelo basado en la exportación. Todo se basaba en la venta de bienes industriales y de servicios, y en la venta de una fuerza de trabajo gracias a la emigración.

Este modelo de gran rendimiento ha permitido la salida de la pobreza de millones de individuos y solo conoce hoy en día tres límites. El primero es la falta de profundidad de los mercados desarrollados. No son actualmente más de mil millones de personas de las que 6 millones alimentan los mercados de los países desarrollados y envejecidos. Se superponen a ésto las tensiones sobre los recursos naturales debido a los cambios medioambientales y a las evoluciones demográficas.

El segundo escollo conduce a la emergencia de una crisis social con base en un incremento de las desigualdades. Construido como contraposición al modelo capitalista fordista donde la oferta crea su propia demanda, el modelo de los emergentes no tiene necesidad de un mercado interior. Tiene incluso interés en la desaparición de éste, en particular por una política de tipos de cambio apropiada y por el estancamiento de los salarios en relación a la evolución de las mejoras de competitividad. El desequilibrio de las estructuras sociales en los países emergentes ha golpeado también a los asalariados menos cualificados de los países desarrollados. La diferencia se ha hecho más profunda entre la parte de la población más competitiva desde el punto de vista de la globalización, la población activa movilizada por actividades de servicios, y la descualificada, masivamente destinataria de mecanismos de redistribución.

La tercera dificultad reside en el sobreendeudamiento de las sociedades occidentales, que ha llegado a ser posible únicamente por la decisión de los países emergentes de convertirse en acreedores de sus clientes occidentales. 

La convergencia de estos límites es tal que es inevitable una ruptura. El dilema es de importancia para los países desarrollados que deben ajustarse a esta nueva “economía-mundo” pero que, si lo resuelven, harán planear un riesgo de quiebra a sus acreedores. Incluso decididos a “apoyar a Occidente hasta lo insostenible”, los países emergentes van a ser atrapados por la crisis salvo si los escenarios y las estrategias de evolución emanan de ellos mismos.

El primer escenario se basa en la transformación, a iniciativa de los países emergentes, de su modelo económico volcado hacia la exportación en un modelo basado prioritariamente en el crecimiento del mercado doméstico. Escenario que no tiene ejemplo en la historia sino es el de Japón en los años 1980, pero donde la iniciativa ha sido frenada por la reevaluación del yen reclamada por los Occidentales. China intenta esto. Nadie dice que va a tener forzosamente éxito, pero puede sorprender. De todas formas no se realizará en el decenio que viene a la vista de la amplitud de las reformas necesarias.

El segundo escenario otorga la capacidad de los países desarrollados a transformar sus propios sistemas. Existen varias pistas, de la puesta en competitividad del coste del trabajo, o toda una agenda de modernización centrándose en particular sobre una calificación acrecentada de la población.

Un tercer y último escenario se vincula a dibujar las perspectivas de evolución de los países fuera de la OCDE hoy en día los más pobres. Si continúan prefiriendo el modelo económico orientado a la exportación, los movimientos recesivos son de temer. Pueden, a la inversa, sea optar por un modelo basado en el crecimiento doméstico, sea convirtiéndose en suministradores de bienes y de servicios en dirección a los países emergentes actuales. Podrían entonces llegar a ser recicladores de capitales, a imagen de lo que pasó en los años 1970 con los petrodólares, donde la afluencia cambió muchas cosas.

La ayuda al desarrollo no debe ser considerada como una política de segunda fila, sino como un complemento a las estrategias de salida de la crisis. Va a ser preciso poner en marcha simultáneamente toda una serie de políticas convergentes hacia el restablecimiento de los equilibrios. En un “mundo desoccidentalizado por su propio bien”, los países occidentales podrán entonces continuar beneficiándose de la ventaja que constituye el hecho de ser ya rico. 

jueves, 7 de junio de 2012

La OCDE estrena su Estrategia de Habilidades

En su número reciente Civil Society Newsletter la OCDE ha dado a conocer su Estrategia de Habilidades - Skills Strategy. Según la OCDE las habilidades se han convertido en la moneda global del siglo 21. Sin una adecuada inversión en habilidades, las personas languidecen al margen de la sociedad, el progreso tecnológico no se traduce en crecimiento económico, y los países no pueden seguir compitiendo en una sociedad basada cada vez más en el conocimiento. Desarrollar las habilidades correctas y transferirlas al uso productivo requiere una aproximación estratégica.
La Estrategia de Habilidades, lanzada recientemente por la OCDE provee un marco integrado intergubernamental para ayudar a los países a comprender mejor cómo invertir en habilidades en una manera que transformará las vidas e impulsará las economías. Su herramienta acompañante online  http://skills.oecd.org, muestra visualizaciones de datos interactivos sobre el desarrollo, el suministro y el uso de habilidades; y provee un rico recurso para investigadores, educadores, empresarios y cualquiera interesado en el uso efectivo de las habilidades a nivel nacional o internacional.


lunes, 4 de junio de 2012

El paradigma de las interacciones


Como bien mencionamos en la “Presentación” de nuestro recién estrenado “Cuaderno Ícaro nº2”, para promover la innovación social, es necesario cambiar los valores de la sociedad introduciendo nuevas prácticas en las relaciones con la autoridad, conocimiento de lo que es realmente valioso, logros alcanzados en el corto y medio plazo, y gestión de las diferencias entre las personas y entre los grupos.
La razón fundamental de la necesidad de estas nuevas prácticas es que todo cambio de valores en los individuos, en las organizaciones y en la sociedad requiere el refuerzo de unas relaciones de cooperación en contraposición a las relaciones de dominación.

Hoy hemos encontrado en “Paradigma de las Interacciones”, de Josep Burcet, el mismo planteamiento desde una visión más economicista. De esta recopilación de artículos vamos a tomar la introducción para presentar esta visión en torno a la importancia de la Cooperación para el cambio de modelo hacia relaciones sociales más sostenibles y beneficiosas para todas y todos.

Burcet en “Introducción al paradigma de las interacciones” afirma que la formación de valor está directamente relacionada con la proporción de relaciones “gana-gana” que existe en cada modelo de sociedad, de tal manera que, cuanto mayor es esta proporción en el conjunto de todas las interacciones económicas, más grande es la formación de valor.

En nuestra sociedad post-industrial existe todavía una cantidad importante de interacciones “gana-pierde” y “pierde-pierde”, que reducen la eficiencia del conjunto de toda la economía y que además, según este autor, son las que periódicamente desencadenan crisis económicas.

“La crisis siempre es el resultado de una intensificación de las interacciones del tipo “gana-pierde”: aumenta el número de personas que participan en esas interacciones y la masa de dinero que se compromete en ellas crece desorbitadamente. Usualmente esto conduce a la formación de burbujas en las que el aumento de los precios no se corresponde con el incremento del valor real. En cuanto estalla la burbuja todo el ámbito afectado se transforma en interacciones “pierde-pierde””

Nuestra actual crisis no deja de ser un síntoma de que una parte de la economía funciona con la receta antigua del enriquecimiento basado en alguna forma de depredación económica.

Compartimos con Burcet la visión de que “el tipo de sociedad llamada a reemplazar al modelo post-industrial es una sociedad en la que se habrán reducido las proporciones de las actuales bolsas de interacciones “gana-pierde” y “pierde-pierde”. En su lugar, habrá crecido un número significativamente grande de personas y organizaciones que dedicarán lo mejor de su esfuerzo e inteligencia a la creación de nuevo valor, desarrollando distintas fórmulas de simbiosis económica de alto rendimiento”.

Sin embargo nos estamos enredando en viejas soluciones: el remedio R+R (Rescate + Regulación)


“El rescate es una inyección de recursos para salir del paso, que se paga entre todos. Un buen mordisco a una parte del valor que las interacciones “gana-gana” van a producir durante los próximos años. La regulación, por su parte, implica más normas, más supervisión y más burocracia. Servirá durante un tiempo hasta que alguien encuentre algún resquicio por donde volver a las andadas.”

De cara el futuro, el cambio cultural será la palanca más efectiva para revertir el modelo, y ahí somos muchos los que ya estamos poniendo esfuerzos.

Hay que romper con el modelo de triunfador todavía muy extendido que, como bien afirma Burcet,  representa a alguien que ha amasado una fortuna considerable, que tiene poder y que no duda en servirse de él sin demasiados miramientos.

“El modelo “gana-pierde” induce a ver a los demás como meros comparsas o personajes secundarios, como agentes a las que hay que vencer o someter de alguna manera. El modelo establece que la única forma concebible de lograr la victoria es derrotar al contrincante”.

Por el contrario en el modelo “gana-gana” para poder considerar que uno está ganando realmente será necesario que todos los demás también salgan ganando. La cuestión esencial en el nuevo modelo será “cómo crear valor nuevo junto con el otro”.

En una economía simbiótica, o del Bien Común como afirmaría Felber, los agentes económicos no solo deben preocuparse de hacer acuerdos beneficiosos para ellos mismos sino también asegurarse de que van a beneficiar al conjunto de la economía. Para este tipo de prácticas no basta con saber encontrar sinergias. Se requiere además haber desarrollado una buena visión de los mecanismos más intrincados que producen valor nuevo, ser paciente (o como diría Jonan Fernandez de Baketik, priorizar al corredor de fondo sobre el de velocidad) y haber adquirido un fino sentido de la responsabilidad económica y social.

Porque como afirmamos en nuestro Cuaderno Ícaro nº2, la cooperación  es una conquista de las personas, las organizaciones y toda la sociedad. Cooperar supone lograr un equilibrio dinámico entre la confianza y la competitividad, entre la productividad y la innovación. Pero no es suficiente el deseo de llevarlos a la práctica, hace falta entrenamiento y hábito y en este sentido tenemos aún mucho camino que recorrer.

viernes, 1 de junio de 2012

Tendencias mundiales del empleo juvenil 2012 (y II)


La educación y el mercado laboral 

La educación y la capacitación son esenciales para que los jóvenes puedan incorporarse al mercado laboral con éxito ya que incrementan su productividad y empleabilidad potencial. En las economías desarrolladas, la educación también sirve como un escudo contra el desempleo para muchos jóvenes y hay un fuerte vínculo entre el nivel educativo y los resultados laborales.

En particular, los individuos con educación primaria o inferior, a menudo tienen las tasas de desempleo más altas y mucho peores que aquellos con más altos niveles de educación en los tiempos de crisis. Sin embargo, un mayor desarrollo de capital humano y mayores niveles de educación no se traducen automáticamente ni en una mejora de los resultados en el mercado laboral ni en más puestos de trabajo. En las economías en desarrollo los puestos de trabajo disponibles están limitados a sectores formales pequeños y la juventud no posee necesariamente las habilidades adecuadas para calificar a aquellos trabajos. Los rápidos cambios estructurales en estas economías crean desajustes geográficos y de habilidades, los cuales plantean desafíos particulares a los sistemas de educación y de formación y a la capacidad de respuesta de éstos a las necesidades del mercado laboral. En este sentido, se necesita información adecuada sobre el mundo laboral a fin de poder facilitar el rol de la educación, el cual es cumplir con la demanda de trabajo actual y facilitar un cambio.

Los jóvenes que no trabajan ni estudian (NEET, de sus siglas en inglés, ni educación, empleo o formación) constituye al menos el 10% de la población joven, e incluye, jóvenes con un nivel bajo de educación en los países desarrollados. Este grupo es ha convertido en un gran motivo de preocupación para los responsables políticos, en particular en las economías desarrolladas.

Políticas de empleo juvenil


Muchas de las regiones del mundo hacen frente actualmente a grandes desafíos en materia de empleo juvenil. La proyección para 2012 de las tasas de desempleo juvenil no van a variar y en este contexto, las políticas de empleo juvenil tienen una gran prioridad.
Algunas de las áreas de intervención más importantes son:

  • Políticas macroeconómicas y de crecimiento: donde sea fiscalmente posible; esto es crucial para mantener o mejorar las medidas que pueden ayudar a impulsar la creación de empleo y poner en marcha la recuperación de empleos sostenibles.
  • Políticas y programas activos del mercado laboral: las medidas activas del mercado laboral, tales como el desarrollo de servicios públicos de empleo, los subsidios salariales y de capacitación o las reducciones de impuestos pueden motivar a los empleadores a contratar jóvenes, así como a contrarrestar el exceso de oferta de jóvenes trabajadores en tiempos de crisis. Igual de importantes son los programas que tienen por objeto el contrarrestar el desajuste de habilidades técnicas entre los jóvenes, tales como los programas de formación vocacionales, las re-capacitaciones de jóvenes desempleados y desanimados, planes de formación en el lugar de trabajo, la creación o la mejora de los sistemas de aprendizaje, programas de capacitación sobre conocimientos prácticos y habilidades para la vida diaria para jóvenes desfavorecidos. 
  •  Mejores estrategias para mejorar la protección social para los jóvenes y adaptar las reformas del mercado laboral a necesidades específicas. El empleo decente no trata sólo de generar cualquier tipo de trabajo, sino también de mejorar la calidad de éstos.
  • Diálogo social y alianzas para el empleo juvenil: establecer alianzas de base amplia, a fin de hacer realidad el compromiso hacia el empleo juvenil. Las alianzas entre gobiernos, organizaciones de empleadores, sindicatos y otras organizaciones pueden ser decisivos para determinar las acciones más apropiadas a nivel nacional y local para la promoción del trabajo decente para los jóvenes.
  • Apoyar una mayor información sobre el mercado laboral y los sistemas de análisis, los cuales sirven de base para supervisar los mercados laborales y diseñar e implementar políticas efectivas.