lunes, 3 de diciembre de 2012

Crisis en España. La salida es posible

Hace un par de meses Jesús Fernández-Villaverde, licenciado en Derecho y Ciencias Económicas por ICADE y catedrático de Economía de la Universidad de Pensilvania, participó en un desayuno organizado por la Fundación Wellington en Madrid para explicar su visión sobre la crisis en España y el cómo y el cuándo será posible su salida. Resumimos en esencia  lo más destacado de su intervención porque nos resulta muy esclarecedora.
 
España, 1959. Un país atrasado, con una dictadura, que prácticamente no tenía que hacer más que copiar las instituciones y la tecnología de otros países para progresar. Veníamos tan de atrás que era muy fácil crecer deprisa.
España, 1999. El proceso histórico de convergencia con los EE.UU. había finalizado. Abiertos al exterior e incorporados a la Unión Europea, se habían mejorado mucho las instituciones, pero el proceso estaba agotado. Y, en vez de sentarnos a pensar e intentar establecer las bases del crecimiento económico para las siguientes décadas, tuvimos la gran burbuja inmobiliaria. Pero no era sólo ése el problema, siendo muy importante. Habíamos olvidado que el país había agotado el modelo de crecimiento económico y había llegado al límite de sus instituciones, por lo tanto había que cambiar el país de manera profunda. Pero ningún político quería lanzar ese mensaje a su electorado.
España, 2012. Así nos encontramos: Una crisis coyuntural inmensa y una gran necesidad de sentar las bases del crecimiento a largo plazo. No dejando de lado, obviamente, que el mundo ha cambiado profundamente y China se ha incorporado al mercado global con sus 1.300 millones de habitantes. Entonces ¿qué hacemos? ¿Cuál es la situación? ¿Con qué problemas nos enfrentamos? Vamos a destacar 3 fundamentales de los señalados por el catedrático:
 
La estructura institucional
 
España ha sufrido un abismal problema de liderazgo (de acción y conceptual) durante la última década. No es casualidad, sino la consecuencia de un mecanismo de selección de élites horrendo en los partidos políticos, en la alta Administración del Estado y en las distintas estructuras de la vida social y económica.
Fernández-Villaverde hace referencia a tres estamentos: los Ayuntamientos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y la Universidad, y los compara con instituciones similares en Estados Unidos. Para empezar, compara el municipio de Majadahonda (Madrid) con Low Merion (Filadelfia). Son dos ciudades con características sociológicas similares. Ambas tienen alrededor de 60.000 habitantes, en su mayoría profesionales de clase media-alta. Mientras que en la web del Ayuntamiento de Majadahonda la noticia en portada hace referencia constante a su Alcalde, en la de Low Merion se destaca la inauguración de la biblioteca municipal. Y es que en Low Merion no tienen Alcalde sino un City Manager, alguien que gestiona los intereses de la comunidad. Mientras que en los Ayuntamientos de este país los alcaldes son personas politizadas, en Estados Unidos son profesionales de la gestión empresarial y de la administración pública. Allí no se sabe, ni les importa, su filiación política.
Otro ejemplo: la directora del equivalente a nuestra CNMV en EE.UU. es una graduada en Derecho por Georgetown, abogada en temas del mercado de valores, con 29 años de experiencia en el sector y que ha sido confirmada en su cargo por políticos tanto republicanos como demócratas. En España, sin embargo, la presidenta de la CNMV es –primero- representante de un partido político que no cumple con ninguno de los requisitos que debería tener alguien en su puesto: ni es una jurista con experiencia en el mercado de valores, ni es una economista que sabe de mercados financieros, ni es una persona procedente de la industria que lleva tiempo trabajando en mercados financieros.
Un último ejemplo en la universidad. El presidente de la Universidad de California, probablemente una de las más grandes y prestigiosas del mundo, es un administrador muy bueno. Antes fue presidente de la Universidad de Minnesota y de la Universidad de Texas, en ambas lo hizo muy bien y por eso se le remunera de manera excelente. El talento hay que pagarlo, como se le paga a un buen jugador de fútbol. Por el contrario, no sabemos si es de izquierdas o de derechas, ni es una cuestión que importe al gobernador de California. Simplemente es el mejor.  En la prensa nacional, sin embargo, leemos que la izquierda mantiene su bastión en la Complutense. ¿Cómo puede ser que para llegar a ser Rector de una universidad española importe la ideología del candidato? Esto es una vergüenza.
El envejecimiento demográfico
Es uno de los graves problemas que tenemos en los próximos 30 años. La representación gráfica de la población española en 1970 parecía una pirámide. Como consecuencia de la tremenda caída del índice de fertilidad, en 2011 tenía más bien forma de urna, bastante más achatada en la vertical. El gráfico previsto para 2049 presenta un aspecto preocupante. ¿Quién va a pagar las pensiones en ese año? Y, también muy importante, quizá más ¿quién va a pagar la sanidad? porque el gasto de la sanidad crece de manera exponencial con la edad de las personas y además hay un gran avance tecnológico en sanidad y vamos a querer dar sanidad a los mayores con los nuevos tratamiento médicos. A menos que el crecimiento sea muy rápido en los próximos años, no se va a poder pagar ésto.
 
La reforma educativa
El sistema educativo es un fracaso. Los informes PISA lo revelan, pero comparando ciudades semejantes, como se ha hecho antes con los Ayuntamientos, escogemos Madrid y Shanghai. Son ciudades comparables (Shanghai, capital económica del país, una ciudad rica, de clase media-alta, la gente no se muere de hambre, urbanizada, con educación de los padres). Resulta que el 26,6% de los estudiantes de Shanghai llegan al nivel 6 (un sobresaliente) en matemáticas. En Madrid sólo llega a ese nivel el 1,9%. Por cada niño que en Madrid saca un sobresaliente, en Shanghai hay trece niños que lo sacan.
La conclusión es que, si queremos vivir en una economía del conocimiento de alta tecnología, harán falta niños muy buenos en matemáticas, gente que sabe programar y es buena en métodos cuantitativos, etc. Por cada potencial nuevo Bill Gates que tenemos en Madrid, en Shanghai tienen trece. La tasa de abandono escolar en España sólo está superada por Turquía y por Malta; Portugal y Grecia tienen mejores resultados académicos que nosotros y no tenemos ninguna universidad entre las 200 primeras del ranking de Shanghai. Ni una sola. Las universidades son claves para nuestro futuro. Alrededor del M.I.T. o de Harvard se han creado cantidad de empresas; alrededor de Stanford lo mismo. Pero España no tiene ni una universidad entre las 200 primeras de un ranking internacional. Entonces ¿cómo van a instalarse empresas en sus alrededores?. Esto no puede ser así.
Concluyendo su exposición Fernández-Villaverde explica que, si en este país hacemos lo que hay que hacer (léase poner medidas correctoras a todo lo mencionado más arriba), vamos a poder salir de ésta; pero haciendo cambios simplemente cosméticos no vamos a poder lograrlo, porque ésta no es una crisis coyuntural, sino que se trata de algo mucho más profundo: es una crisis estructural de la nación y del ordenamiento institucional. Tomemos buena nota.

1 comentario:

  1. En mi modesta opinión, el problema mayor de España es el del paro que ya ha superado el 26% de la población "activa". Es más que el doble del promedio Europeo (y en este promedio pesan mucho España y Grecia)¡Es cinco veces mayor que el paro de países como Austria y Países Bajos! Una "burrada" que debería preocupar mucho más que cualquier otra cosa ¿Bajará el paro? Soy muy escéptico en el corto plazo, porque si además habrá que despedir a miles de funcionarios (que efectivamente sobran), será muy difícil. Deberían hacerse esfuerzos mucho mayores, favoreciendo la creación de empresas con valor añadido, centrarse en el apoyo a la reforma de empresas, crear más empresas productivas (sobran muchas "consulting") y eficientes, favorecer el crecimiento en tamaño de las empresas (por ejemplo uniendose: En España hay muy pocas empresas de tamaño multinacional, en fin una reestructuración profunda del entramado económico -empresarial. Y hay que pensar un poco más lejos que el problema inmediato. Hay jóvenes capacitados dispuestos a trabajar, no para obtener dinero fácil como ha sido el caso de unos cuantos "adultos" en un pasado muy reciente. Necesitamos aprovechar el ingenio de ingenieros de verdad, no necesitamos "ingenieros financieros".

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