martes, 5 de marzo de 2013

Respuestas a la Esfinge


Un artículo de Josetxu Villacorta, Miembro del ícaro Think Tank, publicado por El Correo hoy Lunes 10 de Septiembre,



Cuando Arnold J. Toynbee abordó la historia de las civilizaciones, puso, como desafío para todas ellas, la antigua amenaza, en forma de enigma, que la Esfinge de Tebas lanzaba sobre todo caminante que pasara a su lado: “Acierta a resolver el enigma o serás devorado”. Según su teoría de la historia universal, sólo las civilizaciones que aciertan a resolverlo tienen un futuro cierto. En caso contrario perecerán.

En la actual encrucijada, las nuevas generaciones  deben resolver su propio futuro dando con la respuesta adecuada. Hace 48 años Umberto Eco publicaba su obra Apocalípticos e integrados, para explicar las dos posturas tomadas ante la realidad apabullante de la cultura de masas. Eran “otros tiempos”, evidentemente. Hoy necesitamos otros guías, igualmente inteligentes, que más allá del pesimismo apocalíptico y del optimismo intelectualizado, nos propongan un horizonte real o, por lo menos, cargado con todo el peso de la sensatez ilustrada.

Desde la preocupación acuciante por una juventud, que ha mostrado su indignación de forma clara y que necesita un marco de referencias fundadas en reflexiones de gran calado, propongo las cinco claves que presenta Howard Gardner en su obra Las cinco mentes del futuro. La editorial Paidós ha publicado varios de sus trabajos: La nueva ciencia de la mente, Inteligencias múltiples, Mentes flexibles, La inteligencia reformulada, etc. El año pasado recibió el premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales.

¿Por qué recomiendo asomarse a las reflexiones de este profesor?: por la elemental razón de estar viviendo en una época de cambios colosales, por la necesidad de enfrentarnos inteligentemente a las masas de información en todos los niveles y por la obligación de integrar hechos científicos y tecnológicos como datos y herramientas en el trabajo de cada día.

Esto quiere decir que tenemos que integrar nuevas formas de aprendizaje y de pensamiento en el ámbito profesional, económico, religioso, etc.

H. Gardner es psicólogo y, como tal, propone asumir las cinco capacidades cognitivas que ya empiezan a solicitarse en los candidatos a formar parte de las profesiones requeridas por la que se ha llamado tercera revolución industrial (Jeremy Rifkin). El ha trabajado, y ofrece en este libro, las cinco capacidades cognitivas fundamentales: la mente disciplinada, la mente sintética, la mente creativa, la mente respetuosa y la mente ética.

Las 231 páginas de texto van respondiendo a las interrogaciones centrales, que se deben dilucidar en los ámbitos educativos y profesionales:

¿Cómo conseguir que una persona pueda reunir varias disciplinas, superando el aislamiento de la formación única? El experto, centrado en una única y concretísima especialidad, ha dejado de ser el que tiene más posibilidades abiertas.

Al mismo tiempo, esa persona tiene que ser capaz de sintetizar el aluvión de datos, ofrecidos desde los ámbitos electrónicos de información.  ¿Cuáles son los componentes de la síntesis y cómo conseguir una síntesis interdisciplinar?

La sociedad actual no camina hacia la formación de organizaciones piramidales, en las que se valore la obediencia ciega, sino se necesitan personas que puedan asimilar y entender creativamente una determinada situación. ¿Cómo conseguir un espíritu creador y educarlo a lo largo de toda la vida? Ya nadie debería soñar con una profesión “legitimada” por un certificado fechado en pasadas décadas.

La tolerancia ha dejado de ser una urgencia para que las relaciones interreligiosas discurran por cauces serenos y respetuosos sin alimentar la confrontación. Pero ¿cómo desarrollar una mente respetuosa? Sobre todo, ¿cómo formar una mente capaz de valorar positivamente las diferencias de análisis, criterios, opciones… y escoger el camino mejor, sin enrocarse en el propio?

Y, por fin, ¿cómo incorporar a este proceso múltiple la perspectiva ética y estar atento a las amenazas contra ella? Los referentes éticos no son exclusivamente religiosos, por supuesto. Una sociedad capaz de enfrentarse a los desafíos actuales debe estar poblada por personas capaces de superar su punto de vista personal y “adoptar el punto de vista de un espectador imparcial”, como afirma Peter Singer, citado por Gardner.

La conclusión de esta perspectiva es un resumen breve, didáctico y orientador. Sus palabras finales recuerdan que los seres humanos somos miembros de una comunidad (por ello, tenemos que hacer causa común con nuestros congéneres), en la que podemos sentirnos “vivos”, “clarividentes”, pero no debemos olvidar que somos “vulnerables”, sobre todo si no ponemos cuidado en desarrollar los potenciales “clara y distintivamente humanos”.

¿Esta es la respuesta capaz de neutralizar las malas prácticas de la esfinge? Por lo menos, creo que es una forma de no vivir condenado a elegir entre Hobbes y Darwin

1 comentario:

  1. Me ga gustado esta columna de José Luis, que ya leí hoy en El Correo. Hacerse las preguntas oportunas es la primera condición para encontrar la solución y antes de actuar. Como dijo Ruyard Kipling: "Tengo seis honestos criados que me han enseñado todo lo que sé. Sus nombres son: dónde, qué, cuándo, por qué, cómo y quién."

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