miércoles, 1 de agosto de 2012

Invertir en el futuro

Un artículo de Ana Díaz Álvarez. Icaro Think Tank, publicado en Deia el 22/07/2012





Invertir en el futuro es una de las primeras lecciones que a todos nos han enseñado desde pequeños. ¿Quién no ha dicho en su infancia:   “No quiero estudiar, o no quiero ir a la escuela más”…? ¿Y a quién no le han respondido con un … “hay que estudiar para ser alguien el día de mañana” “… tienes que labrarte un futuro mejor”?; ¿quién no ha escuchado alguna vez eso de  “es más listo que el hambre”? y es que todas estas frases nos  enseñan un conocimiento ya antiguo pero de gran actualidad en el que la necesidad, el saber, el saber hacer, la educación, y visión a largo plazo generan innovación y mejoran el futuro.

¿Nos podemos permitir hoy el lujo de no pensar en el futuro y de no invertir en él? Rotundamente, NO.

Invertir en educación como lo hicieron nuestros padres ha promovido que la nuestra, fuera una de las generaciones mejor formadas. Debemos agradecer la inversión que hicieron no sin grandes sacrificios y austeridad en otros ámbitos domésticos. Otra enseñanza que nos dieron: invertir de forma inteligente en unas cosas y ahorrar en otras significa administrar bien el gasto disponible.

Sin embargo esta visión de futuro parece haberse esfumado por completo de las prioridades de las agendas políticas hoy día, que parecen más preocupadas por responder a criterios de mercado con medidas de austeridad que a responsabilizarse de proponer líneas de inversión que ayuden a regenerar el país con nuevos sectores de actividad estratégicos sobre los que fundamentar un nuevo orden económico  y crear nuevos empleos. No nos podemos permitir el lujo de NO INVERTIR en el futuro. La inversión selectiva hoy más que nunca es necesaria, es estratégica, es urgente.

La inversión debe tener ante todo un objetivo claro. En este caso sería identificar de forma explícita, desde una base experta y cualificada, cuáles son los nuevos ámbitos económicos que se necesitan impulsar en nuestro país y qué competencias y modos de trabajo requerirán. Algunos claros ejemplos que ya se conocen son: energías renovables, sector socio-sanitario, socio-comunitario, biotecnologías, tecnología social, arquitectura e ingenierías sostenibles y un largo etc. Todo ello unido a nuevos  modos de trabajo, a la calidad, al trabajo en equipos.
También existe un gran impulso estratégico en Ciencia y Tecnología, marcado desde la UE,  que deberá desplegarse en los Estados Miembros para incrementar el interés de los jóvenes hacia estas áreas de futuro en donde se podrá desarrollar Investigación aplicada y generar entornos competitivos a nivel mundial .

El gobierno central, los autonómicos, tienen ahora la obligación de apoyar con todos sus medios programas de inversión público/privada destinados a identificar los principales ámbitos de futuro que son parte de su competencia política y estén vinculados a la Estrategia Europea 2020. Hay que invertir para que una vez identificados esos ámbitos, podamos identificar qué competencias se van a requerir y cómo debemos crearlas desde todos los niveles y grados del sistema educativo obligatorio, FP y universitario,  o en los programas de formación continua; es necesario flexibilizar los sistemas educativos para adaptarse a esta nueva realidad. Hay que invertir en programas de formación práctica en las empresas que ayuden a los jóvenes con esas nuevas competencias a ir entrando en el mercado laboral.
Hay que invertir en innovar, en cambiar para salir adelante y construir un futuro a medio y largo plazo con el compromiso responsable de todos, empezando por los Estados Miembros sobre las decisiones Europeas que ya existen en esta materia, de las autoridades regionales y locales y la sociedad civil en general, empresas, sindicatos, organizaciones no lucrativas y ciudadanos particulares.    

Hay que invertir para lograr consensos y diálogo social en torno a una visión compartida, sin la cual no podremos avanzar.

Lo bueno de la crisis es que no te deja otra alternativa que la de innovar para salir de ella. Desde Fundación Novia Salcedo e ICARO Think-Tank llevamos un largo recorrido trabajando con este objetivo pensando en un escenario 2050 que genere un movimiento  hacia adelante positivo y humano. Es el momento.


1 comentario:

  1. Hola, tan necesario como complicado el artículo y contenido "tenemos una sociedad que hasta ahora no se preocupó demasiado por su futuro" un esfuerzo de conciencia colectiva en la innovación, renovarse inmersos en Europa y el mundo, un compromiso social fuerte...

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