sábado, 16 de junio de 2012

Deportistas de elite viven en un mundo donde no hay crisis

Ignoran la palabra “austeridad”. No conocen la crisis, porque viven en otro mundo. Viven en una real sociedad pero no en la sociedad real. Hacen muchos esfuerzos físicos y entrenan duramente en la tierra batida y en el césped, pero aislados de los que no tienen los medios ni la posibilidad de trabajar en un empleo.
“Los caballos de las estrellas”, es el título de un artículo en el periódico El Correo del 15 de Junio. Coches de gran lujo para la diversión de los que viven en el espacio galáctico. La venta de coches de alta gama y de lujo ha subido un 83%, cuando la de coches corrientes ha caído en picado. Los deportistas de elite son buena parte de los clientes de los primeros. El ciudadano “normal” está en el segmento que se va mermando. En el artículo se cita a Javier Díaz, un comercial de vehículos de lujo en Madrid, “Los deportistas de elite y los futbolistas siempre han vivido al margen del resto del mundo”. El Correo da algunos ejemplos.
Cristiano Ronaldo, de 27 años, Deportista Portugués del Año, embolsa cada año unos 30 millones de euros. Según el Wikipedia valía 94 millones de euros a mediados de 2009, en plena crisis económica. Su traspaso del Manchester United al Real Madrid ha sido el más caro de la historia del futbol. Vendió su casa en Manchester por 6,5 millones de euros. No está mal en plena crisis del sector de la construcción. Uno de los coches de Ronaldo es un Lamborghini Aventador que no lo puedes comprar en cualquier concesionario porque vale unos 350.000 €, el equivalente al salario de 10 titulados superiores “bien pagados”. Si lo que dicen en El Correo es verdad, tiene además varios otros coches de marcas como Maseratti, Bentley, Aston Martin… Hay que reconocer que dio una ayuda a las víctimas del tsunami en Indonesia, por un tercio del valor de su Lamborghini, con lo que salió en la foto con los líderes políticos de allí. Seguro que hay jóvenes parados que le animan desde la grada. Sin embargo a otros que le contrarían les hace un corte de mangas que no está en consonancia con sus poses de macho guapo en los spots publicitarios.
Otro es el ídolo tenístico Rafael Nadal con 26 años recién cumplidos. Parece un buen chico, amigo de sus amigos, y un luchador con carácter en la pista de tenis, pero que tampoco resiste a la tentación del lujo. De él dice El Correo que tiene un Kia Ceed de su patrocinador pero “cuando quiere dar rienda suelta a su pasión por los coches saca del garaje su Aston Martin DBS, de 517 CV, con consumos de 16,4 litros a los cien y capaz de ponerse a 307 km/hora. Con él le gusta conducir por las sinuosas carreteras de Mallorca.” Supongo que en Mallorca circulan pocos ciclistas por estas carreteras con poca visibilidad, porque no es probable que Rafa ande con este bólido a la velocidad de una bicicleta. Estos días ha aparecido en el diario 'Le Parisien' la noticia que un hombre ha sido detenido por robar el reloj de Rafa Nadal, valorado en 300.000 euros. No sabía que existen relojes tan caros.
Un bicho raro es el futbolista Samuel Eto’o, cuatro veces futbolista del año en África. Este simpático camerunés está a años luz de sus compatriotas (la mayoría de los estudiantes en Camerún no llega más allá del nivel primario y el analfabetismo sigue siendo alto). A sus 31 años cumplidos sigue siendo uno de los futbolistas mejor pagados, o sea en millones con dos dígitos. Deslumbra con su Hummer de General Motors. Y tiene varios otros coches más. De él dice el periódico que “recupera el asiento de su deportivo cuando necesita levantarse la moral.” Cuenta el camerunés: “Son mi pasión, me alegran cuando estoy decaído. Tengo tantos coches porque también me lo puedo permitir, y que yo sepa, no hago daño a nadie…”
Como los deportistas de elite viven alejados del mundo y de la sociedad, no pueden hacer daño a nadie. Están en la pista o en el césped, separados de las gradas por un murete o unas vallas. Como viven separados, no se les ocurre pensar qué tiene un joven sin trabajo para alegrarse. Quizás piensan que para olvidar sus penas estos jóvenes necesitan a extravagantes ídolos deportivos…

1 comentario:

  1. Recientemente en "El País" http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/05/actualidad/1346865454_319891.html

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