viernes, 6 de abril de 2012

Bajar de la economía con vista del pájaro a la del gusano en la tierra


“Muy a menudo en el entorno universitario los estudiantes sólo consiguen tener una vista de pájaro del mundo que les rodea. Ven un vasto territorio, pero no puede distinguir las partes individuales que componen el conjunto.” Es una frase extraída del discurso que pronunció el Premio Nobel Muhammad Yunus al recibir la Medalla del Liderazgo en el Emprendimiento que le ha otorgado la Universidad de Elon en Carolina del Norte, EEUU, el pasado 4 de abril.
Según cuenta Keren Rivas, Director Adjunto de Comunicaciones de la universidad, durante su discurso Yunus contó la historia de cómo empezó el sistema de microcréditos que le ha dado celebridad y que inició durante sus años como profesor de economía en la Universidad de Chittagong en Bangladesh. En esa época estaba enseñando teorías económicas que eran difíciles de aplicar fuera del aula, donde las personas estaban castigadas por la pobreza y morían de hambre. "Te das cuenta de que esas teorías en los libros de texto se parecen totalmente a historias inventadas ", dijo. "Te da una sensación de inutilidad."

Pero de esa inutilidad vino esta idea de dejar de un lado su conocimiento académico para ser simplemente un ser humano situado entre otros seres humanos. "Lo que puedo hacer", recuerda que se dijo a sí mismo, "no tengo que aprenderlo en una aula." Empezó a ir a un pueblo cercano con un objetivo simple pero potente - ayudar a una persona cada día. Lo que encontró
al salir al mundo era una perspectiva diferente - la vista del ojo de un gusano - que le permitió conectar con la gente real con problemas reales. Fue entonces cuando descubrió que uno de los muchos problemas a los que se enfrentaba la gente en la aldea era la falta de crédito, lo que les hizo depender enteramente de usureros.
Desde esa experiencia, y después de varios intentos de trabajar dentro del sistema bancario normal, decidió financiar un banco que proporciona pequeños préstamos para el autoempleo y el establecimiento de crédito sin necesidad de garantía. Decidió llamarlo el banco del pueblo o banco "Grameen".
Dijo que todas las personas son emprendedoras por naturaleza, pero mientras que algunos pueden beber rápidamente del grifo de esa fuente, otros, como los pobres, se les impide desarrollar el espíritu emprendedor debido a los sistemas rígidos impuestos por la sociedad. Al igual que un bonsái, que no crece alto y no porque la semilla es mala, sino porque está condicionada por su entorno, la gente pobre no puede crecer, porque nunca la sociedad les da el espacio para desarrollarse plenamente.
Yunus desafió a los estudiantes a no ser complacientes con el mundo tal como es y no ver las oportunidades de negocios como simples proposiciones para hacer dinero, sino más bien como una poderosa herramienta para abordar los problemas que afectan a la gente que les rodea. "Hacer dinero puede ser un medio, pero no puede ser un fin", dijo. "El siglo 21 es vuestro siglo. No viváis en el mundo que hemos inventado. Cread un mundo en el que estaréis orgullosos de vivir. "
El siglo 21 es también el de los millones de jóvenes parados en España. Y aunque España no es Bangladesh, ¿No habría que dejar aquí también un poco de la vista de pájaro y salir de los manuales de la economía, para descender a la tierra de los gusanos?

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