domingo, 4 de marzo de 2012

¡No hay que recortar en educación con la disculpa que hay que reducir el déficit!

No son justificables algunos disturbios violentos durante las manifestaciones de los estudiantes estos últimos días. Pero también es violencia “que te saques la carrera y no sirva de nada”, como contesta el estudiante Martí Nogueras, el portavoz de la protesta de la Universidad de Barcelona, en una entrevista de El Correo. Y eso que la Universidad de Barcelona es la mejor clasificada entre las universidades españolas en el ranking mundial QS World University Rankings 2011/2012, que se ha publicado recientemente. La Universidad de Barcelona está en el puesto 176, pero en 2010 estaba en el 148. O sea que ha empeorado su clasificación. Es cuestión de inversión de dinero y también de calidad, que las dos cosas no son lo mismo pero hay una interdependencia. Porque dinero hace falta para conseguir calidad. Por mucho que se pueda cuestionar estos rankings, algo demuestran y el mundo los tiene en cuenta. Reducir el déficit de los gobiernos es una medida de corto plazo pero recortar en educación tiene efectos a medio y largo plazo.  Tampoco hay que reducir el gasto en la formación porque el mercado va mal. En su columna de hoy domingo en El Correo, Daniel Innerarity (1) acierta cuando dice que “El mercado no gestiona bien los bienes colectivos ni es capaz de tener en cuenta el largo plazo. Hay bienes comunes (educación, sanidad, medio ambiente…) que son esenciales para una sociedad y que debe ser accesibles a todos sus miembros, independientemente de sus ingresos y sus capacidades.” Si es que tienen la suerte de tener ingresos y tienen medios para adquirir capacidades. Mientras tanto vamos poco a poco hacía los 6 millones de parados, la mitad jóvenes…

Volviendo a la universidad. La calidad de las universidades es un barómetro del nivel cultural e intelectual de un país. Y la cultura no es solo conocer el pasado. Es bueno conocer el pasado, sobre todo para aprender de los errores. No nos podemos limitar a contemplar los majestuosos monumentos de siglos pasados. El pararse en admirar el pasado sin pensar en el futuro es como mirarse al ombligo cuando no se sabe mirar más lejos que la punta de la nariz. Cité al estudiante Martí Nogueras con una frase negativa. Pero este estudiante no tiene una actitud negativa cuando dice “Somos universitarios y, por encima de todo, hay que estudiar, por mucho que sirva de nada”. ¿Qué ponen los líderes de esta sociedad para equilibrar la balanza con la voluntad y el deseo de este estudiante? No es un orgullo mundial estudiar en una universidad española, aunque sea la primera española.  Estamos y queremos estar en Europa, pues miremos a lo que pasa en Europa. ¿Cómo van las universidades de nuestro entorno europeo? El ranking QS nos lo indica.
(Universidad de Cambridge)
Entre las 100 primeras universidades en el ranking mundial hay (entre paréntesis el puesto en el ranking de 2011 y de 2010):

·         19 Universidades británicas: Cambridge (1/1); Oxford (2/2); Imperial College London (6/7); University College London (7/4); Edinburgh (20/22); King’s College London (27/21); Manchester (29/30); Bristol (30/27); Warwick (50/53); Glasgow (59/77); London School of Economics (64/80); Birmingham (67/59); Sheffield (72/69); Nottingham (74/73); Southampton (75/81); Leeds (93/85); Durham (95/92); York (96/88); St Andrews (97/95)

·         4 Universidades alemanas: Ruprechts-Karis-Universität Heidelberg (53/51); Technische Universität München (54/58); Ludwig Maximilan Universität München (62/66); Freie Universität Berlin (66/70)

·         3 Universidades suizas: ETH Zürich (18/18); École Polytechnique Fédérale de Lausanne (35/32); Ginebra (69/71)

·         3 Universidades neerlandesas: Amsterdam (63/56); Utrecht (80/83); Leiden (88/82)

·         2 Universidades francesas: École Normale Supérieure de Paris (33/33); École Polytechnique Paris Tech (36/36)

·         2 Universidades danesas: Copenhague (52/45); Aarhus (79/84)

·         2 Universidades suecas: Uppsala (83/62); Lund (86/72)

·         1 Universidad belga: Katholieke Universiteit Leuven (68/86)

·         1 Universidad finlandesa: Helsinki (89/75)

·         1 Universidad irlandesa: Trinity College Dublin (65/52)

Entre las 100 primeras, ninguna española. En el rango 100-200 hay una, la citada Universidad de Barcelona. En el rango 200-300 hay dos, la Autónoma (222/213) y la Complutense (253/269) de Madrid. En el rango 300-400 hay 4: la Universidad Pompeu Fabra (308/336); Universidad Carlos III de Madrid (347/-); Universitat Politécnica de Catalunya (373/-); Universidad de Navarra (375/353). Luego hay 4 en el rango 400-500 de Madrid, Galicia, Castilla y León y la Comunidad Valenciana. Está claro que estar en los 100 primeros no tiene que ver ni con el idioma del país ni con su tamaño en población.

Estos rankings no cambian drásticamente de un año para otro. Cuesta tiempo y esfuerzo (también esfuerzo financiero) para subir y estar arriba, y para mantenerse arriba. Por eso no hay que perder el tiempo. ¿Qué prioridades tiene el país? ¿Qué capacidad profesional tienen nuestros políticos para fijarlas? Cuando llegan las elecciones, nos mandan a casa listas de nombres de candidatos, que la mayoría ni conocemos, salvo los primeros de la lista, por ser los de siempre. En los folletos no hay currículos que demuestren su capacidad profesional para gestionar un país. Basta con decir que han estudiado derecho, políticas, sociales o hasta ingeniero. Con currículos así ningún empresario contrataría a nadie. ¿Sirve para algo que luego contraten ejércitos de expertos? A los expertos hay que saber preguntarles y saber  entenderlos. Porque, ¿Qué haces si dos de tus expertos se contradicen?

Ya pueden salir los estudiantes a la calle para protestar, tienen toda la razón. Pero sin quemar contenedores, aunque contengan basura.

(1)Daniel Innerarity es catedrático de filosofía política y social, investigador Ikerbasque en la Universidad del País Vasco UPV/EHU y director del Instituto de Gobernanza Democrática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada