lunes, 23 de enero de 2012

La difícil participación en la democracia - El ejemplo de Croacia, pero no es el único


El artículo Cooperar sin perder la identidad, de Federico Solana, fue escrito antes de saber el resultado del referéndum en Croacia sobre su integración en la UE, pero tiene mucho que ver.

En El Correo de hoy, 23 de enero, leo, “Como ya anunciaban los sondeos, los croatas dieron su apoyo mayoritario al ingreso de su país a la Unión Europea y el sí (66%) ganó ampliamente al no (34%) en el referéndum celebrado ayer, que tuvo una participación del 44% del censo. La crisis del euro y las enormes dificultades que ha generado la negociación de la adhesión a la UE -sobre todo en el ámbito de la reforma del Estado y la lucha contra la corrupción- provocó que los votantes acudieran a las urnas sin demasiado entusiasmo.”

Solo el 44 % participó. ¿Qué valor tiene este referéndum? En realidad solo el 29% del censo electoral votó a favor y 69% votó en contra o se abstuvo. ¿Qué valor tiene esta aparente mayoría de 66%?

A través de Bloggingportal.eu, el portal de blogs europeos (del que nuestro blog también forma parte), me enteré de un artículo de un croata, Fitch. F. Rich, en su blog “Hello Europe, it’s Croatia calling”. Fitch. F. Rich se define a sí mismo como “un joven intelectual croata de derechas, autor y activista político interesado en las políticas de Croacia y de la UE.” El título del artículo: “EU referéndum: Don’t know – don’t care” (“Referendum de la UE: “No conozco – no me importa”), que refleja el ambiente. Pensaba que era de interés traducir íntegramente el artículo (además no es largo):

“Los resultados del referéndum son claros - ¡Croacia ha elegido a Europa! Dos tercios de los votantes croatas votaron "Sí" en el referéndum de hoy sobre la adhesión del país a la UE. Exactamente 22 años después de aquel día histórico en el que la delegación croata abandonó el Congreso de la Liga de los Comunistas Yugoslavos en el Centro Sava de Belgrado, los croatas optaron por entrar en una nueva asociación supranacional. El tiempo dirá si esto fue una buena elección.

¡Pero lo más preocupante es una participación de tan sólo alrededor del 44 por ciento! Aunque nadie esperaba que fuera más del 80 por ciento como en 1990, cuando el referéndum sobre la independencia se llevó a cabo, las encuestas habían predicho casi unánimemente algo entre el 60 y el 70 por ciento. 45 Es bastante bajo para una decisión crucial como este.

Sin embargo, la participación electoral de hoy ha enviado un mensaje muy importante a la élite política croata. La gente no es feliz con las cosas que se manejaron durante el proceso de adhesión y la campaña del gobierno pro-UE. No se les informó adecuadamente debido a la falta de debate y la apatía es bastante visible en todos los rincones del país. Que el 55 por ciento optó por quedarse en casa o caminar bajo el sol en lugar de utilizar su derecho democrático a votar en un referéndum de gran importancia para su país es un hecho que bastante muestra el estado de la nación. Apáticos e indiferentes, eso es lo como los croatas se ven y se sienten estos días.
Pues, el 29 por ciento del total de electores en Croacia ha tomado esta decisión fundamental en nombre de todo el país. A pesar de todo es legal y los que se quedaron en casa son los primeros en tener la culpa, pero la legitimidad ya ha sido suscitada por los euroescépticos. Pero la verdadera pregunta es si somos lo suficientemente maduros como sociedad para aceptar estos resultados y seguir trabajando por nuestro país en las nuevas circunstancias. Soy un poco escéptico en este caso.

El hecho es que la mayoría de los ciudadanos croatas no sabe mucho sobre la UE y actuó en consecuencia, mostrando también a la clase política que no se preocupan por ellos. No saben - no les importa, así de simple. ¿Y quién puede culparles? La herencia totalitaria comunista todavía impide que muchos de ellos sean políticamente pasivos, que es algo que los políticos aprovechan, en lugar de que sean activos y progresistas.

Por lo tanto, la lección del día es que si le preguntaras a un croata medio si está a favor o en contra de la UE, la respuesta que probablemente oirías es "no me importa".”

Esto no pasa solo en Croatia. “Participar” es un verbo con dos direcciones. Si queremos ser demócratas, debemos mostrar voluntad de participar. Y que los líderes políticos nos dejen participar de verdad. Hay una brecha que hay que cerrar.

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