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jueves, 29 de diciembre de 2011
La Responsabilidad Social Empresarial y la Ética. ¿Debe la RSE ser una obligación, o es voluntaria?
viernes, 23 de diciembre de 2011
¿Qué Europa queremos?
La situación actual no es una crisis de la deuda. Las deudas son expresión y consecuencia de una crisis política.
Beck denomina a nuestra sociedad una “sociedad en riesgo”. Con riesgo, Beck se refiere a la anticipación de una catástrofe en el presente – una profecía autodestructiva. Vivimos continuamente enfrentándonos al riesgo de conflictos y catástrofes; no porque una catástrofe es necesariamente más probable que en anteriores tiempos, sino porque el mundo está más interconectado. Esta interconexión es nueva; la globalización, lo cosmopolita.
Las instituciones con las que operamos ahora se quedan rezagadas al enfrentarse a los retos que propone esta interconexión; se vuelven volátiles porque son incapaces de determinar “de dónde viene el viento”. Es decir, qué está pasando y cuáles son las tendencias de fondo de la sociedad. Beck está considerado una persona capaz de detectar estas tendencias.
Nuestra sociedad en riesgo pertenece a “la segunda modernidad” o “la modernización reflexiva”. Vivimos en una época de consecuencias secundarias en la cual las decisiones tomadas a lo lejos nos afectan directamente. Lo que está pasando en Europa, en este momento, la crisis del euro, o el “Chernóbil de los mercados financieros”, es un claro ejemplo de esto. Beck no deja
de resaltar que es una crisis en toda regla, pero también subraya que Europa ha vivido y sobrevivido a cosas peores. Estamos acostumbrados a que las cosas vayan siempre a mejor, pero si echamos la mirada hacia atrás vemos que Europa ha sido, generalmente, un continente de conflictos y crisis. No ha sido hasta el siglo pasado cuando las cosas empezaron a ir mejor. Sin embargo las crisis no son del todo negativas; pueden ayudarnos a encontrar el camino para enfrentarnos al nuevo paradigma, en este caso el paradigma de las consecuencias secundarias. La crisis de Europa es también la posibilidad de Europa. En realidad Europa siempre está en crisis. Europa es crisis. Pero la crisis es un motor de cambio y aunque la crisis que estamos viviendo nos está llevando a una politización de esta sociedad en riesgo, también puede tener una función integradora. Beck nos dice que lo necesario para ambos, salir de la crisis y para que funcione Europa, es la cooperación. La crisis viene a ser una presión integradora: no cabe más que cooperar.
Así pues, enfrentándonos a la pregunta de que si las cosas se pondrán mal de verdad, si volveremos a una situación parecida a la de los principios del siglo XX, Beck opta por cambiar el enfoque. Dedica su charla a otra cuestión: ¿Cómo puede Europa garantizar a sus ciudadanos paz, libertad y seguridad en la actual sociedad de riesgo?
Para contestar se plantea tres preguntas:
1. ¿Por qué es necesaria Europa?
2. ¿Existe una nueva lógica de poder en Europa?
3. La solución: ¿Cómo crear una europeización desde abajo – una Europa de y para los ciudadanos?
Primero: Por qué es necesaria Europa?
La Europa actual es un plato de huevos revueltos – si intentas separar las claras de las yemas fracasarás.
El origen de esta metáfora es la globalización, palabra que normalmente se asocia con lo económico – con una fuerza globalizada del capital. Pero la globalización consiste también de dinámicas culturales y políticas. En su esencia se trata de una interconexión que atraviesa fronteras – el hecho de que haya surgido una interdependencia global.
Por lo tanto los riesgos que vivimos también son de nivel global: Decisiones tomadas a una larga distancia afectan a nuestras vidas directamente y “el otro global” (“the global other”), que hasta ahora había estado excluido de nuestras vidas, está llegando a formar parte de ellas. Beck llama este fenómeno cosmopolitización, algo que afecta a la vida de las personas aunque ellas quieran o no. Es una mezcla de políticas a nivel local, regional, nacional, internacional y global. Es decir, la política interna y externa de una entidad geográfica ha llegado a ser inseparable; es un plato de huevos revueltos.
Beck nos dice que no existe respuesta ni solución a la problemática del riesgo global a nivel local, regional o nacional ya que todos los problemas hoy en día están interconectados entre sí: Hace falta una cooperación que atraviesa las fronteras geográficas y los niveles políticos.
Y es en esta solución que se encuentra también el núcleo del conflicto: La entidad geográfica operacional del pasado, el estado nación, ya no tiene sentido, pero la mayoría de las personas y los estados siguen con este esquema mental. Lo que propone Beck es cooperar, pero sin perder la identidad y soberanía de la nación, sino fomentar estos en relación a la cooperación con otros.
A lo que aspira Beck es efectivamente a la cosmopolitización. Esto significaría el tener raíces y alas a la vez. Es decir mantener tu identidad (nacional), pero también incluir al otro en tu propia identidad.
Esto en principio suena a utopía… Pero Beck nos dice que la verdadera utopía sería (mantener) el nacionalismo tal como se practica hoy en día. Es una manera retrocedora de pensar; no responde a los desafíos de hoy.
A raíz de esta cuestión Beck habla de dos maneras de entender la política y la integración Europea desde el punto de vista del nacionalismo:
1. Como una forma de federalismo que da lugar a un super-estado federal.
2. Como una forma de “intergobernalismo” que despliega en una federación de estados.
Ambos modelos impedirían la integración europea y son esencialmente anti-Europeos ya que Europa, en su esencia, es diversidad. Esto supone que no podemos quedarnos (conceptualmente) al nivel nacional ya que las categorías nacionales hacen imposible el concepto de Europa.

Esta es una problemática observada incluso en las mismas ciencias sociales; las que supuestamente deberían deconstruir los paradigmas que nos engloban. Se trabaja desde un “nacionalismo metodológico”, es decir enfocando los temas de estudio en entidades nacionales. Muchas veces esta delimitación tiene sentido, pero muchas veces no lo tiene. El siempre comparar entidades nacionales no puede captar la “interconectidad” de los sujetos de estudio de hoy en día; los que forman parte precisamente de la modernidad reflexiva.
Según Beck el modelo europeo no se basa en el nacionalismo, sino en la ley europea. Pero son los estados nación quienes se encargan de la aplicación de esta ley, ya que la burocracia central europea es pequeña. Este modelo implica entonces una gran variedad de interpretaciones de la ley europea y la consecuente diversidad de prácticas de la misma.
Ya que las diferentes estados nación europeos se están enfrentando una vez más a una crisis común, como otras veces en el siglo pasado, los políticos siguen insistiendo en que Europa es una “comunidad de destino común” (“community of fate”). Es decir, estamos todos en el mismo barco y dependemos el uno del otro para seguir navegando, más que nada para salvar el futuro de nuestros jóvenes, destaca Beck.
Entonces, ¿cómo se puede resolver los problemas globales actuales? ¿Cómo nos enfrentamos a la crisis y sus consecuencias que aunque tengan raíces lejanas a las personas nos afectan a nivel local, nacional y comunitario? La respuesta, dice Beck, no es crear una estructura de poder universalizada y centralizada, sino que lo global tiene que ser parte de las instituciones locales.
Segundo: ¿Existe una nueva lógica de poder en Europa?
Esta pregunta hace referencia al papel que está jugando Alemania durante la crisis del euro.
Subraya que en el mundo de hoy existe una nueva gramática de poder con el riesgo mundial como un elemento básico de la sociedad. Recordamos que el riesgo se refiere a la anticipación de una catástrofe en el presente.
El riesgo global socava entonces las instituciones que intentan controlar este mismo riesgo, ya que las instituciones a nivel nacional tal como están construidas no son capaces de controlar el riesgo a nivel transnacional o global. Un ejemplo de esto es la actual crisis del euro: como no ha sido previsto no existe ninguna respuesta por parte de las instituciones, y por lo tanto el poder se está desplazando a los estados nación más poderosos.
Beck postula por lo tanto que la nueva lógica de poder, las nuevas dinámicas en Europa, no son fruto de un “alemanización”, sino de una nueva dinámica de clases a nivel internacional. Se trata de una nueva estructura de poder consistente de países prestamistas y países prestatarios. Por lo tanto los comentarios que han circulado sobre un devenir de un “cuarto reich” alemán son un disparate – se trata de una nueva dinámica económica, no una resurrección de la Alemania militar.
Esta misma dinámica económica, nos comenta Beck, también está redefiniendo la conceptualización del euro en la cultura alemana. El Deutsche Mark fue un componente importantísimo en la reconstrucción de la nación alemana después del Tercer Reich, y la resistencia contra el euro fue fuerte. Con las dinámicas actuales se está notando un cambio de los sentimientos hacia el euro; el euro se ve ya como algo alemán, algo que forma parte de la nación alemana. Así entendemos como la moneda también forma parte de la identidad nacional y comunitaria, ilustrado por una cita de Angela Merkel: “El precio para los países prestatarios es su soberanía nacional y su dignidad.”
Beck postula por lo tanto un porvenir que supone una división de poderes en Europa (y a nivel global) según dos ejes:
1. Los países que tienen el euro y los países que no lo tienen.
Los países que no tienen el euro serán espectadores en las dinámicas de poder; irrelevantes a pesar de estar interconectados con los otros países por ser miembros de la UE. Un ejemplo claro es el Reino Unido, que cada vez se encuentra más marginada de las tomas de decisiones en Bruselas.
2. Los países prestamistas y países prestatarios.
Los países que financian los fondos de rescate, y los países que reciben paquetes de rescate económico.
Estos dos ejes forman una nueva “estructura imperialista”. Por el lado positivo es posible que a través de ésta nueva estructura se pueda superar el bloqueo actual en la toma de decisiones en la UE. La práctica actual de la comisión europea consiste en que las decisiones tienen que tomarse a través de un consenso entre los 25 estados miembros. Convencer a 25 entidades nacionales que vean un asunto de la misma manera no es sólo imposible, sino que se trata también, según Beck, de un sistema no democrático: Porque la democracia también se trata de decir no; decir no también es tomar una decisión.
Por lo tanto, en el futuro:
• Veremos una comunidad de dos velocidades: Sólo los miembros de la zona euro tomarán parte de la toma de decisiones, los no miembros serán irrelevantes.
• Habría que plantear la pregunta de si necesitamos un gobierno económico.
Viendo la actual paradoja, una “Europa sin europeos” en el cual los movimientos cívicos se oponen a Europa, habría que encontrar la forma de construir la Europa de los ciudadanos.
Tercero: La solución: ¿Cómo crear una europeización desde abajo – una Europa de y para los ciudadanos?
La crisis del euro no es entonces sobre economía, sino sobre crear Europa desde abajo. Los mecanismos integradores de la UE no han terminado de funcionar completamente y por lo tanto habría que aprovechar este momento de crisis, de cambio, para ampliar y ahondar la democracia.
Beck postula cambiar ambos la estructura y el mismo nombre de la Unión Europea y crear la Comunidad Europea de Democracias (CED). Esta Comunidad consistiría de una democracia directa en el cual las personas votarían directamente al presidente de la Comisión Europea para así fomentar una mayor implicación de las personas en la Comunidad Europea.
Beck menciona que aunque se han hecho intentos en torno a este tipo de acciones, por ejemplo a través del intento de una Constitución Europea en 2004, estos no han dado los frutos deseados. Para la nueva democracia europea habría que, por ejemplo, implementar un único día para las elecciones y un quórum de participación para poder determinar la validez de las mismas. También menciona que uno de los primeros desafíos para abordar en esta nueva Europa sería el futuro de la sociedad europea: Rescatar a los jóvenes tendría un coste muy inferior a los rescates bancarios, y si sería lo que podría salvar a una Europa en proceso de envejecimiento.
En resumen:
Según Beck habría que crear una nueva constitución, remarcar y renombrar Europa. Para un cambio de paradigma se necesitaría un nombre nuevo. La nueva Europa no puede ser una democracia nacional, sino una democracia que combine y contenga las diferentes democracias nacionales. Sería una Comunidad Emergente de Democracia que involucre a todos sus ciudadanos.
miércoles, 21 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
Las ideas de Václav Havel, eminente político, escritor y dramaturgo checo
viernes, 16 de diciembre de 2011
Informe Oivallus
Que es Oivallus? Durante los últimos tres años, el proyecto Oivallus ha analizado (como hemos visto también con otras organizaciones e instituciones públicas) las competencias que se requerirán en 2020 en el ámbito laboral y la manera en que deben ser desarrolladas. Así mismo, cómo introducirlas en el ámbito educativo.
Para llegar a estos resultados se han desarrollado debates dónde se ha contado con una docena de empresas, instituciones académicas, profesores y otros expertos.
Traemos este Informe a nuestro Blog ya que Finlandia es un modelo educativo, valga la redundancia modélico, a tenor de los resultados de los últimos años de los informes PISA.
La hipótesis de trabajo del proyecto Oivallus para el mencionado horizonte temporal es que, la vida profesional estará más conectada en red que ahora y que será necesario el desarrollo de todo el potencial creativo, un aspecto que obviamente deben estar anticipando ya las instituciones educativas.
“La educación que debe promoverse es aquella que favorece la creatividad adoptando métodos del mundo laboral, experimentando con otros sin el temor a cometer errores”. Esta es la razón por la cual las conclusiones del informe se focalizan en las competencias que favorecen los procesos de aprendizaje y trabajo en equipo, y que definen de la siguiente manera:
- Network skills
- Global skills
- Business competence
- Technology competencente
- Environmental competence
- Service competence
- Design thinking
En la actualidad trabajo se realiza en torno a proyectos, con múltiples combinaciones de competencias, una tendencia que se incrementará en el futuro. Las instrucciones específicas dentro de los entornos laborales ya están siendo reemplazadas por orientaciones y el nivel de abstracción de los objetivos se incrementa. Cada vez más son los propios trabajadores los que necesitan definir el contenido de sus tareas y las reglas de su trabajo, un aspecto que sólo puede ser creado desde la colaboración con otros.
Y las tareas dentro de los ambientes laborales pasarán de rutinarias a variables, de guiadas desde arriba a autoguiadas, de nacionales a internacionales, de conservadoras a creativas, desde circunspectas a experimentadoras,…
Para Oivallus, el futuro del mundo laboral, o más bien del desempeño dentro del mismo, se parecería a una improvisación de Jazz.
Según la definición de wikipedia: el Jazz es la música que incluye cualidades como el “swingning”, improvisación, grupo de interacción, desarrollo de “una voz individual” y ser “abierto” a diferentes posibilidades musicales.
Siguiendo la metáfora del Jazz, en un buen equipo de trabajo los métodos y las reglas han sido, primero pactados entre todos y posteriormente aprendidos y practicados.
Para ello la comunicación interna es crucial y el rol del líder del equipo variará en función de las diversas situaciones que se le presente al equipo.
Volviendo al listado de competencias que nos plantean, obviamente encontramos a pocos trabajadores que puedan combinar tantas competencias, por lo que es el mecanismo para poder contar con todas ellas son los equipos de trabajo.
En un equipo de trabajo, alguien es el creativo, el que tiene la idea original, pero generalmente es junto al resto de los miembros del equipo como las ideas se refinan un pueden llegar a ser comercializadas. Por eso el combinar personas con diferentes competencias en un equipo es crucial para el éxito.
Para los participantes en el proyecto Oivallus estas no son fortalezas habituales en Finlandia y deben ser enfatizadas en las instituciones educativas más sistemáticamente de lo que viene siendo habitual. (¿Qué podríamos decir nosotros de nuestro entorno inmediatos?)
Básicamente habría dos factores que están íntimamente relacionados y que deben ser incluidos en el futuro de la educación: la creatividad y el emprendizaje. El trabajo en grupos es el mecanismo que impulsa el desarrollo de ambos.
El futuro del mundo laboral requiere un modelo T:

Las propuestas de solución de este informe para el futuro de la educación están basadas en dos ideas principales: Cómo converger los caminos de aprendizaje en las escuelas con los caminos de trabajo en el futuro, y cómo la educación puede motivar el aprendizaje de competencias básicas y desarrollarlas.
El denominador común en los mensajes surgidos de los debates sobre los diferentes caminos de aprendizaje y enseñanza es que deben incluir más cooperación en el ámbito laboral, experimentando, testeando y también cometiendo errores. Con el objetivo de llegar al mejor equilibrio entre las maneras de aprender sin sustituir lo nuevo por lo viejo.

Para los participantes en el projecto Oivallus, en la escuela finlandesa actual el error radica en que las actuales asignaturas están fragmentadas y no relacionadas las unas con las otras.
La educación que va más allá de las asignaturas específicas puede ser una solución para educar en el modelo T que se necesita en el mundo laboral.
Según Maaretta Tukiainen, una de las participantes en los debates que ha estudiado los procesos creativos y el espacio, en los procesos educativos es básico utilizar diferentes métodos de aprendizaje, pero también es necesario desarrollar diferentes espacios de aprendizaje. El desarrollo de espacios creativos, del papel de la tecnología y la virtualidad son aspectos que también deben incorporarse en el aprendizaje diario.
Finalmente, un último aspecto que nos señalan y que es adecuado recoger en este resumen es que, internalizar la cultura del trabajo en equipo requiere dos cosas: que los alumnos trabajen juntos y que vean que el trabajo en red también es un hábito para sus profesores.
martes, 13 de diciembre de 2011
Aprender a Cooperar
El mundo actual solamente saldrá de la crisis en que está sumido si todos tomamos una postura activa de transformación personal y social a todos los niveles. Todos y cada uno. Esta tarea de transformación es de tal calado que nos obliga a cooperar con otros, no solo con los iguales sino también con los distintos. Nos enfrentamos a un gran reto para el que no nos han preparado y para el que no nos queda otra alternativa que aprender, aprender a cooperar.
Este aprendizaje es necesario y así lo dice el Informe para la educación en el siglo XXI, conocido como Informe Delors, que el Presidente de Unesco, Federico Mayor Zaragoza, encargó a medidados de los años 90 a una comisión de sabios presidida por Jacques Delors. Las recomendaciones de aquel documento conservan todavía una gran actualidad y los cuatro pilares que en el se definen, que son aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser, tienen hoy una agenda de enormes desafíos a los que enfrentarse. Hace unos días el Sr. Delors ha sido merecidamente homenajeado en Donostia por su protagonismo en este Informe y lo celebramos.
Los cuatro pilares mencionados son importantes, pero el aprender a vivir juntos es, tal y como yo lo veo, el que en este momento puede darnos mayores oportunidades de avance para que personas, organizaciones y sociedad alcancen un mundo más justo y sostenible para todos.
" Vivir juntos implica desarrollar la compransión del otro y la percepción de las formas de interdependencia - realización de proyectos comunes y estar preparados para tratar los conflictos - respetando los valores del pluralismo, la comprensión mutua y la paz". Construir juntos un "futuro común" significa desarrollar las capacidades necesarias para identificarlo y ponerle atributos y metas que nos ilusiones a todos. ¿Cómo lo haremos? Iniciando una travesía que nos permita abordar más efectivamente la cooperación, una travesía en la que estemos dispuestos a aprender y a desaprendernos de lo que nos frene.
El trabajo en equipo es parte importante de esa andadura, ya que supone avanzar de un estadio en el que nos encontramos como colecciones de individuos, a convertirnos en miembros de equipos que trabajan juntos para conseguir retos complejos. Los equipos generan alta interdependencia entre sus miembros en torno a objetivos y resultados, ideas, aportaciones diversas, sentimientos y comportamientos que se complementan. Formar equipos conlleva que cada miembro tiene que salir de su propio esquema mental, para construir con los demás una nueva perspectiva. El trabajo en equipo es, a la vez, algo profundo, porque supone dar respuesta a una opción ética fundamental, que es la que opta en la vida cada uno de sus miembros cuando se pregunta: ¿Colaboro de verdad con otras personas para buscar una respuesta compartida a los intereses de todos, o aprovecho la situación para ganar a costa de lo que pierden otros? Es la opción por una solución ganar-ganar, frente a la solución de suma 0: Yo gano lo que otros pierden.
Sigo con enorme interés esta época actual que nos toca vivir y pienso, ante todo, en el largo plazo, en el 2050 cuando las generaciones que han nacido en el cambio de siglo tomen el relevo. Veo que les toca entrar en un mundo con escasas expectativas de trabajo y grandes dosis de incertidumbre como resultado del cambio de era que estamos viviendo. Compartimos sus sueños, y constantemente tenemos que recordar el deber y la responsabilidad que todos y cada uno de nosotros tenemos de preparar y construir juntos un futuro mejor para ellos, más sostenible y más justo para todos.
Solo podemos hacerlo cooperando con otros. Todo nuestro empeño este año ha ido dirigido a dar con las claves que lo posibiliten. En la actuación y en la reflexión hemos identificado que el aprender a cooperar es una de esas claves y en el trabajo en equipo hemos encontrado una herramienta eficaz que nos servirá para alcanzarla. Estamos en ello. Si comenzamos por las personas y las organizaciones iremos transformando poco a poco nuestra sociedad. Desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo.
sábado, 10 de diciembre de 2011
jueves, 8 de diciembre de 2011
Estamos divididos. ¿Por qué sigue creciendo la desigualdad?
Durante las últimas tres décadas, la brecha entre ricos y pobres no ha hecho más que crecer, y ha llegado a un máximo. Las diferencias salariales han aumentado y los ingresos de los hogares han crecido de forma desigual en una gran mayoría de los países de la OCDE. Y esto ocurrió en un periodo de crecimientos económico y de empleo sostenidos. Es lo que dice un informe de la OCDE de Diciembre 2011, "Divided We Stand: Why Inequality Keeps Rising", analiza las principales fuerzas que subyacen en estos desarrollos y concluye que los gobiernos deben actuar con rapidez para combatir esta desigualdad.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
Innovación para un envejecimiento activo y saludable
Un área por la que Euskadi está apostando, como nos señalaba Olga Rivera, Viceconsejera de calidad, investigación e innovación sanitaria, al recordarnos que el Centro Nacional de Envejecimiento será una realidad en Miramón en los próximos años.
En la mesa de retos y oportunidades tuvimos la oportunidad de escuchar de primera mano, de especialistas en el sector, las ventanas que se nos abren en este campo en los próximos años.
José Javier Yanguas de Ingema nos recordó que no solo la vejez sino las enfermedades crónicas van a suponer un nuevo mercado de oportunidades empresariales y que, al contrario de la UE, desde Ingema no consideran (para la búsqueda de estas nuevas oportunidades) que la cronicidad sea una cuestión asociada exclusivamente al envejecimiento.

La cronicidad causa el 80% de las intervenciones en salud, dos tercios del gasto sanitario y causará 3 de cada 4 muertes en 2020. Para abordarlo la tecnología no es la única área por desarrollar sino, en especial, la prevención, atendiendo a los 4 factores de riesgo que están detrás del 70% de las enfermedades crónicas: Tabaco, obesidad, una dieta pobre y la falta ejercicio.
Su estrategia para afrontar el reto de la cronicidad en Euskadi se basa en 3 puntos: pacientes, organización, tecnología. Para Ingema es en esta última donde están las oportunidades de negocio: Historia clínica unificada, e-pilotos, centro multicanal, telecuidados, receta electrónica,…
Por otra parte es necesario recordar que el envejecimiento no es sinónimo de dependencia, pero sí de variabilidad interindividual, por lo que cualquier aproximación a la cuestión debe ser global, transversal e interdisciplinar.
Las oportunidades que el Sr Yanguas observa para Euskadi radican en:
- Tenemos buena investigación en la materia.
- Buena inserción en este ámbito profesional.
- Importantes empresas tractoras.
Por su parte en Sr. Shabs Rajasekharan, desde IK4, realizó una interesante aportación sobre cómo desde la tecnología se puede abordar este nuevo reto y las características de este nuevo mercado (sin olvidad que la tecnología es parte de la innovación pero no lo es todo).
Rajasekharan observa tres barreras de entrada en este sector:
1. Se trata de un mercado no abierto.
2. Aún hay falta de apoyo al prescriptor.
3. Y nos encontramos con resistencias del usuario final.
Así mismo, y en general, hay una falta de conocimiento de si las inversiones realizadas tendrán un retorno.
Desde IK4 también son de la opinión de que la colaboración multidisciplinar puede ayudar a superar estas barreras.
Finalmente Josemi Azkoitia de Tecnalia, también reforzó esta idea del envejecimiento activo como una de las áreas con mayor potencial de innovación y de mercado. Como ejemplo nos menciona que las empresas farmacéuticas saben esto y ya el 76,1 del negocio de nuevos fármacos está ligado al envejecimiento.

Otro dato relevante es que para 2020 se esperan 6000 nuevos empleos sociales en Gipuzkoa (lo que supondría un universo de empleados como CAF y Orona juntos).
Pero además el cambio demográfico va a impulsar sectores más allá de los asistenciales como pudieran ser la industria tecnológica, la industria biomédica, la construcción, los seguros, el ocio, el turismo, la alimentación,…
Todo esto implica, al igual que mencionaban los otros dos ponentes, una oportunidad multisectorial. Y nos subraya en su opinión las 5 claves que nos dan fiabilidad a las exposiciones presentadas.
1- La envergadura del fenómeno es ya incuestionable, y adquirirá cada vez mayor peso en las agendas políticas.
2- Hay un cambio de perfil sociológico en la vejez (generación de los Beatles, mayo 68, los desarrolladores de internet,…) del que debemos ser conscientes, para adaptar los productos y servicios a los requerimientos de las personas mayores.
3- No es una conjetura y no hay voces que pongan en duda el fenómeno.
4- Para abordar el reto será necesario desarrollar una nueva economía multisectorial.
5 – En Euskadi nos situamos a “un metro de ventaja” de regiones de nuestro entorno y el objetivo debería ser tratar de sacar una distancia de dos metros.
Este último ponente nos aportó dos recomendaciones finales dirigidas especialmente a las personas interesadas en emprender en estos ámbitos: antes de escribir cualquier propuesta visitar el departamento de Sanidad e Innovación con el objetivo de beber de primera mano los requerimientos de la región en el área, y segundo, para cualquier diseño poner a las personas usuarias en el centro del mismo, sino, podemos encontrarnos con que a los potenciales usuarios no lo van demandar ni les va a interesar.
lunes, 5 de diciembre de 2011
Libro Blanco de la Iniciativa Emprendedora
Para realizar esta investigación, el equipo del Instituto de Iniciativa Emprendedora de Esade encargado del proyecto, ha realizado una encuesta a más de 7000 jóvenes españoles a través de la red social Tuenti, y diversas entrevistas a expertos destacados en este campo.
Recordamos que el Objetivo de la Fundación Príncipe de Girona es el de trabajar para los jóvenes en aquellos aspectos críticos para su futuro, como son: educación, empleabilidad, gestión del talento o la iniciativa emprendedora. Esta última identificada como fuente de generación de oportunidades profesionales para los jóvenes, creación de empleo y crecimiento.
Volviendo al Libro Blanco, las conclusiones de la investigación se centran en 3 factores estructurales que se consideran clave para la promoción de la iniciativa emprendedora en España: el fomento de la cultura emprendedora, la formación en emprendimiento y la financiación de las nuevas iniciativas.
No nos vamos a detener en la metodología del estudio, que pueden ver aquí. Pero si en algunos aspectos relevantes, que desde Novia Salcedo compartimos.
De todas las definiciones de emprendizaje que nos presentan nos quedamos con la de Kirzner (1973): “El emprendedor reconoce las oportunidades y toma acciones para aprovecharlas. Es aquel que tiene habilidades para aprovecharse de las imperfecciones del mercado.”
Un aspecto que a nivel estatal parece estar recabando en las personas más jóvenes, ya que según los resultados del estudio, los jóvenes españoles de 18 a 34 años representan el 50% de los emprendedores.

Y la mayor parte de las veces se emprende más por necesidad que por oportunidad.
De un análisis en profundidad obtenido a través de diversas fuentes literarias, así como de los datos, nacionales e internacionales, se concluye que hay tres factores clave que hacen que la iniciativa emprendedora sea superior en unos países: cultura emprendedora y valores, educación y financiación.
Los efectos de la primera de ellas, la cultura, sobre la iniciativa emprendedora son los siguientes:
La motivación para emprender es mayor si la actividad emprendedora es aceptada socialmente y la función emprendedora es valorada y admirada.
-Actitudes como el miedo al fracaso y la aversión al riesgo inhiben a potenciales emprendedores a lanzarse a un proyecto.
Desde la Fundación Príncipe de Girona nos recuerdan que el mito que proponía que los emprendedores nacen, no se hacen, ha evolucionado hacia un consenso general que indica que la iniciativa emprendedora es una disciplina y, como cualquier otra disciplina puede aprenderse.
Y en este sentido… ¿Cómo debería ser un programa en iniciativa emprendedora?, la respuesta está en las propuestas de autores como Gorman, Kirby, Neck y Greene:
-Autonomía en proceso de aprendizaje: negociación de objetivos, proceso y medida de cumplimiento.
-Resolución de problemas en situaciones del mundo real: trabajo en equipo, desarrollo del pensamiento intuitivo y racional, entender el carácter multidimensional de los problemas.
-Toma de decisiones con información incompleta e incierta: estimular la capacidad de hacer frente a la incertidumbre.
-Proveer modelos de referencia: involucrados en procesos de aprendizaje, inspiran, motiva y demuestran que es posible.
Finalmente, en los aspectos relacionados con la financiación de la actividad, se observa como el capital es esencial para poner en marcha un proyecto y las limitaciones financieras tienden a excluir a aquellos que nos disponen de fondo.








