jueves, 30 de junio de 2011

Ricardo Díez Hochleitner: “Los mayores sólo tendrán una vida prolongada y feliz en la medida en que nos ocupemos de los jóvenes”.

El pasado día 10 de Junio, en los encuentros de los viernes del Consulado, tuvimos la suerte de poder escuchar a don Ricardo Díez Hochleitner en la ponencia “Educación, formación profesional y empleo: una exigencia pendiente de acción coherente y sostenida.

Ricardo Díez Hochleitner nació en Bilbao en agosto de 1928 y ha trabajado durante toda su vida para promover la educación como herramienta fundamental en el progreso de la sociedad. Desde sus puestos en el Banco Mundial, en la UNESCO, en el Ministerio de Educación español y en muchas otras instituciones ha contribuido a la mejora de la enseñanza en países tan diversos como Colombia, Tanzania o Afganistán.
Actualmente es presidente de honor del Club de Roma y miembro de su Comité Ejecutivo, miembro del Consejo Directivo del Instituto Internacional Intergubernamental IDEA para la defensa de la democracia, miembro del Patronato de la Fundación para la Cultura de Paz, del Consejo Asesor de FRIDE, del Patronato de la Asociación Española de Fundaciones, Consejero de la Foundation for the Future (Seattle, Washington), etc. Recientemente fue nombrado Español Universal 2008, título que concede anualmente la Fundación Independiente.


Licenciado en Ciencias por la Universidad de Salamanca (1950), hizo sus estudios de postgrado y tesis doctoral en la Universidad Técnica de Karlsruhe. Consiguió su MBA por la Universidad de Georgetown, en Washington, D. C.
Fue también premio Novia Salcedo a la integración profesional de los jóvenes y del contenido de la ponencia observamos que comparte con el Ícaro Think Tank alguna de las perspectivas de lo que creemos está en la base del tiempo que nos ha tocado vivir, para Don Ricardo la verdadera crisis es ética es una crisis de valores, crisis personal y colectiva.
En los último años estamos asistiendo a una gran incoherencia social, una falta de correlación entre lo que se dice y lo que se hace, al que tenemos que enfrentar con un liderazgo ético coherente y poniendo un énfasis especial a la hora de dirigirnos a las jóvenes generaciones.

Un aspecto clave en unas sociedades tan envejecidas como las occidentales donde los mayores sólo tendrán una vida prolongada y feliz en la medida en que nos ocupemos de las nuevas generaciones. Sin embargo en Europa más de 5 millones de jóvenes no tienen perspectivas de ser empleados.

Y es que la pobreza mundial va creciendo anualmente, un aspecto que se “siente” más con la globalización, vinculado a este aspecto Don Ricardo observa como las migraciones que son una prueba de la dignidad humana y del esfuerzo personal. El desafío es grave, global, amenaza a las futuras generaciones y hay que superarlo con acciones ahora sí a corto plazo, donde la sociedad civil también asuma su responsabilidad.



Sin embargo pese a estos “oscuros” también nos encontramos con razones para la esperanza, y los esfuerzos deben centrarse en la Educación entendida como formación. Tenemos que buscar una educación adecuada a nuestra época y al futuro que queremos conseguir, pasando de una Pedagogía de la Información a una Pedagogía del Conocimiento. Una educación interdisciplinar que promueva la paz y la convivencia.

Dentro del área de la educación también tenemos que fomentar la formación profesional mucho más cooperativa con los sectores empresariales, todo esto en el marco de educación permanente que engancha las instituciones educativas con la formación permanente en las empresas.


Finalmente hay que tener una visión en la que se relaciona educación y vida de manera permanente y por tanto introducirlo en los presupuestos.




Para todo ello es necesaria una continuidad en el “proyecto educativo” , muy al contrario de lo que viene sucediendo con los sucesivos cambios en la Ley de Educación en España. Don Ricardo ejemplifica su el modelo “ideal” en Suecia donde durante décadas han mantenido la misma Ley de Educación con cambios puntuales.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Es rentable el título de doctorado?

Acabo de leer en la página web flamenca de empleo, Vacature, un artículo cuyo título es ¿Es rentable para tu carrera un título de doctorado? Y Hace otras preguntas para aclararlo: ¿Cuál es la magnitud de la demanda de esta elite universitaria en el mercado laboral? ¿Qué es el valor añadido de los doctorados?

Citan un artículo del mes de abril en la revista Nature ‘The PHD factory’ según el cual hay hoy más  estudiantes de doctorado en el mundo que nunca, siendo China hoy el mayor productor de doctorados. El número de doctorados chinos creció un 40% cada año entre 1998 y 2006, en la India creció un 8,5% y en el Reino Unido un 5,2%.  Según el Centro Flamenco de Expertos de Investigación y Desarrollo ECOOM el número de doctorados en Flandes se duplicó en diez años (de 1999 a 2009). Cifras que impresionan, pero los autores se preguntan qué aporta para el desarrollo de una carrera.

Según Lucia Smit, socióloga de la Universidad Libre de Bruselas, que ha participado en un estudio sobre la movilidad internacional de los doctores, en Bélgica alrededor de un 30% de los doctores encuentran trabajo en el mundo de los negocios, y otro 30% entra en el sector público, mientras el resto continúa su carrera en el mundo académico. Dice que “apenas una cuarta parte de los doctores que son contratados por una empresa hacen investigación en laboratorios industriales. El resto aterriza en el sector de servicios, donde optimizan sistemas, desarrollan nuevos productos y mejoran procesos. Por consiguiente allí se cuenta con su aptitud para crear nuevo conocimiento, y menos con su conocimiento específico de su doctorado.”
“La facilidad de encontrar tu trabajo depende sobre todo en qué disciplina estás. En general los doctores en ciencias (aplicadas) encuentran más fácilmente un trabajo que sus colegas en ciencias humanas, porque son contratados por empresas donde la investigación y desarrollo juegan un papel importante. Aunque en Bélgica este tipo de empresas son menos numerosas que en el extranjero”, afirma Laurence Theunis de la asociación sin ánimo de lucro Focus Research, que acompaña a los estudiantes de doctorado para encontrar un empleo.

Lo confirman también resultados de un estudio del año pasado del Centre for Social Theory (CST), de la Universidad de Gante: “El empresarial parece ser un sector interesante para los doctores en ciencias exactas y aplicadas. Para todas las áreas de la ciencia, el sector público está en los tres sectores más atractivos. En este sector los doctores trabajan en servicios de estudios, pero también en otras funciones de expertos en la administración.” Laurence Theunis opina que “Hay a menudo puertas interesantes que se abren a la carrera para doctorados, si lo enfocan bien. Tengo la impresión de que hay una línea positiva: las empresas en nuestro país están cada vez más atentas a lo que los doctores les pueden aportar.”

Continúa el artículo preguntándose si esto se ajusta a la realidad. Porque con solo un 30% que trabaja en el mundo empresarial no parece que hay de momento un gran idilio entre los doctores y las empresas. Es más, el citado Centre for Social Theory habla de un 25%. “Mirando bien las cosas, un título de doctorado sigue siendo minusvalorado en el mundo de los negocios”, opina Lucia Smit. “Esto ocurre porque mucho directores de RRHH no están familiarizados con las aptitudes específicas de los doctorados. Se preguntan si desde el momento mismo de la contratación el contratado puede ser rápidamente económicamente rentable, o si sus aptitudes puedan aprovecharse de inmediato. Hay una brecha cultural: los directores de las líneas de producción se dejan llevar por los resultados a corto plazo, mientras los especialistas se ocupan de nuevas perspectivas y se concentran en un marco más amplio y en una perspectiva de largo plazo.”

El problema está también en la prensa, según Lucia Smit. “En la prensa vulgarizante se crea a menudo una imagen negativa de los doctorados. Un periodista saca entonces a un químico que no ha encontrado un trabajo contando toda una historia: ¿Qué hacemos con todos estos doctores que siguen sin encontrar un trabajo? ¿Y cuál es la relevancia social de esto? Pues de esto estoy segura: prestar atención a las aptitudes de desarrollo del conocimiento en un contexto industrial es esencial para sobrevivir en una economía del conocimiento. Solo por eso ya son importantes los doctorados.”
Y no solo eso: los doctores tienen también mucho que ofrecer a las empresas, así opina entre otros Laurence Theunis. “Los doctores tienen aptitudes que son muy adecuadas en el mundo empresarial: aprenden a pensar de forma analítica, a solucionar problemas, adquieren habilidades comunicativas, son creativos, aprenden a funcionar en grupo en un entorno interdisciplinar e internacional. Admito que un máster con cuatro años de experiencia en una empresa tiene la ventaja que ya conoce la cultura de la empresa. Es también lo que más se reprocha a los doctores: que no tienen una afinidad con una cultura de empresa o con un entorno empresarial. Esto no es totalmente incorrecto, pero tienen otros ases en la manga.”

Otro testimonio lo da Willy Verstraete, profesor a la Universidad de Gante, que prestó su atención a los ingenieros doctores y sus carreras en un grupo de trabajo del Comité de la Academia para las Ciencias y la Técnica (CAWET). Como profesor y padrino de la tecnología medioambiental flamenca ha acompañado a numerosos doctorados. Dice que “Un doctorado es, si está bien, un certificado de destreza, de perseverancia y de talento. Y la aptitud de trabajar a un ritmo determinado. Estas son importantes ventajas en el mundo de los negocios. Ni es necesario que el objeto (de la tesis) esté ligado a la empresa. He encontrado alguna vez a un doctor en musicología que ocupaba un puesto importante en un banco en la City de Londres. La destreza de la que hacía gala en su doctorado, la mantenía también en su empleo. Tener un enfoque correcto es más importante que el conocimiento en sí. Pero estoy absolutamente convencido del valor social del doctorado: ciertamente en una economía del conocimiento como la nuestra es de importancia vital que des a los mejores talentos una oportunidad de desarrollarse.”

En el artículo se pregunta: ¿Dónde está entonces a veces el fallo? En la poca atención para las aptitudes específicas de los doctorados, lo cual ya apuntaba Lucia Smit, pero esto no es la única razón, admite. Los doctores deben también poner de su parte. “Los doctores que quieren continuar su carrera en el mundo empresarial. Deben aprender a comunicar sobre sus aptitudes y desprenderse del objeto de su proyecto de investigación. Han construido habilidades y competencias, pero deben todavía transponerlas en un entorno empresarial. Deben por lo tanto trabajar para su desarrollo personal: ¿Qué quiero? ¿Dónde están mis intereses? ¿Cómo puedo envolverlo? Esto es una falta que algunos todavía tienen.”

Sobre el contacto con la empresa el profesor Willy Verstraete opina: “El contacto con la práctica es enormemente importante. Yo procuro que mis estudiantes de doctorado establezcan tantos contactos con el mundo empresarial cómo es posible. Y les animo a pensar con quienes quieren embarcarse. También, en el último año deben realizar multitareas como preparación a una carrera.”

El profesor Verstraete ve también otras razones de fracasos. “Un doctorado debería ser como los Juegos Olímpicos: da las mejores oportunidades para lucirse. Hoy esto es ya una idea un poco olvidada. No solo en Bélgica, pero en todo el mundo. Hay personas a las que se anima a hacer un doctorado porque le da a las universidades prestigio y dinero. Además, las remuneraciones de los estudiantes de doctorado también han subido. En sus dos últimos años mis estudiantes de doctorado ganaron casi 2000 euros. No tengo problemas con esto, pero sí crea una cierta tendencia a la comodidad. No hay “deadlines”, se convierte en una especie de formación continuada. Esto es una pena. Pero tranquilícese: las empresas saben muy bien en qué grupos de profesiones y universidades el doctorado tiene un valor real. Lo ven en su historial. El que sale de un “establo” adecuado tiene buenas posibilidades de encontrar un empleo en el sector privado. Los doctores conscientes de su carrera hacen bien examinar detenidamente en qué grupo aterrizan y cuál es su reputación.”

El profesor Verstraete lucha también con otro aspecto: “Uno de los mayores problemas es dirigir a los doctores hacía las Pymes, donde la innovación y el desarrollo juegan un papel esencial. Estas empresas más pequeñas se asustan cuando oyen qué salarios reciben los estudiantes de doctorado. No pueden afrontar estos altos salarios. Y esto desgraciadamente no es el único problema. Muchos estudiantes de doctorado no están acostumbrados a trabajar a un ritmo y tienen a veces una mentalidad ‘de 9 a 5’. Esto no les hace muy atractivos en el mercado de trabajo de las Pymes. Esto hace que los doctorandos se dirigen hacía el mundo académico o se van a una multinacional donde la estrategia es más importante que la prestación a corto plazo. De esta forma el mundo de las Pymes en Flandes corre el riesgo de perder la corriente del conocimiento.”

¿Qué debe ocurrir para disminuir la profundidad del agua que separa a las empresas y los doctores? Según Lucia Smit hay sobre todo una necesidad de una plataforma entre las empresas y los doctores. En Francia existe según ella un buen ejemplo: la ABG - Intelli'Agence, una colaboración entre el sector público y el privado, orientada a la selección y el entrenamiento de los doctores y a la confección de un banco de datos de doctores formados. “Las formaciones consisten en seminarios en los que participan también representantes del sector privado. La asociación organiza también de forma regular conferencias y cocteles informales donde las partes pueden establecer contactos. Actualmente estamos discutiendo sobre qué elementos transponer al contexto belga. Dentro de la Universidad Libre de Bruselas hemos empezado el año pasado un curso para estudiantes de doctorado sobre la comunicación orientada a la empresa. Y en un plazo corto queremos iniciar un centro de carrera para todo el que termina sus estudios en esta universidad.” Laurence Theunis dice: “El acompañamiento es enormemente importante, y nosotros también nos ocupamos de ello. Pero es también un poco un problema cultural. Una persona que es médico o abogado goza de una alta estima en nuestra sociedad. Con el doctorado no es el caso. ‘Doctor’ es algo que no se ve con frecuencia en una tarjeta de visita. En Alemania todos lo hacen. También en este aspecto hay trabajo que hacer.”

martes, 28 de junio de 2011

Innovación social y crisis


Los momentos que vivimos y que apreciamos por los medios de comunicación o por el impacto en la pérdida personal de trabajos e ingresos, se califican como desastrosos por muchos de los llamados expertos. Los optimistas entre estos piensan que inyectando confianza las cosas irán poco a poco a mejor, postura que tiende a ser fácilmente contagiosa si no queremos plantearnos cambios necesarios o convenientes en nuestros comportamientos y sobre todo en nuestra forma de pensar. Como decía recientemente Javier Elzo somos muy tendentes a practicar la heteroresponsabilidad –los culpables siempre son otros y a mi no me toca cambiar ni hacer nada especial-. Esto se está manifestando expresamente en esta crisis. Tal posición, que es la más fácil, nos conduce a esperar, a ver lo que pasa y no hacer nada especial.





Los pesimistas –también muy abundantes- no dejan de recordar las catástrofes precedentes o similares. Que si la gran depresión que condujo a la guerra mundial, que si Japón y su lentísima recuperación, que si la tercera guerra mundial, etc. Pensemos un momento en que el propio tratamiento de la crisis – las soluciones a corto- contiene el origen de la crisis que es el cortoplacismo y el beneficio inmediato. Este fue llevado a los extremos de una economía construida a nivel mundial sobre el alero de una hermosa fachada de una casa que no se podía presentar ni visitar por dentro, a pesar de las auditorias y organismos de control que siempre han existido, sólo por fuera desde el jardín. En la fachada se exponían los crecimientos de los PIB, los superavits gubernamentales, los beneficios empresariales, la solidez de los sistemas bancarios y los incentivos directivos. Por dentro la desconfianza, las burbujas inmobiliarias, el egoísmo llevado a la codicia, el engaño en los negocios, las pirámides de crédito, las cláusulas no entendibles, el abuso de las condiciones de negociación, la corrupción, el enriquecimiento sin trabajar, el clientelismo y otras prácticas aceptadas y establecidas como normales. Países enteros como Islandia eran desde fuera el modelo de la riqueza y ahora están en el pozo de la deuda eterna.





Además de la mayoría, -los optimistas y los pesimistas, que no harán nada - queda otro grupo mas reducido que son los que van a aprender de lo que ha pasado y van a practicar otras formas de entender la riqueza de los países y de las personas. Comprenderán ahora -lo que ya sospechaban antes- que la riqueza no es lo que las páginas salmón de economía nos presentan como ganancias y pérdidas en las bolsas o en los beneficios empresariales. El futuro va a depender de que este grupo de personas esté en espacios importantes de decisión empresarial, política y social, y de que no sean los pensamientos económicos vigentes los que encabecen este movimiento. Estos últimos nos dicen que volveremos a la senda del crecimiento como si nada hubiera pasado. Más y mejor control financiero y la locomotora otra vez en marcha cuando se recuperen los que tiran de la economía. Nos jugamos mucho al elegir quienes serán los que diseñen y dirijan las políticas económicas y sociales en esta prçoxima coyuntura. Prescindamos de optimistas obligados por su puesto –que los hay, politicos y economistas- y de pesimistas despreocupados y desvinculados con lo puede pasar. Prescindamos también de quienes discuten obviedades y conducen el debate a protagonismos históricos, territoriales, personales o grupales, e incluso ideológicos en términos del pasado. Busquemos a quienes se comprometan con cambios en los cimientos sociales, con abordar con soluciones las contradicciones que todo momento de cambio plantea, a sabiendas de que saldrán quemados de su importante tarea. Se trata de unirnos con ellos no para revindicar sino para volver a repensar lo que es riqueza desde una perspectiva social y personal, qué es trabajo, qué es empleo, qué es generar valor para otros y cómo hacerlo posible. Entender y socializar con ejemplos que hay trabajos que no son empleos pero que generan mucha riqueza para reconocerlos socialmente, así como hay empleos que destruyen riqueza y hacerlo saber. No se trata de volver al superficial debate de la izquierda o la derecha, sino de hilar más fino en los principios básicos sobre los que se construye la sociedad avanzada y a los que la economía debiera dar soporte. Asimismo habrá que llegar por ejemplo al convencimiento –hoy no se cita siquiera- de que el comportamiento ético y la coherencia generan rentabilidad sostenida para las empresas, lo cual ya está demostrado en diversos estudios. Y que su carencia lleva a situaciones de dominio y pérdida notoria de riqueza personal, social y colectiva. Y esto es así porque el trabajo es cada vez más centro-persona, no es maquinismo de tareas repetidas. Pero nos falta interiorizar y hacernos con estas creencias –ahora son sólo conversaciones y titulares de libros- como base de nuestros comportamientos. Las creencias están muy ancladas, -se inculcan en la tierna infancia- cambiarlas requiere liderazgo, comunicación continua y ejemplaridad. Sólo desde unas nuevas formas de comprensión de los conceptos de trabajo, empleo, riqueza, economía, calidad de vida, dignidad personal, medio y largo plazo, función de la empresa, tecnología, función pública, equipos, sostenibilidad y cooperación podemos pensar en positivo y en que la crisis nos va a permitir aprender para cambiar, o sea generar una economía más real que cree riqueza sostenible, no sólo dinero, que sea menos virtual y menos destructora de valor social.

Pensar en construir cambios reales para la sociedad es hablar de innovación social, de resolver contradicciones profundas de una manera creativa, donde se valoren de otra forma las actividades laborales, sociales, educativas, sanitarias y relacionales. Esto es imprescindible para salir no sólo de la crisis –esto requiere mucho tiempo- sino del modelo que la ha creado y engordado dentro del sistema social hasta su actual dimensión. Por ejemplo citemos una contradicción habitual; si decimos que las personas son los activos más importantes de las empresas, ¿por qué las titulaciones de humanidades que poseen un conocimiento explicito en estos campos no encuentran trabajo en las empresas? ¿Qué pasa? Que en el fondo tenemos una contradicción no resuelta ni manifestada y es que junto a esta primera afirmación -acerca del valor de las personas- también decimos que estos trabajos no son productivos –son sólo coste- y por ello este tipo de empleo atenta contra los resultados de la empresa. La solución a esta contradicción pasa por conseguir que este trabajo contribuya a la rentabilidad de forma directa o indirecta, y a la vez mejore la contribución del conjunto de las personas. Alguien dirá “pero no es fácil”. De eso se trata, de resolver problemas no fáciles, eso es el trabajo de nuestros tiempos – las máquinas hacen el otro- y aquí está el mérito de los que tienen que saber liderar, legislar y dirigir organizaciones y personas.

Hemos de dar paso a formular -ante el modelo origen de la crisis- la innovación social como respuesta construida creativamente alrededor de los tres pilares que la soportan: la persona y su dignidad como foco de la innovación, excluyendo relaciones de dominio y de marginación, el conocimiento y la tecnología como soportes de nuevas posibilidades para resolver problemas y por último la sostenibilidad en los recursos económicos y ambientales. Necesitamos activar nuevas formas de valoración de los oficios, de explicar la razón de ser de las cosas, de activar la sensibilidad en la valoración ética de lo que ocurre, de saber identificar, expresar y resolver las incoherencias constantes, de asumir nuestras responsabilidades personales y profesionales, y de recalificar la aportación social de los medios de comunicación – lo que se aplaude crece, como bien dice José Antonio Marina-. Todo ello para creer que es posible cambiar lo que siempre se califica como inamovible, cuando decimos “debería…., pero es muy difícil y por lo tanto abandonamos”.


La innovación social tiene que ser atrevida, viable y sostenible, y llevada adelante por grupos innovadores. Atrevida por su ruptura con esquemas caducos, viable porque contiene, por su diseño, nuevas formas de generar valor -en un gana gana creativo- y por último sostenible para garantizar un crecimiento y expansión a lo largo del tiempo, llegando a consolidarse como una práctica social de progreso. ¡Animo! y encuentre las contradicciones y conflictos en los que nos movemos. La solución al conflicto no está en la mitad salomónica cediendo una parte lo que la otra gana, sino creando una solución nueva que reúna ventajas para ambas. La encontrará en el cruce de tres calles que se llaman dignidad, conocimiento y sostenibilidad. Busque amigos para viajar en esta nueva ciudad, en Aptes (www.tecnologiasocial.org) puede haber algunos, con los que compartir y encontrar soluciones. Tenemos mucho que innovar en lo social ahora que la crisis nos descubrirá muchas contradicciones y en un momento en el que la tecnología nos ofrece muchas posibilidades, para mejorar la calidad de vida y también el espacio donde vivimos
Juan José Goñi Zabala
Miembro de APTES y del Ícaro Think Tank




domingo, 26 de junio de 2011

La educación de las élites españolas


César Molinas, catedrático de Instituto, en su tribuna de El País de 14 de junio, propone una idea para reformar lo que él define como deficiente sistema educativo español. Se trata de tomar como modelo la transformación del deporte en las últimas décadas, conseguida a partir de los Centros de Alto Rendimiento.

Comienza su tesis Molinas explicando tres conceptos que deberían enseñarse en el Bachillerato, tres términos que en realidad se refieren al mismo concepto moral básico. "Libertad" en el sentido de Kant (Crítica de la razón práctica), "Nobleza" en el sentido de Ortega (La rebelión de las masas) y "Esfuerzo" en el sentido de Manrique (Coplas por la muerte de su padre). Libertad que no surje de ejercer derechos, sino de asumir deberes como nos enseña Kant. Y, puesto que no hay libertad sin moral, la persona libre se obliga por consideraciones morales. Quien se obliga es noble, decía Ortega, y Manrique resaltaba que la nobleza es esfuerzo.

A partir de aquí, el autor se pregunta si el sistema educativo puede ser capaz de formar un número bastante de personas libres, insatisfechas consigo mismas y capaces de tirar de la sociedad hacia el futuro. Y aquí entra en juego su "modelo" transformador: los Centros de Alto Rendimiento (CAR). Los CAR han sido capaces de llevar a la élite y por lo tanto a los podios a deportistas que en décadas anteriores no salían de la mediocridad. La formación integral de las personas y la educación en los valores del esfuerzo, la ambición y la humildad han convertido a estos deportistas en ejemplos para la juventud de hoy. Por eso debería ser el modelo a copiar por el sistema educativo.

La creación de un pequeño número de centros educativos públicos de excelencia en la enseñanza secundaria podría ser un factor decisivo para este cambio. Supondría reproducir un sistema de formación de élites que funciona bien en los países de nuestro entorno. Y es que sin élites nobles, heterodoxas e insatisfechas, España seguirá yendo en el vagón de cola del progreso, en opinión del autor.
Los alumnos de estos centros excelentes deberían aprender, básicamente, a hacer preguntas y a dudar de las respuestas que obtengan. Por otro lado la gestión de los centros debería ser profesional, al contrario de lo que ocurre ahora con las escuelas públicas. Y, como última premisa, los centros de excelencia deberían ser exclusivos, que no excluyentes; es decir, sólo tendrían que admitir a los mejores sin que nadie se quedara fuera por motivos económicos. Lo que nos llevaría al problema de cuántos recursos públicos serían necesarios, pero ésto es cuestión de categorizar las prioridades del país.

jueves, 23 de junio de 2011

Una nueva página web de la Unión Europea exclusiva sobre la Libre Circulación y la Migración

Un nuevo recurso en el Centro de Recursos del Consejo Europeo está disponible online. Contiene todo que hay que saber sobre la libre circulación y la migración. Es en inglés.
El sitio web está dividido en capítulos en forma de folletos, uno para cada tema específico. Por ejemplo, hay uno titulado Southern Neighbourhood (Vecindad del Sur), que contiene, entre otras, estadísticas actualizadas sobre los flujos migratorios desde el principio de la crisis actual. Otros se llaman Asylum (Asilo), y Migration (Migración).

Hacer clic aquí par ir al sitio.

martes, 21 de junio de 2011

El ex primer ministro islandés se declara inocente de la crisis económica de su país


El Parlamento islandés (Althingi) decidió en septiembre pasado por 33 votos a favor y 30 en contra, acusar al ex primer ministro conservador Geeir H. Haarde de negligencia grave durante su mandato, publica El Mundo. La imputación se hizo siguiendo el consejo del informe realizado previamente por la Comisión Investigadora creada para determinar las responsabilidades en la crisis.
El ex primer ministro se ha sentado en el banquillo en los primeros días de Junio. En la audiencia preliminar, Haarde ha negado que violara la ley sobre responsabilidad de los ministros, que desoyera las advertencias que recibió sobre una inminente crisis de los principales bancos islandeses y que no actuara en consecuencia, tal y como asegura el fiscal en el escrito de acusación. El juicio fue calificado por Haarde de “farsa” y de “primer proceso político” en la historia del país.
El encargado de estudiar el caso es el Landsdómur, un tribunal especial creado para procesos que afectan a miembros del gobierno y que no había actuado antes en los 67 años de independencia de Islandia. El Landsdómur está formado por 15 personas: cinco jueces del Tribunal Supremo, un presidente de un tribunal de primera instancia, un catedrático de derecho constitucional y ocho ciudadanos designados cada seis años por el Parlamento.
Recordamos que Islandia se vio obligada a nacionalizar los principales bancos del país, debido al colapso bancario en la peor crisis de su historia reciente, y ha tenido que recibir ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Las protestas populares provocaron en enero de 2009 la caída del Gobierno de coalición entre el conservador Partido de la Independencia y el Partido Socialdemócrata, encabezado por Haarde. Actualmente es la izquierda, en una coalición entre socialdemócratas y “rojiverdes”, quien gobierna por mayoría absoluta el país desde abril de 2009. Islandia negocia ahora su entrada en la Unión Europea.

La emergencia de China: impacto económico e implicaciones de política económica (y II)


La nueva estrategia china de crecimiento
El desarrollo económico de China proviene de una política económica voluntarista y no de una lógica de mercado. China aplica un principio de sustitución de las importaciones por un dominio progresivo de las tecnologías inicialmente importadas, apoyándose en su competitividad-precio. La política de apertura a las inversiones extranjeras es ambigua porque está fuertemente controlada por las autoridades – vía sobre todo por la imposición de “joint-ventures”- para las empresas que desean penetrar en el mercado chino. Los autores destacan una progresión más ralentizada y un nivel relativamente débil de apertura de la economía china desde el comienzo de los años 2000. Pero señalan también que la contribución del valor añadido chino en sus exportaciones es débil (por ejemplo, está valorado en el 4% para la informática) sugiriendo que el éxito de sus exportaciones permanecen todavía muy ampliamente basados en su ventaja comparativa en términos de costes salariales.
El proceso de recuperación tecnológica está en marcha, pero todavía lejos de alcanzar su objetivo. Subsisten por otro lado factores de bloqueo, analizados en el informe, como por ejemplo la reforma agraria todavía incompleta, los límites a la circulación de trabajadores dentro del país (el sistema del hukou), la cuota importante de Empresas estatales en la economía, y la ausencia de un sistema jurídico estable y transparente. Los autores del informe indican que hasta aquí, la estrategia de crecimiento de China ha estado basada en un cierto número de aspectos de política económica, destacando los salarios muy bajos, una subvención de precios de la energía, una ayuda en el crédito para las grandes empresas, una ausencia de penalización de los costes medioambientales y unas tasas de interés demasiado bajas. Las reformas actuales y el 12º plan quinquenal (2011-2015) adoptado parecen ir en el sentido de una reducción de la mayor parte de estos aspectos. Sin embargo, si los dos objetivos mayores de China siguen siendo la estabilidad social y la recuperación tecnológica, la crisis económica hace necesario encontrar nuevos motores de crecimiento, sobre todo haciendo jugar un papel motor a la demanda doméstica.
Los autores consideran que se ha logrado un amplio acuerdo sobre la necesidad de reorientar el crecimiento, pero los obstáculos son muy numerosos, el calendario de las reformas es incierto y la puesta en marcha del plan de relanzamiento, basado en las infraestructuras y las empresas del Estado, ha representado un paso atrás o cuando menos una pausa. La situación financiera de China debe ser tenida en cuenta también. El ahorro es superabundante y esencialmente guardado bajo forma de liquidez. El bajo desarrollo financiero del país se presenta como un obstáculo al crecimiento equilibrado y sostenible. El hecho de que las empresas privadas tengan un acceso insuficiente al crédito bancario conduce a la debilidad del consumo y empuja a China hacia un crecimiento basado en las exportaciones. El gobierno chino es consciente de ello e intenta desarrollar el crédito a las Pymes.
Al final, los autores contemplan varios escenarios susceptibles de ralentizar o de intentar introducir una ruptura en el crecimiento chino. Muchos de ellos son recordados en el informe: una crisis financiera, una crisis social, una pérdida de competitividad, problemas demográficos y/o un aumento del precio de las materias primas. Los autores piensan que las autoridades chinas son conscientes de los riesgos de crisis financiera y de crisis social. Piensan también que, incluso con alzas rápidas de salarios, la ventaja de China en materia de competitividad-costo es sostenible y que las evoluciones demográficas no serán un problema hasta los años 2020. Al final, el riesgo más preocupante es la fuerte alza de precios de las materias primas.
Las principales recomendaciones

Se extraen varias propuestas de este informe. La primera, que los gobiernos no deben focalizarse sobre las tasas de cambio como hacen mucho hoy en día. La clave principal para reabsober el excedente comercial es el ahorro sobrante y donde hay que insistir es en la nueva orientación del crecimiento interno. En cuanto al yuan, está ciertamente valorado pero su apreciación en términos reales es sobre todo significativa, y eso no puede más que reforzarse desde que se ha puesto en marcha una política de alza rápida de los salarios. La cuestión de las tasas de cambio no es el problema obsesivo que se presenta a veces.
Según los autores, la atención de los gobiernos debe más bien dirigirse hacia la apertura del mercado chino, todavía demasiado protegido, así como hacia el clima de los negocios, destacando la protección de los derechos de propiedad intelectual todavía muy imperfecta. Los autores del informe insisten también en el hecho de que la Unión Europea y China tienen ciertamente más intereses en común que los Estados Unidos y China, lo que tiene fuertes implicaciones en cuanto a la estrategia a poner en marcha con Pekin. Una cooperación entre Europa y China sobre la cuestión de la reforma del sistema monetario internacional les parece útil y posible. En fin, las empresas deben de ser conscientes de las dificultades que les esperan cuando se comprometan con el mercado chino. Teniendo en cuenta importantes incertidumbres, es prudente operar en condiciones que sean rápidamente provechosas.
Sobre todo, es esencial reconocer que la apuesta china no puede tener éxito sin un compromiso completo y sostenible de las Direcciones generales. Las de las empresas occidentales que han decidido instalar en China una parte de su Estado mayor muestran ciertamente el camino a seguir.

lunes, 20 de junio de 2011

¿Época de cambios y cambio de época?


Por Juanjo Goñi, miembro de Ícaro Think Tank.
No hay ninguna duda de que entramos en momentos de cambio, y que éstos han de convivir con nosotros durante algunos cuantos años. La situación que se ha creado en el espacio internacional dentro del sistema económico es inestable e interdependiente, por lo que se van a producir cambios importantes; unos serán directos y otros indirectos. Las medidas a adoptar pueden ser muy diferentes en función de lo que esperemos lograr con ellas y del plazo de su efecto. Por lo general las medidas de corto plazo o correctoras son adecuadas cuando estamos en un modelo que funciona y presenta desajustes. Las medidas más estructurales lo son cuando hay que reformar elementos fundamentales de un sistema. Y las medidas son de cambio de dirección y de largo plazo cuando lo que queremos es reinventar un sistema sobre otros cimientos. Se ha dicho ya de todo, y la opinión es unánime de que el sistema requiere cambios estructurales, pero ¿qué significa ésto?



Aunque todos hablan de cambios hay tres niveles en el alcance de los cambios que unos y otros sugieren. En primer lugar, están los que creen que la solución está en volver a la senda del crecimiento, a través de ajustes de variables económicas y de reformas laborales. Éstos entienden que el sistema económico y productivo vigente tiene recorrido todavía y lo que nos ha ocurrido es un tropezón de corrección costosa, pero que nos llevará a un desarrollo basado en activar el consumo y con ello en crecimiento del PIB. Para éstos estamos en una época de cambios. Importantes, pero cambios en las dimensiones de los parámetros que configuran la organización laboral, social y productiva.


Un segundo grupo cada vez más numeroso de expertos, vaticina que la economía -como ciencia- no es capaz de interpretar el fenómeno de cambio que nos ocupa. Ya decíamos en un anterior articulo “Nuevos tiempos nuevos conceptos - Exonomía”, que una ciencia que se ocupa de la optimización del empleo de los recursos escasos para su mejor aprovechamiento, no contempla las variables psicológicas y sociológicas del comportamiento humano. La ciencia económica y los organismos expertos no supieron predecir el fenómeno que nos ocupa, y ésto pone en duda que sean capaces de dar con la salida al mismo. Sobre todo con otra solución que no sea la de volver al punto de partida. Quizás esté agotado el marco con el que interpretamos la realidad, que es mucho más compleja que las dimensiones que maneja la economía. Los modelos econométricos de la ciencia económica no concluyen con resultados aplicables a los momentos actuales, ya que han de intervenir de forma importante aspectos culturales y de transformación social así como cambios de prioridades sociales sobre el uso de los recursos. Adicionalmente el desarrollo e intercambio de los bienes intangibles como el conocimiento y los valores sociales no son fácilmente incorporables en la economía.


Cuando los recursos económicos no alcanzan, ahora que el déficit asoma, apelamos a la participación ciudadana y a la toma de responsabilidad social de los problemas hasta el momento conectados con el estado del bienestar. Ahora decimos "sociedad del bienestar" dando a entender el cambio de giro de la función de lo colectivo. Este segundo grupo de miembros de la sociedad que interpreta los cambios, opta por introducir nuevas áreas de las ciencias humanas para reinterpretar el sistema actual, buscando otros modos de establecer prioridades sociales y una nueva gobernanza. Lo que llamaríamos una deconstrucción del sistema económico existente para llegar a otro nuevo o renovado. Ésto es más que unos cambios de parámetros y relaciones, pero hasta aquí por el momento no hemos llegado todavía. Habrá que esperar por lo menos unos 5 años en esta situación de cambios continuados y a corto plazo para que se consolide algo, y para vernos en este estado intermedio. Encontraremos cambios como la reducción de la función pública, una mayor implicación ciudadana en los servicios públicos, una reforma de la representación de ciudadanos, ahorros mas intensivos con menos riesgo en lo económico, refundación del sentido de la empresa como generadora de valor social, no sólo de beneficios empresariales, reinterpretación del sentido de las rentas del trabajo y capital, nuevas relaciones laborales, nuevas fiscalidades sobre el conocimiento, una reforma de la universidad y cambios en la productividad y eficacia a través de las tecnologías y la formación. Diríamos que se trata de hacer una reingeniería o un rediseño de la economía sobre nuevos principios que se articulen alrededor de la generación de valor, y no del consumo y el lucro como objetivos. El horizonte de esta transformación requiere cambios estructurales en la legislación, en los modelos de relación entre empresas, en las personas y en los gobiernos. No podemos esperar menos de 15 años para estos cambios, y que un nuevo equilibrio se produzca dando lugar a un nuevo sistema socio-económico.



Pero ésto no sería todavía un cambio de época. Este cambio que ya se ha empezado será muy lento y contiene los dos anteriores. En esencia este cambio de época vendrá con la generación que ahora se va a ver educada en una sociedad no tan pudiente, más heterogénea que construirá unos nuevos modos de vida donde la posesión y la abundancia no constituyan el valor social por el que se mueva la sociedad. La educación de los más pequeños es en estos momentos algo muy importante. Una sociedad del equilibrio entre el ser y el poseer, que centre en la calidad de vida su desarrollo. El PIB dejará de ser un referente comparativo del progreso y la economía será abarcada por otras ciencias sociales que integren la calidad de vida, la sostenibilidad, la ética y el valor como activos a construir con un cuidado muy especial en el medio y largo plazo.

En resumen, ésto significa salir de un modelo económico obsoleto y migrar a uno de calidad de vida. Admitir que bajar el PIB puede querer decir aumento de calidad de vida, liberar recursos para la educación y la cultura, disponer de tiempo de calidad, servicios sociales extendidos con voluntariado, educación continua, innovación social. Hoy ésto no es admisible ni visible –pura utopía- desde los parámetros económicos y sociales vigentes, ya que supone empezar de cero, lo que es imposible. Una sociedad cuya moneda será la calidad del tiempo y una economía del tiempo social. Se trata de una reforma basal de los valores sociales que requiere cambios educativos sustanciales en las familias y en la sociedad, labor que deberán desempeñar nuevas estructuras sociales hoy no existentes.



¿Y por qué ha de ocurrir todo ésto? Ya el siglo XX fue una explosión tecnológica que derribó las limitaciones productivas y llevó a un exceso de capacidad de producción, con el correspondiente impacto en el medio físico y el medio ambiente. Pero hasta finales del siglo el volumen de la población implicada en este fenómeno era bajo respecto a la totalidad del planeta. La incorporación de otros 1.500 millones de personas a este mercado mundial de la competitividad productiva transforma las variables y el propio sistema se inestabiliza. A ésto hay que añadir un brusco envejecimiento de la población en los países más desarrollados y un avance tecnológico que no cesa. Son las telecomunicaciones, el transporte y la internacionalización ingredientes adicionales que reavivan las dimensiones del cambio.


Vivimos en un cambio de época y también en una época de cambios. Los países y colectivos más avanzados en esta situación van acometiendo transformaciones orientadas a un futuro de la economía de la calidad de vida. Si lo hacemos desde ya, entenderemos que los cambios –vistos como penosos en el modelo vigente- pueden encerrar verdaderas ventajas sociales en el nuevo, si somos inteligentes y anticipamos el cambio desde la educación de la población y la reformulación de los valores sociales. La clave del cambio no son las medidas de ajuste -que habrá que tomar-, sino el reiniciar una innovación social desde la educación permanente de la población y en mayor medida desde los más jóvenes. Lo que no merece la pena es seguir pensando que vamos a recuperar lo que éramos y sobre todo como pensábamos, porque en esto último está el origen de nuestros problemas. Lo que nos toca vivir no es sólo una época de cambios, es sobre todo un cambio de época.

jueves, 16 de junio de 2011

La emergencia de China: impacto económico e implicaciones de política económica (I)


China plantea desafíos a las otras zonas del mundo, muy especialmente los países más avanzados, gracias a la rapidez de su recuperación tecnológica. "Hay que apostar por la China, porque es allí donde se va a decidir la suerte del crecimiento y el futuro de la globalización”. Este es uno de los mensajes importantes del informe que acaba de publicar el Conseil d’Analyse Économique del gobierno francés. Su presidente, Christian de Boissieu, destaca que China va a tener que proseguir sus reformas internas puesto que su nueva estrategia de crecimiento pasa de un modelo basado en las exportaciones a un modelo fundado en la solidez de la demanda interna. Una transición semejante conlleva necesariamente el aumento de los salarios y el desarrollo de la protección social.
China es hoy día el primer proveedor de Europa y Europa el segundo proveedor de China. Los lazos son estrechos, no obstante este país devuelve a sus socios una imagen ambigua. China inquieta a causa de su lugar preponderante en la economía mundial y, al mismo tiempo, es vista como una fuente de oportunidades. Oportunidades que, para realizarse, necesitan claves de entrada y una buena comprensión de la estrategia china. Este informe incide sobre la situación de China en la economía mundial y propone un análisis de la estrategia seguida por este país para obtener implicaciones de política económica.
El principal mensaje es que hay que intentar la apuesta china y participar activamente en el desarrollo de las relaciones comerciales sin subestimar por ello los riesgos y las dificultades de una estrategia semejante.
Análisis. La primera constatación que se impone es el peso cada vez más grande de China en el comercio mundial, que se traduce notablemente en una transferencia de producción industrial desde Europa y una desindustrialización profunda, particularmente en los Estados Unidos, aunque también en Francia.

Sin embargo, el contenido en importaciones de las exportaciones chinas es elevado (46% en total) y muy elevado para los productos sofisticados (de 60 a 95% según los productos considerados). Esto es posible por una segmentación de la cadena de producción en la que Europa y EEUU no participan. Los principales socios de China son de hecho los países de Asia. Paralelamente, el nivel de los costos salariales unitarios de China permanece flojo: se aproxima, en 2010, al 60% del de los EEUU y a menos del 50% del de la zona euro. Los autores del informe destacan que la competencia de China ha contribuido probablemente a frenar las alzas de los salarios en los países de la OCDE desde finales de los años 90 y que, mientras continúe ganando cuotas de mercado, tendrá una influencia desinflacionista sobre el resto del mundo.
Un asunto de preocupación suplementaria concierne a la situación de China en el consumo de materias primas, de recursos escasos y de manera más amplia el impacto de su actividad económica sobre el medioambiente. El consumo de materias primas sigue lógicamente el ciclo de la producción industrial y de los stocks. Su situación en el consumo mundial ha llegado a ser muy importante ya que se estableció en 2010 en alrededor del 10% para el petróleo, y en casi el 50% para los metales. Al mismo tiempo, China ha sobrepasado a EEUU en lo que concierne a las emisiones de CO2, con una progresión del 5 al 7% anual. Los autores del informe señalan que esta situación debería perdurar o incluso acentuarse en los próximos años. A nivel financiero, los autores destacan que el yuan se aprecia en términos reales desde 2005 y que las proyecciones hacen pensar que el excedente comercial chino debería reducirse, lo cual tiene fuertes implicaciones sobre la política de cambio a implantar con este país. Todos estos elementos explican el interés creciente por China y su desarrollo. Entretanto, los autores del informe ponen el acento sobre el impacto de la crisis económica y financiera actual, que le empuja a transformarse, o a modificar su estrategia.

La Gran Escolarización de los adultos...¿estamos preparados?



Un artículo de Juanjo Goñi


En una sociedad con tantos cambios y sometida a una sucesión de oleadas tecnológicas ya no es posible pensar que lo aprendido de joven nos sirve para siempre. Lo que hace 50 años era un objetivo de escolarización del máximo de la población joven, ahora se traslada a una nueva escolarización de toda la población. Sí, de toda la población, del niño, del joven, del profesor, del transportista, del abogado,del alcalde, del dependiente, del funcionario, del empresario,…de cualquier trabajador en activo, de quien está en reciclaje profesional y también del que se jubila, y por supuesto de usted amigo lector y de mi mismo.


La escolarización de jóvenes ha sido sin duda un pilar fundamental de un sistema social sobre el que construir la capacidad explotar el conocimiento de que hoy disponemos, pero en este momento esta capacidad es ya insuficiente. La diferencia respecto a la situación anterior –la escolarización de jóvenes- es que ahora la gran mayoría de los que necesitamos formación somos los adultos, y que los sistemas formativos han sido diseñados y desarrollados para niños y jóvenes. La formación de adultos requiere de otras bases de partida y por supuesto de nuevos criterios sociales en los modos de entender en que consiste la formación y como se puede llevar a cabo.


Algunos indicadores de países más avanzados que el nuestro, nos dicen que una de cada tres personas adultas está inmersa en algún proceso estructurado de formación. Es como si en nuestra vida laboral, de 22 a 65 años, tuviéramos un 30% de la misma-unos 15 años- sincronizada o simultaneada con un objetivo concreto de mejora de la cualificación profesional. Y este porcentaje ha de ir en aumento, quizás hasta el 50, y el 75% en un futuro no muy lejano. Este proceso de formación puede que sea un curso de certificación, una especialización en alguna técnica, un reciclaje con nuevas tecnologías, la participación en un proyecto con carácter formativo, la participación en un foro de nuevas prácticas en un sector, u otras fórmulas que no sean la clásica asociación entre la formación y la clase tradicional. La nueva formación continua de adultos debe considerarse desde ya como una necesidad en nuestra sociedad, que demanda urgentemente de los sistemas laborales y de la formación la suficiente innovación como para habilitar un nuevo repertorio de formas de aprender que hagan posible compartir armónicamente el trabajo, la vida familiar y social, el ocio y la formación. Deberemos disponer de forma continua de un Plan Personal de Aprendizaje (PPA) y de una cartilla de recursos formativos de los que disponer a lo largo de la vida.


Para la construcción de esta nueva cultura y su correspondiente práctica legal debiéramos tener en cuenta diez tendencias que alterarán profundamente lo que entendemos por formación tratándose de adultos. La primera y fundamental es que la formación de adultos sólo puede concebirse si se diseña y realiza teniendo al alumno adulto como centro del proceso. Los adultos aprendemos reinterpretando nuestra propia experiencia a la luz de nuevos principios y enfoques, que nos hagan reconsiderar lo que pensemos y hacemos, para obtener un mejor resultado con el cambio. Aprendemos si cambiamos algo que sabemos y hacemos, por algo nuevo más eficaz. Un enfoque académico está abocado al fracaso. El adulto que aprende aporta su experiencia de la cual no puede abstraerse. Es el material principal sobre el que el profesor debe trabajar.


Este eje central del aprendizaje del alumno adulto está acompañado por tres consecuencias directas de lo anterior que son: la formación personalizada y cercana, el uso de las tecnologías de la información, como recurso de transferencia constante de información, y la continuidad en la duración del aprendizaje.


Significa todo ello, que la formación estará necesariamente incrustada en la actividad laboral cotidiana y que los medios de comunicación, la informática que conocemos y las tecnologías que vengan pueden hacer posible ese marco de continuidad mediante la interacción continua con otras personas y sistemas, para adquirir nuevas capacidades. Para esto es necesario que los diseños de los nuevos espacios formativos sean creativos y adecuados a las distintas situaciones laborales y personales que se producen a lo largo de la vida. Las otras seis tendencias a considerar, que son también nuevos requisitos para organizar la formación de adultos y se refieren a:


-Evaluar capacidades.-Cualquier sistema de formación de adultos debe ofrecer las referencias necesarias para que cada uno pueda elegir y orientar la formación que más le encaje en su estilo de aprendizaje, conociendo siempre cuál es su posición de partida. No estamos hablando de exámenes sino de sistemas de autoevaluación.


-Distintas y diversas formas de aprender. Un cierto hipermercado de actividades de formación, que permitan a instructores y alumnos combinar tareas para practicar, acertar, equivocarse, aprender corrigiendo y consolidando habilidades. Los actuales medios de comunicación deberán asimilar su papel en esta gran transformación social.


-Aprender resolviendo problemas reales y próximos a cada individuo. La motivación por el conocimiento aplicado a los problemas que afectan a cada persona, es la fuerza más potente para la interiorización de nuevos esquemas en los adultos.


-Espacios de confianza donde aprender. Aprender requiere modestia, en tanto que presupone que no se sabe. Para el adulto representa manifestar inseguridad y una imagen de debilidad frente a otros. Esta limitación que no existe en los niños está muy instalada en los adultos, en forma de miedo a la opinión de otros.


-Aprender de todos y con todos. El sentido unidireccional del aprendizaje –profesor que forma alumnos de menor nivel- se superará por la participación de diversos agentes de diferentes cualificaciones, orígenes y conocimientos.


-La realidad y los proyectos -donde se desarrolla algo nuevo- serán los espacios de aprendizaje de adultos. Las tecnologías de la información posibilitan –en la mayoría de las ocasiones- construir espacios de simulación tan próximos a la realidad como queramos. Hoy un 90% de los que trabajan en oficinas y un 25 de los que trabajan en espacios abiertos lo hacen con ordenadores.


La formación de adultos es sin duda uno de los campos de acción y de innovación más importantes en una sociedad que quiere progresar y mantener los niveles de bienestar social y de calidad de vida, concepto –por cierto- que tendrá que variar respecto a los parámetros vigentes. Sin duda requerimos un cambio de mentalidad en los significados acuñados con el tiempo de lo que llamamos formación, en relación con la calidad de vida, y más si cabe tratándose de la formación continua y de adultos. Si nos sirve como ejemplo, en esta explosión futura de los modos de aprender, puede que nos ocurra lo acontecido en los sistemas de comunicación. Hace 200 años la forma de comunicar entre personas distantes era exclusivamente la correspondencia escrita, hace 50 se añadíó el teléfono fijo, y hoy los móviles con texto, voz e imagen, el correo electrónico, la videoconferencia,… diversifican y multiplican las modalidades comunicativas. La comunicación a través de la tecnología ha desplegado nuevas formas de expresión.


Y así deberá ser con la formación, que aún considera los modelos formativos basados en las aulas como los modos dominantes de diseñar y practicar la formación. La transformación y el desarrollo de nuevos modos de formación, a los que estamos abocados, puede empezar revisando a la luz de las diez tendencias citadas los cursos y módulos de formación de que hoy disponen los adultos. Trabajar desde ahora en su rediseño es un buen camino para ir construyendo este nuevo espacio de formación, tan necesario hoy y mucho más en los próximos años. La formación masiva de los adultos es la gran escolarización pendiente en nuestros días y requiere de un cambio de mentalidad social para despertar en cada persona la capacidad de aprender que llevamos dentro, y alimentar cada dia con los mejores alimentos a ese gran amigo del futuro que es el conocimiento.



miércoles, 15 de junio de 2011

¡Pregúntadme!

Ask me! - ¡Preguntadme! - Es la nueva página web interactiva de Herman Van Rompuy, Presidente del Consejo Europeo.

Él mismo la presenta diciendo, “Estoy listo para contestar a vuestras preguntas. Por favor formulad las vuestras por video (es lo que preferiría) o por escrito. Les invito a votar las preguntas con el “dedo pulgar arriba” o “dedo pulgar abajo” y ayudarme así a ver cuáles son los asuntos que más interesan a ustedes. En estos asuntos concentraré mis respuestas.”


Como precaución advierte que las preguntas serán moderadas y que por esto no aparecerán de inmediata en la página. Por si entran europeos maleducados… Y para poder votar las preguntas es necesario tener una cuenta en Google.
Ya he dicho en Facebook que la iniciativa me gusta. Porque esto también es democracia: escuchar la voz de los ciudadanos y responderles. ¡Que son ya más de quinientos millones! Además con la posibilidad de mostrar una cara de enfado o de aprobación por video. No solo ser un ciudadano anónimo que mete un boleto en una urna y sale del local hasta dentro de equis años. Y no digamos que Europa “nos importa un pepino”, porque nuestros pepinos son buenos y queremos que los prueben todos los europeos.
Los miembros de ICARO Think Tank tienen ahora la posibilidad de entrar “en línea” con el Consejo Europeo y hacer propuestas para una innovación social europea.

Hace 60 años 6 países crearon la Unión Europea, ahora ya son 27 y entrarán más.

martes, 14 de junio de 2011

Sabino Ayestarán: El ritual del 15 de Mayo y la sinceridad


Artículo de Sabino Ayestarán publicado en el periódico El Correo el domingo 12 de junio de 2011.


"Recientemente, un grupo de antropólogos de Oxford (Seligman, Weller, Puett y Simon, 2008) han escrito un libro que lleva este título: “Ritual and its Consequences. An Essay on the Limits of Sincerity”. Desarrollan la idea de que los rituales tratan de construir un mundo del “como si”, en tensión continua con la realidad de un mundo fragmentado. A través del rito, tratamos de construir una realidad más próxima a nuestros deseos y a nuestra ideología en contraste permanente con la realidad de un mundo ambiguo, fragmentado y amenazante. Son experiencias efímeras, pero suficientes para mantener la ilusión y la esperanza de un mundo mejor.


Al ritualismo se opone la sinceridad. Si el rito es de carácter colectivo, la sinceridad, en cambio, reside en la subjetividad individual. Las personas que buscan la sinceridad tienen la creencia de que la verdad está en la autenticidad de la experiencia personal. En consecuencia, consideran que los actos rituales están cargados de ilusión y de engaño. La sinceridad, en cambio, exige el compromiso personal de quienes luchan por un mundo mejor. Los ritos colectivos pueden liberar enormes cantidades de energía en los individuos que asumen la responsabilidad de cambiar el mundo, pero pueden, igualmente, alimentar la comodidad de quienes dejan la responsabilidad del cambio a los políticos, a las instituciones y al sistema.


He seguido con interés los rituales del 15 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid. Como tantas otras personas que vivimos, en nuestra juventud, los rituales de Mayo del 68 en París y en otras ciudades europeas, me he acordado de lo que experimenté, exigí y esperé yo mismo cuando, en la Plaza Mayor de Lovaina, participaba en las manifestaciones estudiantiles. Me rebelé contra las instituciones, responsabilicé de todos los males a los que mandaban y soñé con un cambio que creía entonces que estaba al alcance de la mano. Decíamos cosas parecidas a las que se oían o leían en la Puerta del Sol: 'No somos mercancía en manos de políticos y banqueros'. ‘Esta democracia es una falacia’. ‘Políticos y banqueros sois peor que cuatreros’. ‘Si tu pagas su deuda que ellos paguen tu hipoteca’. ‘La banca al banquillo’. No somos antisistema, el sistema es antinosotros’. ‘No hay pan para tanto chorizo’. ‘El pueblo unido funciona sin partido’. ‘Si no pedimos, nada nos darán; si nos callamos no nos oirán. ¡Si nos unimos nunca nos vencerán!’.


Los jóvenes reunidos en la Plaza de la Sorbona de París y los de la Puerta del sol de Madrid soñaban con un mundo más justo, más honrado y más solidario. La mayoría exigían el cambio a los políticos, a las instituciones, al sistema. Algunos comprendían que el cambio comienza por uno mismo y se comprometían activamente con la lucha por un mundo mejor. ‘El conocimiento nos hace responsables’. ‘Tu conformismo es su poder, su botín nuestra ruina’. También éstos son mensajes de los jóvenes reunidos en la Puerta del Sol.

En la Fundación Novia Salcedo de Bilbao funciona un grupo multidisciplinar de personas que se preguntan qué podemos hacer para que, en el año 2050, i) las personas puedan integrar mejor la autonomía personal con un comportamiento cooperativo; ii) las organizaciones estén lideradas por individuos capaces de compartir su liderazgo con quienes tienen ideas e intereses diferentes; iii) la sociedad haya logrado crear un mercado en el que la oferta y la demanda estén reguladas por las personas que eligen libremente aquella alternativa que consideran más adecuada y más eficiente para cubrir sus necesidades. Se llama el Think Tank ICARO de la Fundación Novia Salcedo.

El sueño del Think Tank ICARO es el mismo que el de los jóvenes de la Puerta del Sol de Madrid. Nos falta encontrar el camino que nos conduzca a la realización del sueño. Los miembros de ICARO estamos convencidos de que el camino tiene que ser recorrido por los jóvenes y por los adultos. Todos unidos en un mismo proyecto".



domingo, 12 de junio de 2011

De la charia a la islamofobia





El ensayista Abdelwahab Meddeb (A.M.), a la izquierda y el teólogo Tariq Ramadan (T.R.), a la derecha, debaten sobre la religión en las revoluciones árabes en una entrevista para “Le Monde”. En este artículo presentamos un interesante extracto de la misma.
¿Se pueden calificar de post-islamistas los movimientos emancipatorios que conocen el Magreb (Norte de África) y el Machrek (Oriente medio) desde enero último? Estiman que la cuestión religiosa no ha sido central y, si es el caso, ¿cómo lo explicarían?
T.R.: En conjunto, estos procesos han modificado nuestras percepciones y nos han llevado a salir de la visión simplista oponiendo dictadura a islamismo radical, tal y como era presentado por las dictaduras mismas y rápidamente aceptado por sus aliados occidentales. Frente a una mezcla de población de todas las tendencias socio-políticas que, sin un liderazgo específico, ha destacado valores de libertad contra la dictadura, la corrupción y el clientelismo, nuestros análisis son a menudo admitidos por temor del islamismo o rechazo del islam. Sin embargo, estas revoluciones están ligadas a un referente islámico: no están dirigidas en nombre del islam, pero los valores a los que apelan no están opuestos al islam. El referente islámico no es un obstáculo a la afirmación de valores que nosotros compartimos. Se trata de valores universales compartidos más que de valores occidentales que serían extraños al islam. Es porque estos movimientos no son islamistas por lo que no son islámicos. El referente religioso, pues, no ha desaparecido completamente del discurso ni de los ritmos de la movilización de los viernes.
A.M.: No post-islámicos, pero sí más allá del islam: es así como yo calificaría lo que ha pasado en Túnez y en Egipto. La cuestión del referente religioso no se ha planteado. Estos actos no han tenido que ver con la identidad religiosa o cultural. Las gentes se han rebelado contra un situación donde el “habeas corpus” no era respetado. No estaba asegurado el mínimo de integridad del individuo. Esta sublevación se ha hecho más allá de las identidades. No se protesta en tanto que uno es musulmán, sino en tanto que es oprimido. La protesta se ha expresado en nombre de la humanidad vapuleada. Desde que se evoca el espacio del sur, se tiene el prurito del referente que engendra la diferencia. Es, por otra parte, un reflejo occidental el ver algo de islámico en todo suceso que proviene de los territorios cuya religión dominante es el islam. Sólo ha sido invocada la libertad como principio que pertenece al hombre, al derecho natural. Ciertamente la cultura y la religión de estos países no han puestro trabas a esta llamada a la libertad. Tampoco estos movimientos eran islamistas ni islámicos. Los que se han sublevado han reclamado su autonomía como individuos y el derecho que tienen sobre sus países, ya que incluso eso estaba rechazado por los predadores que les dirigían. Los que han tenido la audacia de manifestarse afrontando la muerte defendían y reclamaban una sola cosa: ser hombres libres. Estos árabes habrían podido ser chinos o birmanos. Su sola referencia era el derecho a la libertad, a la dignidad, a la justicia que todo humano reivindica. Eso excede la dicotomía Islam/Occidente.
T.R.: Yo pondría un acento. Bastante pronto, incluso en Túnez, estos movimientos de masa no han negado jamás su referente religioso y cultural. Incluso si los manifestantes no querían ver esta revolución recuperada por el islam político, todos consideraban que la búsqueda de libertad se hacía a partir de su historia, su cultura y su religión. Los debates internos a los que asistimos hoy son la prueba, incluso si hay que reconocer que hay un verdadero déficit evidente de intercambio en el corazón de las sociedades civiles y entre las diferentes corrientes políticas e ideológicas (esta es realmente la debilidad de estos movimientos). Lo que es remarcable es la ausencia de eslogans anti-occidentales o anti-israelitas en las manifestaciones. Se han movilizado por los valores, ni contra ni a favor de Occidente, sino por su libertad a partir de su historia y sus referencias.
A.M.: No hay miles de maneras de ser demócrata. No veo por qué hay que distinguirse de inventos occidentales. Estos pertenecen a la humanidad. Todo candidato, cualquiera que sea su lengua, su cultura o su creencia, puede adaptarlos a lo que él es. En los países musulmanes se sigue siendo temeroso, desde los reformistas del siglo XIX, no se ha cesado de obsesionarse con el deseo de asimilar las invenciones políticas modernas a los procedimientos que estaban ya presentes en la tradición islámica. Es así como se ha asimilado el parlamentarismo a la “choura” coránica que, en el mejor de los casos, se parecería al consejo consultivo del Príncipe. Estas aproximaciones intempestivas y anacrónicas no aclaraban los conceptos sino que los oscurecían. Estas orientaciones se han evitado en Túnez e incluso en Egipto. El movimiento nacido del pueblo ha sido amplificado por las clases medias para ser seguidamente relevados por intelectuales informados sobre conceptos comprometidos: la libertad, la igualdad, la justicia ha sido aproximados desde un punto de vista filosófico, jurídico e histórico. En países como Yemen o Libia, ha faltado este contenido conceptual. El instinto de libertad se nutre entonces de rudimentos recogidos de una tradición islámica que no se asimila al islam político. El referente provenía más de la costumbre que de la cultura letrada. Es esto lo que mide la inmensidad de la tarea: qué trabajo didáctico para aportar de contenido y de sentido que esté en coherencia con las reivindicaciones! Estos Estados no han asumido la vocación del Estado moderno como maestro del pueblo.
La emancipación no se piensa ya en términos de ruptura con las culturas de origen, pero ¿puede inscribirse en un anclaje islámico? ¿No hay entonces ninguna separación entre la cultura democrática y la cultura islámica?
T.R.: La llamada a los valores democráticos no se hace forzosamente en oposición al terreno cultural o religioso. Hay que comprender bien que no pasará nada en el Norte de África o en Oriente Medio sin debate social, político o económico, que cuestione la situación de la religión y su papel en las instituciones y la esfera pública. Las jóvenes generaciones, incluso entre los islamistas, se refieren menos a Irán que a Turquía: ven en este país que, a partir de su referente islámico, ha sabido integrar a su modelo político valores en los que se reconocen y que son los nuestros. En Marruecos, en Egipto, en Túnez, en Yemen o en Jordania, una partida de islamistas es a partir de ahora favorable a un Estado Civil. Incluso el pensamiento político de los islamistas ha evolucionado en el curso de los últimos treinta años. Admitiendo que estos valores han salido del terreno mismo de estas sociedades, seremos más respetuosos con los debates internos que puedan llevar a modelos democráticos endógenos y sólidos, y por eso percibidos como legítimos.
A.M.: En mi opinión, estos acontecimientos han precipitado la evolución de todas las tendencias. Se ha salido de la fatalidad que opone la dictadura al islamismo. Ésto, sobre el modelo turco, podría evolucionar hacia la “democracia islámica” a la manera de la “democracia cristiana” en el espacio alemán o italiano. El tiempo nos dirá si Qaradaoui es oportunista o sincero cuando abandona el Estado islámico para recomendar un Estado civil con un referente islámico, precisando enseguida que no piensa en la religión sino en la civilización. Esta distinción esencial está en el centro de mi obra. Pero no es verdaderamente operativa más que cuando se sale del encierro de su origen. Es en un horizonte cosmopolítico neo-kantiano donde esta distinción prospera. Hemos escrito una tabla común. Se trata entonces de discutir a partir de la pluralidad de nuestras civilizaciones: del lado de China, de India, de Occidente, el Islam puede realizar una contribución preciosa. Por ejemplo, a finales del siglo X, el sufí Tirmidhi nos legó “El libro de la imposibilidad de la sinonimia”, que inventa una ética del matiz. Hoy, sería útil recordar los matices y los estados psicológicos que distinguen “controversia” y “confrontación”, “hacer justicia” y “vengarse”... La Constitución que está por venir no toma el relevo solamente del derecho sino también de la ética. Está ilustrada por la experiencia de las naciones.