Isidre Fainé,
Presidente de la Caixa y académico de número en la Real Academia de
Ciencias Económicas y Financieras de España, es considerado
como uno de los mejores directivos de España. El mes pasado
estuvo en Bilbao en la Inauguración del Congreso de la Confederación Española de
Directivos y de Ejecutivos “Dirigir para crecer”. Begoña Etxebarría, Directora de
NoviaSalcedo Fundación, que asistió a su conferencia tomó algunas notas, en
particular cuando Isidre Fainé, pensando en la
crisis económica, se hizo la pregunta “¿Qué podemos hacer los directivos en
estas circunstancias?”
He
aquí las respuestas de Isidre Fainé:
·
Asumir
la responsabilidad. Buscar un sentido a la existencia y a la responsabilidad.
La situación es delicada, pero tenemos
la responsabilidad de liderar la salida de la crisis.
·
No
perder la fe en nosotros mismos,
siguiendo las intuiciones que nos da la experiencia, trabajando con
inteligencia que anticipa, que
selecciona, que estimula, y comprende, liderar hablando claro a nuestros
colaboradores sobre la situación real en la que estamos .
·
Trabajar
más horas todos, los trabajadores, los
directivos. Dedicar más tiempo a nuevos productos, nuevos mercados,
gestionando bien el tiempo. “No todo el
día pendiente de las maquinitas, de si
las cosas suben o bajan o lo se dice o nos dicen.” El tiempo es para nuestros clientes, para nuestros
colaboradores, no para el control de gastos. El 90 % del tiempo es para la gestión, tomando a veces duras decisiones, que si no
las tomamos, otros vendrán a tomarlas.
·
Poner
en marcha el riesgo creador que todos tenemos dentro.
·
Poner
a nuestra gente en el sitio que tienen que estar.
·
Cuando
las adversidades nos golpean, ha llegado el momento de emprender, resistir sin
perder los principios, los valores, o las formas. Haciendo lo que se dice, diciendo lo que se
hace.
·
Ofrecer a nuestros colaboradores, y a las generaciones venideras, la ilusión por
el trabajo para que puedan desarrollar su propia vida y puedan
crear su propia familia.
La necesidad de la formación continua: “Creo que hay que invertir más en
formación. Hay que empezar con la enseñanza primaria y secundaria, pero también
debe promoverse desde las empresas. Si una persona no aplica la innovación a lo
que hace, no progresará. Y para innovar es necesario formarse continuamente. Yo
lo intento hacer y animo a los demás a que lo hagan.”
Hablando sobre su trayectoria
profesional personal, y en general: Lógicamente,
una trayectoria profesional no viene definida por un momento en concreto o por
una decisión precisa. Ni por un momento, ni por diez. Sin duda, es el trabajo
del día a día el que le va situando a uno en el lugar que se merece, le va
moldeando y, a raíz de las situaciones complejas que se viven continuamente, le
lleva a crecer como profesional y como persona. Por tanto, situaciones
complejas, las que quiera; gestionarlas, con prudencia. Personalmente, cuanta
más confianza he dado a mi equipo, es cuando he sido capaz de sacar lo mejor de
sí mismos.”
La importancia de la
intuición: “La intuición forma parte
de aquel conjunto de valores, alejados de los más clásicos, que ha ido ganando
jerarquía en los últimos tiempos. Sin ser uno de los valores cardinales, sí se
ha convertido en un excelente complemento. Por ejemplo, entiendo el papel clave
que ejerce la intuición por el componente que tiene de saber anticiparse a los
cambios. Los principios organizativos actuales y el modelo de gestión de las
empresas deben ajustarse continuamente a las nuevas necesidades, lo que obliga
a sus máximos responsables a aceptar que las cosas cambian. Si uno es capaz de
anticiparse o, aún mejor, provocar el propio cambio, habrá hecho gran parte del
camino.”

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