lunes, 28 de noviembre de 2011

El escultismo, un movimiento educativo integral. ¿No habría que reavivarlo?

Un día de verano hace 61años, numerosos padres se despidieron de sus hijos en la estación de Bruselas cuando un tren especial salió repleto de scouts hacía Roma. La 2ª Guerra Mundial había terminado apenas cinco años antes. El motivo del viaje fue el Año Santo 1950. El viaje transcurrió en un ambiente festivo inolvidable. En Roma, en las afueras de la ciudad, se había montado un campamento donde se agruparon miles de scouts de no sé cuántos países. Ni la globalización ni internet formaban parte del vocabulario, pero los scouts se intercambiaron sus “badges” (insignias) sin apenas conocer la lengua del otro, para recordar para siempre cómo se conocieron.

¿Cómo está el escultismo hoy, más de cien años después de su fundación por Lord Baden Powell? No hace mucho me encontré con la página web del colegio donde había estudiado en Bruselas en los años de la postguerra mundial. Les mandé unas fotos del colegio de esa época. Estaban contentos y me daban las gracias. Se me ocurrió preguntarles cómo iba el grupo scout del colegio. Me decían que ya no había grupo scout. También había desaparecido el coro “Cantabile”, que había cantado en la radio (no había televisión) y en la misa de Nochebuena en la Basílica del Sagrado Corazón. No me ha alegrado la noticia. No les he preguntado si los habían sustituido por otra cosa…

A pesar de todo, parece que en Bélgica el escultismo sigue vivo, ya que el país está entre los primeros del mundo por número de scouts por millón de habitantes. Bélgica, con una población de tan solo diez millones, tiene cerca de 160.000 scouts. El escultismo sigue siendo el movimiento juvenil más extendido en el mundo, porque está presente en 161 países y tiene alrededor de 30 millones de miembros. Los otros países que están entre los 20 primeros del mundo en número de scouts son: Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Polonia, Estados Unidos, Canadá, Japón, Corea, Hong Kong, Filipinas, Tailandia, India, Pakistán, Indonesia, Bangladesh, Kenia, Nigeria, y Uganda. No sé en qué lugar del ranking está España. He buscado pero no he encontrado el número de scouts que hay. Sí he leído que en España el escultismo tuvo una historia accidentada y que se mantuvo en la clandestinidad durante la época franquista.

En todo el mundo la misión y la visión del movimiento scout son básicamente las mismas, vayas donde vayas. Y esto a pesar de que existan movimientos scout laicos, o ligados a una religión o a una cultura. Pero todos persiguen fundamentalmente lo mismo y pretenden “la educación integral del individuo por medio de la autoformación y el contacto con la naturaleza”, según la definición que da la RAE. Una definición incompleta.

La Organización Mundial de losScouts da una explicación más detallada y define así la misión del escultismo:

“La misión del Escultismo es contribuir a la educación de los jóvenes, mediante un sistema de valores basados en la Promesa y la Ley del Escultismo, ayudar a construir un mundo mejor donde las personas se autorealizan como individuos y juegan un papel constructivo en la sociedad. Esto se consigue:

·         Involucrándoles durante sus años de formación en un proceso educacional no formal

·         Usando un método específico que hace del individuo el agente principal de su propia formación como una persona autónoma, solidaria, responsable y comprometida.

·         Ayudándoles a establecer un sistema de valores basado en principios espirituales, sociales y personales expresados ​​en la Promesa y la Ley”

La Promesa Scout tiene variantes según la cultura de cada país o en función de la religión. Un ejemplo es: “Prometo hacer cuanto de mi dependa para
amar a Dios
(cuando está ligado a la religión), servir a mi país, trabajar por la paz y vivir la Ley Scout.”

Y la “Ley Scout” dice: “El Scout es una persona digna de confianza; es leal; sirve a los demás; comparte con todos; es amable; protege la vida y la naturaleza; se organiza y no hace nada a medias; enfrenta la vida con alegría; cuida las cosas y valora el trabajo; es una persona limpia en pensamientos, palabras y obras.”

Algo que no se dice explícitamente pero que también está claro, es que en el escultismo se aprende desde niño a trabajar en equipo y no de forma individualista. En el escultismo hay categorías según los grupos de edad, que van desde los 6 hasta los 21 años, y cada categoría tiene su método apropiado a su edad.

Termino con una pregunta: ¿Cómo sería el mundo si la mayoría de los jóvenes hubiera sido scout? Quizás la contestación sería: esto es una utopía… pero ¿qué es mejor para la convivencia? ¿Qué los jóvenes se diviertan en grupos scout, o en botellones masivos de fin de semana? ¿Qué mueve a los jóvenes estar en botellones y no en un grupo scout? Lo que quizás falta hoy es tener ideales. Promocionar el movimiento scout podría ser una acción concreta para restablecer los valores que han quedado olvidados. Pero en los medios de comunicación no se habla del escultismo. No lo conocen, o tienen miedo a que no les dé audiencias millonarias y que no acudan las empresas con sus anuncios publicitarios que es de lo que vive la televisión privada.

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