jueves, 4 de agosto de 2011

P de Actividad

¿La Actividad no tiene P? Naturalmente que no ‘tiene’, pero ‘contiene’ varias: Prospectiva, Planificación (y Planteamiento), Programación, Proyección, Ponderación, Priorización, Presupuesto, Proceso, Producción, Producto, Presentación y Promoción o Promulgación, Provecho... Una Actividad puede ser empresarial, institucional o social. En cualquier caso debe desarrollarse de forma ordenada y con método. Cualquier actividad debe ser eficaz.

La Prospectiva analiza el futuro. Gaston Berger la definió como ‘la ciencia que estudia el futuro para comprenderlo y poder influir en él’. La Prospectiva pretende aumentar nuestro conocimiento de la repercusión que tendrá en uno o varios escenarios futuros la Actividad que vamos a desarrollar o queremos emprender. Prever su impacto, su posible éxito o fracaso. Sus puntos débiles y puntos fuertes con respecto a su efecto futuro, sobre la calidad de vida o bienestar, el avance tecnológico, el medio ambiente, la economía, el empleo, etc. Y todo ello para poder planificar después las acciones concretas necesarias para llegar a la puesta en práctica. La Prospectiva está en el origen de la innovación tecnológica, empresarial, institucional y social.
La siguiente fase, la Planificación, establece la estrategia a seguir y las decisiones acciones a tomar para llevar a cabo con garantías de éxito la Actividad. El Plan incluye también el Presupuesto de la Actividad, de los ingresos y gastos, y recursos necesarios para conocer y asegurar su viabilidad. Este Presupuesto debe ganar en precisión según se avanza hacía la realización de la Actividad. También se define el Proceso de la Actividad, o la forma en la que se desarrolla la Producción, o la obtención del Producto, que puede ser un producto material o la prestación de un servicio. La Ponderación y la Priorización sirven para evaluar, sopesar y seleccionar entre las alternativas posibles las más adecuadas para la Actividad.

La Programación, o plan de acción, sirve para organizar las diferentes actuaciones, coordinarlas y programarlas en el tiempo para desarrollar e iniciar la Actividad de una forma eficaz.
Finalmente se tiene el Producto (o servicio). Hay que venderlo. Y para que se venda hay que darlo a conocer, mediante su Presentación, su Promulgación o su Promoción. Hay que demostrar el Provecho que el Producto procura para la sociedad y el individuo, para que lo acepte.

Pero la P es también aplicable a las personas responsables de una Actividad. Estas personas necesitan tener o es bueno que tengan: Personalidad, Profesionalidad, Previsión, Preparación, Paciencia, Pensamiento, Pragmatismo, Percepción, Perspicacia, Perspectiva, Pasión, Pujanza, Placer, Persuasión, Prudencia, Precaución…
También hay alguna que otra P que no se debe tener o aplicar en el desarrollo de la Actividad: Parálisis, Pasividad, Prisa, Precipitación, Prejuicio, Pesimismo… Sin embargo es igualmente útil saber lo que no hay que tener que lo que hay que tener.
Lo que una actividad importante de ninguna forma debe tener es improvisación. Salvo si no hay más remedio, claro. Pero la improvisación puede ser causa de las prisas, porque no se ha empezado a tiempo: “De nada sirve correr, hay que salir a tiempo” (‘La liebre y la tortuga’ de Jean de la Fontaine)

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada