lunes, 8 de agosto de 2011

La innovación social y el papel de la mujer en el centro de los Diálogos de Iruaritz 2011

Iruaritz es el nombre de un hotel de encanto, que ocupa un antiguo caserío en Lezama, un barrio rural de Amurrio en la provincia de Álava, entre Bilbao y Vitoria. Situado en un bello y tranquilo paraje natural es el sitio ideal para retirarse, pensar y debatir con serenidad. En el Caserío Iruaritz y en la cercana ermita de San Prudencio, la Fundación Iruaritz Lezama, que tiene como objetivo  "La formación integral del hombre en sus diversos aspectos profesionales, éticos y religiosos”, acoge cada año, en formato de retiro, los Diálogos de Iruaritz, que reúne a personas destacadas y expertas de diversas nacionalidades con el propósito “de encontrar yacimientos de esperanza”, según dice Michel Campdessus que preside los Diálogos y de los que también es fundador. Este año el tema ha sido “la Innovación Social y el papel de la mujer.”

Esta edición de los diálogos, que tuvo lugar los días 1 y 2 de agosto, ha sido la 15ª  desde que el matrimonio francés Campdessus, Michel y Brigitte, los habían iniciado en 1996 en Washington, sede del Fondo Monetario Internacional del que Campdessus era entonces Director General. Las siguientes reuniones habían tenido lugar en Bayona, la ciudad natal de Michel Campdessus, hasta que en el año 2000 se empezaron a organizar en Lezama, por invitación de Luis de Lezama, que además de ser sacerdote es fundador del hostelero Grupo Lezama. Luis de Lezama colabora como moderador con Michel Campdessus, quien preside las jornadas, en sustitución de Brigitte Campdessus, debido a la alta carga de trabajo que supone. Aunque Brigitte sigue participando en las reuniones.
Caserío Iruaritz

Había 25 participantes entre los que destacaban, además de los ya citados: Enrique Barón, ex presidente del Parlamento Europeo que ha participado en el Tratado de Lisboa; Enrique Iglesias, economista uruguayo de origen asturiana que ha sido Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional; Jean Baptiste Foucauld, que ha sido colaborador de Jacques Delors y es fundador de la asociación francesa “Democracia y Espiritualidad”;  Makoto Utsumi, ex vice ministro de finanzas de Japón además de otros altos cargos políticos; Diarmuid Martin, Arzobispo de Dublín; Yu Serizawa, una empresaria que es asesora senior por el Japón en el Foro Económico Mundial; Nicholas Vickery, experto en finanzas del Banco Mundial; y Begoña Etxebarria, Directora de Novia Salcedo Fundación, quien nos informa sobre el evento.
El programa comenzó el lunes 1 de agosto con sesiones de mañana y tarde en el caserío y en la ermita de San Prudencio, que está a 5 minutos andando, seguido a la tarde de una misa opcional en la ermita, y una noche documental sobre la crisis y por qué ocurrió. Begoña nos da su resumen del encuentro: En esta 15 ª edición hemos hablado sobre la Innovación social como fuente de progreso.  Reconstruir un mundo nuevo, otra manera de convivir en igualdad, un futuro sostenible para todos. Hemos hablado del papel no solo de la mujer sino de todos los seres humanos que estamos en el epicentro de este cambio.  Encontrar  ‘alas para abordar los problemas’ desde una postura de actores y gestores de nuestras propias ideas e iniciativas ante estos desafíos que son muy importantes, en una especie de redefinición del ser humano, hombres y mujeres. Hemos constatado el avance en los últimos años del papel de las mujeres en la esfera pública, pero ahora se redefine de nuevo el papel que puede y quiere jugar.  Esta  innovación social que vemos comporta la exigencia de un cambio de valores culturales de una colectividad. Se hace necesario superar el individualismo hacia unos valores cívicos, un cambio en el que se es consciente de los demás, una opción ética por cooperar, más que por dominar en todas las relaciones interpersonales e intergrupales, nuevo feminismo más flexible, ligado a este nuevo civismo.”

“El ambiente en el que transcurren los diálogos es el de un grupo de amigos que van invitando a diversas personas a sus diálogos.  No es un diálogo muy estructurado con demasiados papeles por medio. Se cuenta con traducción simultánea y las personas se expresan en la lengua en la que se  sienten más seguro, lo cual le da un punto de formalidad. En esta edición Michel Camdessus quiere darnos la voz a las mujeres: su mujer Brigitte, la mujer de Jean Baptiste Foucauld, Florence, yo (Begoña Extebarria) misma (que expuse las ideas recogidas en el cuaderno Ícaro). Por cierto todas tenemos formación en ciencias políticas y sociología, pero estas mujeres francesas, a pesar de ser de ser personas de más edad que yo, son deliciosamente cultas y avanzadas, con un enorme sentido ‘cívico’.”

“Los diálogos se producen en contexto de “internado” de día  y medio de duración, en sesiones de mañana y tarde, de jornada completa el primer día. No se busca un resultado especial, sólo tratar de compartir interrogantes y opiniones sobre la compleja situación del mundo, movidos por la “pasión en el ser humano y en el mundo”. Se persigue  sobre todo aportar a los miembros del grupo, reflexionar con otros conjuntamente. Saltan las ideas de un lado a otro, porque tiene un punto de informalidad, ya que en general las aportaciones no son por escrito, y van sucediéndose. Por ello, las notas que recojo a veces están inconexas, y otras veces se repiten. Hay que esperar a oírlo o leerlo todo para extraer   el  hilo conductor, que desde luego está y bien claro. Todo ello puede y debe completarse con seguimiento de los trabajos de los principales ponentes.”
La ermita de San Prudencio

Begoña nos da también algunos flashes de las intervenciones y diálogos que le han llamado la atención:
Diarmuid Martin está preocupado porque sus jóvenes seminaristas son muy conservadores.  Él ve que los líderes son hombres, en Irlanda 80 por ciento de la educación son mujeres pero hay muchos sectores que siguen siendo clubs de hombres ¿Donde están las barreras? Tiene que ver con el papel de la mujer en la familia.

Se habló de la violencia de género. Otra pieza del puzle: la prostitución en Irlanda, patología oscura en las relaciones entre el hombre y la mujer. Existe toda una industria en nuestra sociedad: mujeres inmigrantes africanas, Brasil, Tailandia, Filipinas y China, que están en zonas elegantes y no en las calles, fiestas sexuales… La Prostitución como nueva esclavitud, y el dinero que mueve. Este es un problema que ataña no solo a las ciudades grandes ¿Qué nos dice esto de una serie de hombres en nuestras sociedades? Cifras sobre la violencia domestica: un 30 % en Bangladesh y Kenia han sufrido violencia domestica en el último año. Y la violencia contra los más débiles que incluye a  niños, y no solo a las mujeres. Y la hambruna en el cuerno de África… 

Hace falta formular una política que combata la violencia de género.  Innovación social es revalorización de las personas, su dignidad y calidad de vida. Pero las mentalidades necesitan mucho tiempo para cambiar. “¡Nosotros los hombres vamos a hablar de las mujeres y esto conmueve!” dice Diarmuid Martin.

Nicholas Vickery presentó un estudio de Mac Kinsey sobre rentabilidad de las empresas según la pertenencia de mujeres a comités técnicos. Nicholas  está actualmente en el Banco mundial en Estambul trabajando en el área de micro financiación en todo el mundo. 

También intervino Nasuko, la mujer de Makoto, diciendo que la mayor parte de las mujeres que han hablado, han participado de una manera u otra en la sociedad, y que ella es una mujer que ha salido de casa. Decía que el Michel Campdessus le pidió que hablara de las mujeres y su responsabilidad en el siglo XXI. Opina que naturalezas distintas deben jugar papeles distintos.  Las primeras emperadoras eran mujeres, siempre ha habido emperatrices en la familia real japonesa. En el periodo feudal hasta la revolución de los Beijing la sociedad japonesa comenzó a ser dominada por los hombres. En el parlamento hay muchas mujeres, trabajan y tienen hijos. Cuidar los hijos y apoyar al marido. Lo que hay que hacer es saber elegir el papel que quieres jugar en tu vida, talento y poder elegir en tu corazón. 

Makoto continuó la aportación de su mujer Nasuko diciendo que sin su colaboración él no hubiese podido sobrevivir. Dos tipos totalmente distintos de mujeres japonesas nos acompañan, su mujer, y su hija totalmente formada y con un papel importante en la vida pública. 
Brigitte Campdessus apela a la revolución de las mentalidades que pasa por cambiar las familias, cuando en una familia cambiamos el papel de las mujeres, es cuando esto comienza a cambiar. Dar educación a los chicos y las chicas. Elegir los estudios que querían y la profesión que querían. 

Jean Baptiste Foucauld  se refiere a la lucha de poder entre hombres y mujeres. La inferioridad biológica del hombre se ha compensado con el poder. La primera reacción del hombre no es a compensar sino a dominar. En las primeras democracias es cuando la mujeres empiezan a decir ‘y nosotras qué’, los hombres quieren mantener esta dominación.  ¿Cómo arreglamos la idea de la igualdad y la diferencia? ¿Cuál es la diferencia legitima, no estructural? Jean Baptiste Foucauld nos muestra una iniciativa que están promoviendo  en Francia “Le Pacte Civique”, definido como “una llamada a pensar, actuar y vivir de manera diferente en democracia para inventar un futuro deseable para todos.” “Son 32 iniciativas bastante moderadas si se tienen en cuenta de una en una, pero todas juntas son una auténtica revolución", dice Foucauld en una entrevista que hizo el periódico El País a los participantes durante un descanso.
En esa entrevista, a la pregunta ¿Son los valores masculinos los causantes de la crisis?, Begoña Etxebarria responde, "Los que han mandado hasta ahora han sido ellos. Ahora hay una necesidad de otros valores ligados a la femineidad." Yu Serizawa ensalza lo humano por encima de la distinción de sexos. Eso sí, apela a que las mujeres "tengan el coraje para responsabilizarse de los retos de futuro. Si eludes las responsabilidades, dejas de lado los derechos que conllevan". Begoña comentaba que "El individualismo ha permitido conquistas, también para la mujer, pero ahora necesitamos pactos y cambios de valores culturales". A lo que Campdessus añadió que los cambios deben llegar no solo de la mano de los políticos, sino también de la sociedad civil y de los individuos. En este sentido, como otros muchos asistentes, valoraba la "magia" del Pacto Cívico francés presentado Jean Baptiste de Foucauld. 

Al buen ambiente colaboraban también las “suculentas comidas preparadas por Francisco, el Chef del agroturismo Iruaritz que nos acoge”, añade Begoña. 

¿Los retos? Todos por participantes tienen las mismas ideas: Las personas y organizaciones como motores de cambio, la sociedad civil, la necesidad de aportar creatividad, iniciativa, responsabilidad ética, cooperación entre todos, compromiso. Y valores de solidaridad y fraternidad, el "new deal europeo"  o la comunidad de valores para Europa, como apuntaba Enrique Barón. Retos fuertes.


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