lunes, 1 de agosto de 2011

La importancia de los vínculos entre universidades europeas y africanas. Un ejemplo: la universidad congoleña UNIKIN

La educación superior es un factor importante para el desarrollo de los países, y por consiguiente lo son también las relaciones entre las universidades de los países desarrollados con las de los países en desarrollo. Los lazos de la Universidad de Kinshasa UNIKIN, República Democrática del Congo, con universidades europeas son buenos testigos de ello. Por ejemplo las relaciones de la UNIKIN con una universidad española, la de Alcalá De Henares, y con otra belga, la Universidad de Lovaina, KU Leuven.

Los hechos:

El 23 de julio 2011, Luis Beltrán, profesor emérito de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales y  Director de la Cátedra UNESCO de Estudios Afroiberoamericanos de la Universidad de Alcalá de Henares, fue investido Doctor Honoris Causa de la UNIKIN, El acto fue presidido por el rector, el Profesor Jean-Berchmans Labana Lasya’Abar. Con esta investidura la Universidad de Kinshasa quiso  reconocer la ininterrumpida labor docente e investigadora del profesor Luis Beltrán durante dos décadas, y su activa participación en la organización y reorganización de facultades y centros de investigación como decano de las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Libre del Congo (Kisangani) y de Ciencias Sociales, Administrativas y Políticas de la UNAZA (Lubumbashi), donde se introdujeron por primera vez en el país los estudios de relaciones internacionales de cuyo departamento fue catedrático. El profesor Beltrán, además, reorientó el Centro de Estudios en Ciencias Humanas de Kisangani creando la "Revue Congolaise de Sciences Humaines" y ayudó a una veintena de jóvenes licenciados a formarse en España, Brasil y México, que luego han optado por ejercer la docencia universitaria en África, América Latina y Europa.

El 26 de junio de 2010, en el marco de la celebración del 50 aniversario de la Independencia de la República Democrática del Congo, el Premio PrésenceCongo, fue concedido a título póstumo al obispo Luc Gillon, antiguo rector de la Universidad Lovanium, fundada en 1954 por la Universidad Católica de Lovaina K.U. Leuven, y que está al origen de la actual Universidad de Kinshasa. Según se dice en la página web de la universidad: “El país ha reconocido los méritos excepcionales de la obra de Monseñor Luc Gillon en la educación de la juventud congoleña y en el desarrollo del Congo… ha consagrado lo mejor de sí en la fundación de una gran universidad en el corazón del continente negro.” Luc Gillon fue rector de Lovanium hasta 1967 y después su administrador hasta 1971, cuando volvió a Bélgica, donde fue nombrado decano de la Facultad de Ciencias de la UCL, Université Catholique de Louvain, en Louvain-la-Neuve. Luc Gillon era Doctor en Ciencias Físicas por la Universidad de Lovaina. Una de sus iniciativas fue la construcción del primer reactor nuclear en África, en el campus de Lovanium.


Clínica universitaria de la UNIKIN

Actualmente más de 23000 estudiantes están inscritos en la Universidad de Kinshasa, siendo la facultad de medicina la más importante con más de mil estudiantes. Sin embargo debido a las dictaduras y disturbios internos de años pasados ha habido un retroceso que se deja sentir, sobre todo en la investigación, debido a la pobreza del país, pero lo poco que hay parece tener calidad.


En mayo 2010, poco después de haber sido elegido rector de la UNIKIN, Jean Berchmans Labana Lasya’Abar  visitó varias universidades europeas. Su primera visita fue a la universidad de Lovaina, K.U. Leuven. “Por supuesto que elegí a Lovaina para mi primera visita a una universidad extranjera. Tenemos que agradecer mucho a la K.U. Leuven, que es y sigue siendo nuestra asociada privilegiada para mantener nuestra calidad académica al día. Hago todo para que la Alma Mater nos siga mandando profesores visitantes y para que haya estudiantes de máster que puedan doctorarse aquí (en Lovaina) con un acompañamiento excelente. Cuando después vuelvan con toda el conocimiento y la experiencia que hayan adquiridos aquí, nos prestan unos servicios incalculables”, dijo en una entrevista con Jaak Poot en Campuskrant, el periódico oficial de la K.U. Leuven. (Foto: Rob Stevens, Campuskrant)
En otra entrevista con Sebastien Van den Bogaert en la revista estudiantil de Lovaina, Veto, Jean Berchmans Labana Lasya’Abar dijo que cuando se fundó la universidad Lovanium, fue la primera de la África Negra. “Era y sigue siendo la universidad más grande del Congo y una de las más grandes de África”, dijo y añadió, “Antes éramos orgullosos de la universidad, pero ahora la calidad de la UNIKIN ha retrocedido. Teníamos que restaurar su nivel. Queremos reformas administrativas y académicas, tales como una renovación de la clase académica, para que UNIKIN vuelva a ser una gran universidad. Esto se está haciendo, entre otras, dentro de una asociación con la K.U. Leuven.” Además la UNIKIN tiene un problema de “braindrain”, de “drenaje de cerebros”. Jean Berchmans Labana Lasya’Abar dijo que “Este problema se presenta con los doctorandos congoleños que siguen una formación en Europa, no lo hay con los propios profesores establecidos de la UNIKIN. Ofreciendo becas de corto plazo a jóvenes doctorandos o dejando tan solo a académicos mayores hacer investigación en Europa intentamos contrarrestar esto. También queremos mejorar las condiciones de los profesores para que los académicos congoleños se sientan menos atraídos por el ‘gran dinero’ de Occidente.”

En la citada entrevista en Campuskrant Jean Berchmans Labana Lasya’Abar también se extendió sobre los problemas de la UNIKIN. “Vamos bien, pero tenemos evidentemente grandes necesidades. Sin la colaboración permanente de asociados extranjeros no lo conseguimos. En este momento estamos reformando nuestros programas para alinearlos con los principios de Bolonia. Esto es importante para el reconocimiento de nuestros diplomas en el extranjero. También vamos hacia un sistema de créditos, como en Europa. También tenemos grandes carencias en las tecnologías de información y comunicación. Nuestra capacidad de internet está por debajo del nivel que exige un funcionamiento académico flexible. Es una necesidad absoluta subirse a la conexión de banda ancha, igual que disponer de computadoras mejores y más modernas. Pero nos hacen falta fondos. Toda nuestra infraestructura es anticuada y requiere una renovación urgente, incluidos los edificios, porque desde su fundación, en la universidad no ha habido obras importantes.”

Las universidades europeas pueden aportar conocimiento y experiencia, pero hace falta también dinero. En esto tienen que intervenir los estados y el sector privado.

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