martes, 7 de junio de 2011

¿Dónde estaban los jóvenes cristianos el 15 de Mayo?

En la editorial de Arantzazu,  la “Revista franciscana para personas que buscan” (Junio 2011), el padre franciscano y director de la revista, Iñaki Beristain, escribe sobre el 15 de Mayo: “Ha sido como una gran explosión que ha cogido a las autoridades y a los políticos en plena campaña electoral.” Y sobre la manifestación de la indignación de los jóvenes: “… no es para menos. Más o menos el 43% de la juventud no tiene trabajo. No tienen lo necesario para un proyecto de vida. Ven el futuro absolutamente oscuro y cerrado… Piden otro sistema, otra forma de gestionar la sociedad, otra forma de utilizar los fondos, otra manera de organizar la economía.” En resumen “otro tipo de sociedad y otro tipo de gestión social”.
Pero luego el Padre Beristain hace preguntas, “¿Están en la calle nuestros jóvenes cristianos? ¿O están esperando a que llegue el Papa para ir a Madrid y vivir unas jornadas endulcoradas y sin compromiso, jornadas de fiesta? ¿Nuestros jóvenes cristianos han perdido la sintonía de la preocupación social y solo se preocupan de las cosas de la iglesia? ¿Nuestra fe ha perdido la protesta y la denuncia? ¿Cuál es entonces la fe que Benedicto XVI quiere fortalecer con su visita?”

El Padre Beristain termina su editorial diciendo: “Con todos los matices necesarios, pero me ha emocionado este movimiento de los jóvenes, movimiento de denuncia y protesta. No me emocionará la concentración festiva de nuestros jóvenes, llamados creyentes, si se quedan en la periferia de un encuentro sin fondo ni verdad. A nuestra fe le falta indignación.”

¿Los apóstoles no estaban representados el 15M? (en la imagen los apóstoles, obra de Jorge Oteiza, en la entrada del Santuario de Arantzazu)
Ha sido muy pesimista Iñaki Beristain. Quizás demasiado, con los jóvenes cristianos. Por lo que he entendido, el movimiento del 15M fue expresamente apolítico y aconfesional, con el fin de conseguir la adhesión de TODOS los jóvenes, sin distinción de creencias o ideologías, religiosas o políticas, sin banderas nacionales ni nacionalistas, sin banderas del Vaticano ni de la Masonería. Todos clamando con una misma voz que representaba a todos. Prefiero pensar que había muchos jóvenes cristianos en esta masa “protestante”, sin control de su carné de partido o de su certificado bautismal.

Los Franciscanos es una orden fantástica con frailes excepcionales como por ejemplo  José Goitia (qepd), que he tenido la suerte de conocer personalmente, y aconsejo visitar este precioso Santuario y Monasterio de Arantzazu e impregnarse de su ambiente. Muchas mujeres, creyentes y menos creyentes, se llaman Arantxa, Arancha, o Arantcha, da igual. Otras Begoña, que hayan nacido o no en Bilbao. Seguro que había en la manifestación algunas Arantxas y Begoñas, igual que las que se llaman Pilar o Lourdes, y no sé quienes más.

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