domingo, 28 de noviembre de 2010

Los siete saberes de la Educación para el presente


El pasado mes de septiembre se celebró en Fortaleza (Brasil) la Conferencia Internacional "Los siete saberes de la educación para el presente", promovida por la UNESCO y con la participación del filósofo y ensayista francés Edgar Morin. Más de 1.200 expertos debatieron sobre la idea central de iniciar un proceso de diagnóstico, reflexión y pronóstico, con el objetivo de contribuir a que "Los siete saberes de la educación para el futuro", ideados por Edgar Morin, puedan convertirse en los saberes de la educación del presente, según publica la revista especializada Tendencias XXI.

Solidaridad, responsabilidad, regeneración, metamorfosis, complejidad, esperanza, posibilidad, comprensión, paz, reforma del pensamiento, apertura del corazón, empatía, conocimiento, ética de la justicia, ética del cuidado, autoformación, ecoformación, política, poética y ecología de los saberes son, entre otras, las palabras más repetidas y más intensamente sentidas y expresadas por los participantes de este complejo encuentro.

Mediante la metodología de los "Círculos de Diálogo" de Paulo Freire aplicada a cada uno de los 7 saberes, las cegueras del conocimiento, el conocimiento pertinente, la identidad terrenal, la condición humana, las incertezas, la comprensión y la ética del género humano, se ha conseguido disminuir la distancia entre lo declarado como deseable en los discursos y lo realmente producido a partir de las práctias educativas concretas.


De forma que estos Círculos de Diálogo han servido de soporte a la llamada "Carta de Fortaleza", que es un documento abierto, flexible y transdisciplinar, pero también político e institucional, que pretende sensibilizar y estimular una reforma de la educación cuyo eje transversal es el cambio de pensamiento docente, curricular y organizativo de la educación; además de incidir en los necesarios cambios políticos de responsabilidad y solidaridad tan necesarios para garantizar que la educación sea realmente un Derecho Humano Universal, acorde y coherente con las necesidades de los seres humanos de nuestro tiempo.
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martes, 23 de noviembre de 2010

Los principales cambios en la Educación y la Formación para 2025


El informe, elaborado por el Instituto de Estudios de Prospectiva Tecnológica (IPTS) de Sevilla y el Joint Research Centre de la Comisión Europea, presenta el resultado de un ejercicio de prospectiva sobre la educación y la formación en el horizonte 2025.
Principales cambios en la educación y la formación hacia el año 2025
El objetivo de este estudio es el de identificar los principales cambios susceptibles de transformar la educación y la formación. Han sido en total trece los expertos (en diferentes materias) quienes han participado en este estudio.
El futuro mapa de cambios identificado puede dividirse en 12 temáticas, analizando tanto cambios tecnológicos, como la globalización o cambios en conceptos pedagógicos. Entre los cambios previsibles de mayor importancia, destacan; un aprendizaje más orientado a la persona formada, más flexible y personalizado; la integración del aprendizaje en la vida y en el trabajo, y el desarrollo e implementación de conceptos pedagógicos innovadores.
Los expertos son optimistas acerca del desarrollo de la tecnología para potenciar mayores oportunidades de aprendizaje, sin embargo son escépticos respecto a la viabilidad de la aplicación de enfoques centrados en el alumno en la educación formal y, en general, sobre la capacidad del sistema y las instituciones para mantener el ritmo de cambio y ser más flexibles y dinámicos.
Para mayor información, leer el documento completo.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Las ciencias sociales han cobrado una dimensión planetaria

El Informe Mundial sobre las Ciencias Sociales 2010 pone de manifiesto los progresos de los países emergentes. Ha sido publicado conjuntamente por el Consejo Internacional de Ciencias Sociales (CICS) y la UNESCO. Bajo el título “Las divisorias del conocimiento”, este Informe ofrece, por primera vez desde hace más de un decenio, una panorámica global de las ciencias sociales. Centenares de científicos sociales del mundo entero han contribuido con sus conocimientos especializados a esta publicación.

“Los trabajos de los especialistas en ciencias sociales son de notable calidad y de un gran valor práctico, pero el conocimiento científico de la sociedad, tal como señala este Informe, suele ser el que menos desarrollado está en aquellas partes del mundo donde más perentoriamente se necesita”, dice la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova, en su prólogo a la publicación. “Asimismo, los esfuerzos realizados en el campo de las ciencias sociales, al tender a concentrarse demasiado en los países industrializados de cultura anglosajona, no dan todos los resultados que cabría esperar. De esta manera, se está desperdiciando la oportunidad de explorar perspectivas y paradigmas arraigados en otras culturas y lenguas”.

Esas “brechas del conocimiento” constituyen el tema principal del Informe Mundial sobre las Ciencias Sociales 2010 que estudia cómo evolucionan estas ciencias ante condiciones desiguales y tendencias divergentes. El Informe destaca que las ciencias sociales son más necesarias que nunca para tratar con eficacia los problemas más graves con que tropieza la humanidad, desde la pobreza hasta las epidemias, pasando por el cambio climático. Sin embargo, debido a las profundas disparidades que se dan en las capacidades de investigación, la contribución de las ciencias sociales a esa empresa no es tan importante como podría ser.

El Informe tiene un triple aspecto: descriptivo, con una presentación de hechos y estadísticas sobre la producción de las ciencias sociales y su difusión en el mundo; orientado a la solución de problemas, con un examen de la aplicación de las ciencias sociales a la problemática de la sociedad contemporánea; y reflexivo, con ensayos en los que se discurre sobre perspectivas generales y temas de interés regional.

Los 10 capítulos del Informe abarcan, entre otros, los temas siguientes: ciencias sociales y cambios mundiales; panorama de las ciencias sociales en las distintas regiones del mundo; capacidades en materia de investigación y fuga de cerebros; internacionalización; competición en la sociedad del conocimiento; y elaboración de políticas. En el capítulo final se proponen diversos medios para reforzar las ciencias sociales, por ejemplo, el aumento de la financiación, la realización de trabajos de investigación con objetivos específicos, la mejor difusión de esos trabajos, y la promoción del plurilingüismo y de los enfoques multidisciplinarios.

Según el Informe, las revistas especializadas editadas en América del Norte y Europa Occidental siguen representando el 75% de las publicadas en todo el mundo, y el 85% de las mismas están redactadas total o parcialmente en inglés. La cuarta parte de esas revistas se editan en Estados Unidos, y las dos disciplinas sobre las que se publican más artículos en todo el mundo son la economía y la psicología. Las dos terceras partes de las revistas de ciencias sociales del mundo entero se editan en cuatro países: Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos y Alemania.

El Informe de la UNESCO y el CICS pone también de manifiesto las tendencias contrastadas que se observan en las distintas regiones del mundo. Las ciencias sociales se están desarrollando en países como China, la India y Brasil. En este último país, por ejemplo, el número de investigadores en ciencias sociales se multiplicó prácticamente por tres en el último decenio. En China, el presupuesto dedicado a las ciencias sociales y humanas ha venido aumentando entre un 15% y un 20% anual desde 2003.

A pesar de los desequilibrios existentes en materia de publicaciones e investigadores, el Informe observa que la progresión más fuerte del número de artículos publicados se dio en América Latina y Europa. En cambio, las ciencias sociales han experimentado un retroceso importante en la Federación de Rusia y la Comunidad de Estados Independientes (CEI) desde la desintegración de la Unión Soviética: el número de investigadores ha disminuido, su promedio de edad ha aumentado considerablemente y las universidades rusas tienen muchas dificultades para atraer a los jóvenes con talento. En el África Subsahariana, el 75% de las publicaciones dedicadas a las ciencias sociales emanan de un grupo reducido de universidades ubicadas principalmente en tres países: Sudáfrica, Kenya y Nigeria.

Esta situación explica, en parte, la fuga de cerebros observada en África, aunque esta región no es, por supuesto, la única afectada por este fenómeno. Con respecto a la fuga de cerebros, el informe señala también que en Estados Unidos uno de cada tres doctores en economía y casi uno de cada cinco doctores en ciencias sociales son oriundos de países extranjeros

Según el Informe, el mundo necesita más que nunca recurrir a las ciencias sociales para afrontar los grandes problemas de la humanidad, desde la pobreza hasta las epidemias, pasando por el cambio climático. Debido a las disparidades en materia de investigación existentes entre los Estados, las ciencias sociales no responden a esos problemas en la medida en que deberían hacerlo. Centenares de científicos sociales del mundo entero han contribuido con sus conocimientos especializados a la realización de esta publicación. En la presentación pública del Informe estuvieron presentes, entre otros: Gudmund Hernes, Presidente del CICS, François Héran, director de investigaciones del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED) de Francia, Adebayo Olukoshi, director del Instituto Africano para el Desarrollo y la Planificación (IDEP), y Hebe Vessuri, directora del Departamento Estudio de la Ciencia del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).

“Las ciencias sociales han cobrado una dimensión verdaderamente planetaria porque se enseñan prácticamente en todas las partes del globo y porque los resultados de sus investigaciones son objeto de una amplia difusión”, dice Gudmund Hernes, Presidente del CICS. Al mismo tiempo, señala que han sido objeto de críticas frecuentes por no haber sabido prever acontecimientos tan importantes como la caída del Muro de Berlín en 1989 o la crisis financiera de 2008. No obstante, Hernes estima que “para afrontar los desafíos actuales y futuros y tratar eficazmente los problemas mundiales y locales, es vital contar con más trabajos en ciencias sociales y mejorar su calidad, esto es, tratar de comprender cómo funciona el mundo a partir de las formas de interacción de los seres humanos”.


El informe original en inglés se puede descargar aquí

lunes, 8 de noviembre de 2010

Los Valores del Olimpismo en Educación para la Ciudadanía


El Ministerio de Educación del Gobierno de España y el Comité Olímpico Español (COE) han firmado un acuerdo por el cual los Valores del Olimpismo se integrarán en la asignatura "Educación para la Ciudadanía".

Alejandro Blanco, presidente del COE, ha conseguido impulsar con la colaboración del Ministerio y la Universidad Camilo José Cela, una serie de contenidos en los que se contemplan los altos valores del deporte y del olimpismo para incidir en los jóvenes estudiantes españoles.
Superación, esfuerzo, colaboración, integración y respeto son valores deportivos imprescindibles que hay que inculcar en la sociedad "para que sea más feliz", señala Ángel Gabilondo, ministro de educación.

martes, 2 de noviembre de 2010

Envejecimiento Global


Phillip Longman en su artículo de Foreing Policy de octubre-noviembre 2010, se pregunta cómo es posible que el mundo haya envejecido tanto y tan deprisa. Y realiza un análisis de sentencias difundidas que parecen definir la situación, a las que él apostilla con su tesis. Veamos sus reflexiones:


"El mundo se enfrenta a una explosión demográfica" a lo que Logman contesta: Sí, pero de ancianos. Porque en los años 70 se preveía una prolongación del "baby boom" que iba a continuar hasta que el planeta sufriera una hambruna generalizada. Cosa que no sucedió. Por el contrario la tasa de crecimiento de la población bajó del 2% en la década 70-80, a menos de la mitad hoy en día. El principal problema que contemplan los demógrafos no es que haya demasiada gente en el planeta, sino que hay demasiado poca.

"El envejecimiento es un problema de los países ricos" y Logman dice: No. Se creía en la Antigüedad, desde Tácito y Cicerón en Roma hasta Ibn Jaldún en el medievo árabe, que el envejecimiento y el declive de la población eran propios de sociedades que habían alcanzado un alto nivel de opulencia. Sin embargo hoy vemos lo que los expertos llaman "fertilidad por debajo del recambio", que apareció en Escandinavia en los 70, extendiéndose con rapidez al resto de Europa, Rusia, la mayor parte de Asia, gran parte de Latinoamérica y así hasta 59 países en los que en la actualidad nacen menos niños de los necesarios para sostener sus poblaciones. De ellos 18 están entre los países en desarrollo, es decir, no son ricos.

"Occidente está condenado a la decadencia por la demografía" a lo que Logman responde: Tal vez. Los que predicen un siglo asiático no se han hecho a la idea de que la región se aproxima a una era de "hiperenvejecimiento". Corea del Sur y Taiwan tiene unos índices de natalidad de los más bajos del mundo y van a empezar a perder población de aquí a 15 años. China, con su estricta política de un hijo solo y su bajísimo índice de nacimientos, está conviertiéndose en lo que se llama una sociedad "4-2-1", es decir, un solo hijo tiene que responsabilizarse de mantener 2 padres y 4 abuelos.



"Los viejos trabajarán más tiempo" y Logman añade: Pero sólo si tienen buena salud. Un informe reciente de la Comisión Europea señala que aumentar la oferta de empleo a tiempo parcial no sólo contribuiría a retrasar la jubilación sino que podría ayudar a aumentar los índices de natalidad, al facilitar la tarea de compaginar trabajo y vida familiar. También promover unas dietas más sanas alargaría enormemente la esperanza de vida, igual que construir o conservar comunidades en las que sea posible hacer todo a pie.

"Un mundo de ancianos será más pacífico" pero Logman piensa que No necesariamente. Algunos estrategas pronostican que se aproxima una "paz geriátrica" y basan su argumento en que las sociedades dominadas por ciudadanos de mediana y avanzada edad son más reacias a correr riesgos y están más preocupadas por cuestiones prácticas que por ideologías violentas. Se menciona siempre Japón como ejemplo de sociedad más estabilizada y pacífica a medida que envejecía. También la Europa occidental que sufrió muchos disturbios con su generación del 68, a medida que éstos han envejecido y han tenido pocos hijos, los programas políticos y sociales europeos se han hecho mucho menos radicales.

"Un mundo gris será un mundo más pobre" y Logman concluye: Sólo si no hacemos nada. Un planeta que envejece de forma indefinida no tiene más remedio que acabar teniendo problemas. Pero la natalidad no tiene por qué disminuir sin remedio. Una solución es la que podría llamarse la vía sueca: una amplia intervención del Estado para mitigar las tensiones entre el trabajo y la vida familiar con el fin de permitir a las mujeres que tengan más hijos sin sufrir grandes reveses económicos. Sin embargo, hasta ahora, los países que han utilizado este método han tenido escaso éxito. En el otro extremo está la que podríamos llamar la vía talibán: un regreso a los valores tradicionales, según los cuales las mujeres tienen pocas opciones económicas y sociales más allá de la maternidad. Esta mentalidad puede contribuir a unas tasas de natalidades elevadas, pero con unas consecuencias que hoy son inaceptables para todo el mundo menos para los fundamentalistas más estrictos.

¿Existe una tercera vía? Sí, señala Phillip Logman, aunque no estemos muy seguros de cómo ponerla en práctica. Se trata de restaurar una verdad que era evidente en la época de las granjas y las pequeñas empresas familiares: que los niños son un activo, no una carga. Si no, la alternativa si va a ser verdaderamente pobre y gris.

AFP/GETTY Images